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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2004.
 Llevo tres horas en el trabajo, sin pegar ni sellos, y parece que las vacaciones ya han quedado atrás, muy atrás... De todas formas, tengo la sensación de estar de vacaciones desde que deje Transvision. Cuando estaba desayunando en la cafetería con dos compañeros de curro me he dado cuenta de que en casi todos mis trabajos estaba una parte bastante considerable del tiempo laboral inactivo, y me he preguntado: ¿será algo común o es que yo tengo vocación de vago? ¿Están las empresas llenas de gente que mata el tiempo con Internet, llamando por teléfono a líneas eróticas o dependiendo de la máquina de café? ¿Quién trabaja en este país? ¿35 horas semanales? ¿Para qué? Si lo que es trabajar-trabajar, uno trabaja diez horas a la semana o así. Parece que una gran parte del tiempo que uno dedica en su horario laboral es esperar a que pase algo... Claro que también esa es una actitud con la que gran parte de las personas afronta la vida. Uno siempre espera que pase algo que cambie de arriba abajo su rutina... Lo curioso es que, a veces, sucede. De todas formas, está claro que a todos nos gustaría ser hombres de acción y todo eso y no depender de que nos asalten los acontecimientos. Sin embargo, creo que incluso para que te pasen cosas debes tener una actitud propicia para ello... Hace un año yo estaba bastante harto de mi situación vital, donde cada día se parecía al anterior como gotas de agua, una rutina aburrida e inaguantable que termina por embotarte la cabeza. Es como vivir la vida anestesiado. Un buen día me harté y decidí cambiar... e hice lo único que sé hacer: escribir. Me fui una semana en septiembre, solo, al apartamento que mi familia tiene en los Pirineos y terminé de redactar un proyecto de guión que tenía en la cabeza desde hacia un par de años. De esas vacaciones nació "Naïf", que nunca llegará a la gran pantalla pero que siempre será mi primer guión serio (aun le falta mucho para llegar a ser un buen guión, eso sí), además de plantearme diversos proyectos como volver a escribir, dejar el trabajo cuando llegara la primavera, o hacer el Interrail de una vez. A veces es bueno pasar unos días solo, con uno mismo, lejos del mundo, para colocar la cosas en su sitio y aprender a valorar lo que se tiene. No sé, tengo la sensación de que al haber terminado el guión, saldé una cuenta pendiente con el destino y las cosas comenzaron a cambiar. Casi un año después resulta que participé en un taller de escritura y publiqué uno de mis mejores relatos hasta la fecha, "Doce" (que algún día será un cortometraje, lo prometo). En la empresa hicimos una chorrada-cortometraje y resulta que lo seleccionaron en un Festival de Cortos, aquí en Madrid: no pude verlo, porque no conseguí entradas, pero mi nombre apareció en la pantalla de la sala 2 de la Filmoteca como coguionista. En los dos últimos meses en Transvisión recuperé mis viejas faenas periodísticas gracias a un nuevo programa, y volví a ir a ruedas de prensa y a hacer entrevistas... y lo hice mejor de lo que pensaba (quizás me equivoque yendo a la Escuela de Cine, ahora podría estar presentando un Telediario... matinal, puestos a pedir. ¿Quién sabe?). Cambié de trabajo y ahora cobro, por fin, un sueldo que merece ese nombre. ¡Y a menos de cinco minutos de casa! ¿Qué más? Pues voy a empezar a vivir solo y podré demostrar al mundo mis cualidades como decorador, cocinero y amo de casa... Prometo que mantendré una dieta equilibrada y que el polvo no me devorará. Además, estas vacaciones me he llevado algunas sorpresas, como que algunas personas confunden el euskera con el griego o que en Segovia hay un Rodilla, curioso... Vamos, que entre unas cosas y otras, soy asquerosamente feliz... y hacía tiempo que no lo era. Y a todo esto, ¿por qué he titulado a este artículo como "Strange Days"? ¿Será porque creo que es extraño ser feliz en estos días? ¿Será porque me apetecía recordar esa estupenda película? ¿Será el café?  Internet, la red de redes, el universo de blogs... Cientos, miles, millones de páginas webs repletas de gente guapa... Pues nada, que a mí también me apetece que los internautas me vean la cara. A veces soy un poco/un mucho presumido. Por cierto, que esta foto ya tiene un par de años, me parece. Pero apenas he cambiado, jejeje. Y no es que la foto sea buena, la verdad. Pero me parece graciosa.  He comprado "El País" antes de entrar a trabajar, en el kiosko de en frente a mi puerta del Congreso. Primer estremecimiento: "Terroristas chechenos asaltan un colegio ruso y secuestran a más de cien niños". Rememorando como las fuerzas de seguridad rusas "liberaron" a los rehenes secuestrados en un teatro de Moscú hace un año (¿o dos?) gaseando a toquisqui, me temo lo peor para los niños. Primera indignación: "Defensa identificó mal todos los cadáveres del Yak de los que se hizo cargo en Turquía". Leo la noticia: Trillo mandó a dos generales a Turquía para hacerse cargo de la identificación y estos se limitaron a sortear cuerpos y nombres... y no acertaron ni uno. Sólo un comentario: menos mal que los de la gaviota carroñera ya no están en el poder. Pero lo que me confirma que el mundo está loco, loco, loco es una pequeña noticia en la sección de internacional: "Tres muertos y veinte heridos en una avalancha humana provocada por la apertura del primer establecimiento del grupo Ikea en Arabia Saudí". De repente, mis mesillas están teñidas de sangre... En fin, lo único que me reconforta es enterarme de que hoy es el cumpleaños de Internet: 35 años hace ya del primer intercambio de información entre dos ordenadores. Ahora somos unos pocos más...  La blogosfera se amplía. Aquí está la web de una zaragozana encantadora y enloquecida, de la que me siento orgulloso de contar entre mis mejores amigas, y de otras zaragozanas a las que supongo igualmente encantadoras y enloquecidas. ¡Disfrutadla! Recuerdo el verano de 1996 como uno de los mejores de mi vida. Aquellos tres meses lo pasé en Bilbao, viviendo en un solitario Colegio Mayor, trabajando por las mañanas en Radio Euskadi (mi primer trabajo como periodista, y en una empresa importante... la más importante en la que he estado hasta ahora), pasando las tardes con todos los amigos que tenía en esa ciudad (los sigo teniendo, pero la verdad es que los lazos se han ido debilitando con el tiempo)... Algunos fines de semana me iba a Pamplona, y me iba al cine los viernes con mi hermano. La ventaja de ir al cine en verano es que siempre hay entradas para cualquier película. Una noche fuimos a ver "Tesis", una pequeña película española que se había estrenado a principios de año en Madrid y de la que toda prensa había hablado maravillas. Desde el comienzo, me di cuenta de que no era la típica película española, sino un "thriller" con todas las letras. Pocas veces he sentido tanta tensión en la butaca de un cine... Y encima la película había sido escrita y dirigida por un tal Alejandro Amenábar, de 23 años. En seguida recomendé la peli a todos mis amigos, y adopté a Alejandro como unos de mis "patrones protectores", junto a Julio Médem, Hal Hartley, Roland Emerich y la Nouvelle Vague. "Tesis" arrasó en los Goya, la película fue un éxito de taquilla y tengo la impresión de que Amenábar se convirtió en el modelo a seguir para muchos de mis compañeros de carrera (también queríamos ser Fresnadillo, rodar un corto y acabar nominados a los Oscar). Se podía hacer cine de género en España, se podía triunfar con 23 años... Visto con la perspectiva que da el tiempo, los cortometrajes "amateur" que hicimos en cuarto de carrera tenían un toque claramente amenabariano. Miguel y yo fuimos a ver "Abre los ojos" a uno de los pocos preestrenos que ha organizado Canal Plus en Pamplona. La película comenzaba, precisamente, como mi corto: con un mundo vacío. "Abre los ojos" me dejó desconcertado en su primera visión, es una película que te atrapa y te lleva de sorpresa en sorpresa, con continuos giros en la trama. Sin embargo, vista varias veces, uno se da cuenta de que todo es mucho más sencillo de lo que parece. Y aunque en su momento pensé que Amenábar se había pasado de ambicioso, con el tiempo se ha convertido en mi película favorita del director. La pregunta es... ¿cómo es posible que "Vanilla Sky", que cuenta exactamente lo mismo y casi con los mismos planos, sea tan mala? Al llegar a la ECAM descubrí que muchos de mis compañeros, en vez de ser como Amenábar, querían ser como Alex de la Iglesia... ¡Horror, miedo y asco en la Ciudad de la Imagen! Mi némesis, que años después terminaría ocupando la plaza que dejé libre en Transvision (el mundo es un pañuelo lleno de mocos), en una de nuestras primeras conversaciones, lo pintó de mediocre para abajo, ante mi estupefacción. En fin, no sé que cara se le pondría al chico cuando vio "Los Otros". Una prodigiosa Nicole Kidman, una estupenda Fionulla Flanagan, una historia de fantasmas con un sabor clásico, una dirección elegante y sutil, una fotografía magistral... casi cien millones de dolares en la taquilla americana. Ahora tengo 27 años y ya sé que Amenábar sólo hay uno (me consuelo pensando que Medem estudió medicina e hizo su primera película cuando ya estaba en la treintena, jejeje... Soy un iluso). Este fin de semana espero ir a ver "Mar Adentro" y supongo que saldré del cine boquiabierto, una vez más. Aunque espero que vuelva a hacer películas de suspense... Y sí, ya me he enterado de que ha salido del armario... Está bien que personalidades como él, admiradas por todo tipo de personas (jóvenes, mayores, cultos, cazurros, del norte, del sur, tolerantes, homófobos...)por una serie de méritos incuestionables, den ese paso. Si no, parece que todos los gays de este país son como Boris Izaguirre o Jesús Vázquez... (ahora me tacharán de homófobo, fijo)  El sábado vi "Mar adentro" en los cines Ideal. La taquillera no nos advirtió de que la entrada incluía una serie de performances a cargo de un espectador chalado que comentaba la película a voz en grito hasta que fue invitado a abandonar la sala por parte de un acomodador. Todo esto acompañado de los entrañables comentarios de las espectadores marujonas que pueblan los cines madrileños, a las que uno, a estas alturas, ya les tiene hasta cariño y todo. Sólo en una paleta ciudad de provincias como Pamplona se nos puede ocurrir que en el cine no se debe hablar, pero ya se sabe que los del norte somos muy reservados. Sorpresa: "Mar adentro" me dejó frío, y en algunos momentos, incluso me aburrió. No negaré que los actores están muy bien, en especial los menos conocidos y Lola Dueñas (pero que Lola Dueñas haga un papelón no es novedad). Belén Rueda me pareció correcta, pero no creo que haga algo muy diferente a lo que ya le he visto hacer anteriormente (lo que pasa es que viste más actuar bien en una película de Amenábar que actuar bien en una serie de televisión... prejuicios, siempre prejuicios). Por supuesto, Javier Bardem está muy bien, pero la verdad, yo nunca creí ver a Ramón Sampedro, sino que en todo momento vi a Javier Bardem disfrazado de Sampedro... ¿Hubiera sido mejor que el protagonista fuera un actor menos conocido? ¿Hubiera sido mejor no hacer una recreación del caso de Ramón Sampedro sino inspirarse en él para hacer una historia completamente nueva? Porque, de todas formas, hay varios personajes y pasajes de la historia que no se corresponden con la realidad... aunque no sepamos exactamente cuales. El guión también me sorprendió. Pensé que el tratamiento de la historia sea diferente, ya que el argumento empieza, por así decirlo, "de repente", sin un planteamiento previo, sin un prólogo. En este sentido, el guión me pareció, en algunos momentos, algo deslabazado y descentrado, con algunos meandros que ralentizaban el ritmo de la historia... Quizás habrían sido necesarias unas tijeras para limar algunas subtramas y aclarar algunas relaciones entre personajes. No voy a desvelar el argumento, así que me callaré algunas dudas que se me quedaron respecto a las motivaciones ocultas de los personajes, pero... ¿a quién quiere realmente Ramón y por qué? Lo que sí demuestra "Mar adentro" es el talento para la dirección de Alejandro Amenábar. Cada plano, cada movimiento de cámara, está cargado de significado, una relación entre fondo y forma que no es muy habitual y que hace que, por lo menos, uno disfrute de la película como espectáculo estético. Sin embargo, eché de menos la sutileza de "Los otros", ya que "Mar adentro" tiene momentos que recurren a una simbología demasiado evidente y hasta facilona. Uno se pregunta, en estos casos, por qué toda la crítica española se deshace en elogios ciegos hacia la que supone es la gran apuesta cinematográfica española del año, sin hacer lo que se debe hacer, una crítica razonada de una película que no es tan buena como nos hacen creer... ni tan mala como nos harán creer dentro de un par de años. Un par de apuntes más: -Estupefactos nos quedamos Pablo, Joserra y yo al ver recreado a un personaje real que nos pilla un poco de cerca: un sacerdote profesor en la Univesidad de Navarra, también tetrapléjico, que se convirtió en una suerte de antítesis de Sampedro. El tratamiento de este personaje me pareció superficial, aunque afortunadamente no cae en la caricatura fácil... La pregunta es: ¿habrá sabido este sacerdote que iba a formar parte del argumento de la película? ¿Deben pedirle autorización previa? Si la forma en la que su personaje ha sido tratado no le gusta, ¿puede demandar a la productora? -Duda filosófica (a ver si Spinoza me la resuelve). El abogado de Sampedro hace una argumentación por la cual se deduce que la eutanasia es delictiva en España (un Estado laico) en función de unos criterios metafísicos, es decir, religiosos... Mi pregunta es: ¿La Metafísica se basa necesariamente en argumentos religiosos? ¿Hay metafísica para ateos? Por último, queda claro que Ramón Sampedro tenía un único objetivo en la vida: Morir. Sin embargo, no se profundiza mucho en este hecho. Se da por supuesto que quería morir porque su vida, en esas situación, no era digna. Hubiera agradecido que el personaje no fuera tan petreo en este aspecto... ¿nunca dudó Sampedro respecto a su deseo de morir? La verdad es que, independientemente de la cuestión de la eutanasia, el personaje, el real y el cinematográfico, nunca me resultó simpático. Y me quedo con la duda de si su accidente no fue realmente un intento de suicidio, como comentó Joserra que le había comentado un compañero de trabajo... Habrá que investigar, porque la película, ciertamente, resulta un tanto ambigua al respecto.  Supongo que algún día reconocerán a John de Mol como un gran genio y visionario de la televisión. A este señor se le ocurrió un buen día la idea de un programa que marcó un antes y un después en la historia de la televisión: "Gran Hermano". Inspirándose (ejem) en George Orwell y su novela "1984", creó un concurso en el que diez personas serían encerradas durante tres meses en una casa, siendo controladas en todo momento por cámaras de televisión... supuestamente, estábamos ante "la vida en directo". Luego llegaron las variantes: ¿y si los encerramos en un autobús? ¿Y si los mandamos a una isla desierta? ¿Y si, además, cantan? ¿Y si construyen una casa? Cunado Tele5 estrenó su primer "Gran Hermano", allá por el año 2000, el programa, a priori, me pareció poco atractivo. ¿Qué tiene de interesante observar la vida de unas personas en una casa? Me equivoqué: nada más entrar aquellos diez pioneros en la casa de Soto del Real, me quedé enganchado a la pantalla. Yo... y todo el país. Había nacido una nueva forma de hacer televisión y una nueva forma de hacerse famoso. En aquellos tiempos, aun se trataba de justificar la existencia de un programa así con la excusa de que era "un experimento sociológico". Jajaja... Lo curioso es que "Gran Hermano" es cualquier cosa menos "la vida en directo". En cuanto algo se pone delante de una cámara, en cuanto hay un montaje, en cuanto hay una selección de imágenes, en cuanto hay una banda sonora... todo se convierte en ficción y los concursantes se convierten en personajes (y algunos siguen siéndolo toda la vida). "La vida en directo" sería lo que graban las cámaras de seguridad de un banco, en un cajero, por ejemplo... y no hay nada más aburrido que eso. "Gran Hermano" es una telenovela que dura varios meses y que, además, se amplia en programas como "A tu lado" o "Crónicas Marcianas", que perderían gran parte de su sentido sin la existencia de "Gran Hermano". La verdad es que el programa ya va por su sexta edición y, poco a poco, se ha ido desvirtuando. Los consursantes, ahora, sólo buscan convertirse en cutrefamosillos, salir en "Interviu", convertirse en comentaristas de cualquier programa para hablar de otros "reality-shows" en una especie de círculo vicioso que se alimenta a sí mismo... Yo siempre he creido que pasar por "Gran Hermano" puede ser una gran experiencia personal en sí misma: de repente, uno se convierte en un personaje y tiene una visión objetivada de sí mismo, uno puede verse a través de filtro de una cámara y creo que uno puede conocerse mejor o de otra manera, si es capaz de aprovecharlo, claro. Debe de ser curioso descubrir que uno cae pésimamente a la audiencia, o que se gana su favor y se convierte en ganador...  Los mecanismos del cerebro y del alma son un misterio. De repente, algo se mueve por dentro y pasas de estar asquerosamente feliz a estar melancólico y tristón. Hoy es uno de esos días en que mi estado de ánimo se corresponde con el tiempo que hace: gris, nublado, otoñal... Y la verdad es que no tengo razones para estar así. Ayer, después de trabajar, me tomé un café con Anauel y luego pasé por el Madrid Rock para comprarme un par de discos: la edición especial de los grandes éxitos de Mikel Erentxun y el nuevo disco de David de María (que es uno de estos artistas que no debería gustarme, pero sí, me gusta... Sigo bajando el listón). Lo que de verdad me apatecía era llegar a mi casa, tumbarme en el sofá, no hacer nada, estar solo... Pero Esti aun no ha terminado su mudanza y estaba en casa, una situación normal y corriente que, realmente, no me molesta. Sin embargo, bastó ese desequilibrio entre mis deseos y la realidad que me rodea para que el viento de mi ánimo cambiara de dirección. De repente, todo parece molestar: el desorden habitual en el cuarto de baño, los maullidos de los gatos, la desidia en el trabajo... En fin, lo mejor de esto es que basta cualquier cosa para que la cabeza vuelva a hacer clic y retomar el estado de ánimo positivo. Por ejemplo, escribir en el blog... :-)  He traido un disco de mp3 con canciones para bailar de los 60, 70, 80, 90 y los 00, y esta canción de Boney M me ha traido recuerdos de mi infancia. Hay pocas canciones que recuerde haberlas conocido "de siempre"... quizás sólo ésta, el "Born to be alive" de Patrick Hernandez, el "Staying Alive", de BeeGees, y "So long, Marianne, de Leonard Cohen. De las demás canciones esenciales de mi vida puedo identificar, más o menos, cuando o donde las escuché por primera vez... Algunas se las debo a las cintas que escuchaba mi madre cuando era pequeño, con canciones grabadas de la radio. Así entraron en mi vida "Moonlight shadow", de Mike Oldfield; "Hotel California", de The Eagles; "Every breath you take", de Police; temazos de Supertramp, Bruce Springsteen o Dire Straits... Nunca le agradeceré lo suficiente a mi madre el haberme enseñado a apreciar la música desde pequeño. Mi primer disco fue el "Max Mix 5", cuyo tema estrella era el "Don´t leave me this way", de The Communards. Siempre me ha gustado la música de baile y sentí debilidad por los mixes. De hecho, hacía mis mixes caseros con una radiocasette de doble pletina... Mi obra cumbre llegó cuando conecté dos radio casettes de doble pletina: ¡megamix! Conservo la cinta, se oye fatal, jajaja. Pronto llegaron más recopilatorios como el "¡Qué locura!", la serie de los "Boom!", los BoleroMix, los Maquina Total, los Bombazo Mix... Creo que los primeros grupos que me gustaron fueron Mecano y Duncan Dhu. Ahora prefiero a Duncan Dhu, pero quizás en aquel tiempo me inclinaba por Mecano con canciones como "Japón", "Hawai Bombay" (aun recuerdo su actuación en el "UnDosTres") o "Cruz de Navajas" ("Tú que trabajas por una mujer", cantaba yo), pero ahora prefiero a Duncan Dhu. Recordando aquellos tiempos, he de confesar que también me gustaba La Década Prodigiosa... Supongo que desde siempre he flirteado con el lado más cutre de la industria musical, en el que terminé de caer cuando me hice seguidor acérrimo de Operación Triunfo y me grabé varios discos de Enrique Iglesias. Glups, esto parece una confesión de "Alcohólicos Anónimos": "Hola, me llamó Antonio y fui vocal del club de fans de Juan Camus". 1991 fue un gran año para la música. Ojo al dato: ese año se publicaron "Out of time" de REM, con "Losing my religion"; "Achtung Baby", de U2, con "One"; y el "Never Mind", de Nirvana, con el himno "Smells like teen spirits". Está claro que estas tres grandes canciones marcaron un antes y un después... por lo menos, en mi vida. Después llegaron Radiohead, Stone Temple Pilots, The Chemical Brothers, Ocean Color Scene, Manic Street Preachers y los dos grupos que adornaron mi carpeta durante dos cursos universitarios: Oasis y Blur. Que tiempos aquellos... En fin, la verdad es que no pensaba hablar de música, pero esto es lo que pasa cuando uno se pone a escribir sin ton ni son. Iba a hablar de mí mismo y de mis defectos... pero hablar de mí es algo que no se me da bien. Y así me va, que meto la pata más de lo que quisiera... y lo peor, sin darme cuenta."  Estoy escuchando "Layla", de Derek & The Dominos, o en otras palabras, de Eric Clapton. Y estaba pensando en que éste es uno de los grandes "riffs" de guitarra eléctrica. Otros grandes riffs o solos de guitarra: -"Satisfaction", de The Rolling Stones. -"All day, all night", de The Kinks. -"Money for nothing", de Dire Straits. -"Smells like teen spirits", de Nirvana. Estos son los que ahora se me vienen a la cabeza... y no, que nadie me cite "Smoke on the water", porque no lo soporto. Que lástima no tener el más mínimo talento para la música...  A propósito del último artículo-reflexión de Joserra, estaba pensando en si la vida es un laberinto o no, o que tipo de laberinto es. A veces, parece que la vida es una carrera que nunca se acaba, un camino lleno de encrucijadas que llevan a otras encrucijadas. Pero una de las cosas que he aprendido es que, muchas veces, no existen decisiones correctas o incorrectas, porque los aciertos terminan convirtiéndose en errores, los errores acaban llevando a los aciertos, y, sobre todo, las cosas nunca son ni blancas ni negras. Lo importante, creo yo, es tomar una decisión y actuar. No hay nada peor que dejarse llevar por la corriente, vivir anestesiado en una especie de rutina, dolorosa pero poco. En fin, a lo que iba. Aunque estoy en una etapa de mi vida en la que parece que varios de mis sueños o proyectos se han cumplido, me doy cuenta de que aparecen nuevas insatisfacciones y nuevos objetivos en el horizonte. He cambiado de trabajo, y tengo un sueldo que puedo considerar "digno", pero sé que éste no es el trabajo de mi vida, no me veo toda la vida en este puesto... lo veo como una etapa provisional hacia otra etapa laboral más creativa o en la que me sienta más realizado. Quizás algún día cree mi propia empresa, ¿quién sabe? También he empezado, más o menos, a vivir solo, pero, aunque hoy por hoy lo veo muy lejano, he empezado a pensar que, quizás, algún día me gustaría vivir en mi propia casa, quizás llegue un día en que no me importe embarcarme en una hipoteca de treinta años o más. Aunque mejor pagarla a pachas, jejeje... Cuanto repito la palabra "quizás". Está claro que en la vida todo son incertidumbres... Supongo que lo importante es tener sueños, proyectos, deseos, planes. Algunos se harán realidad, otros no... También me llevaré sorpresas (agradables y desagradables), espero. En un par de años, cuando cumpla los treinta, os cuento. Que lunes tan optimista que llevo, que cosas. Cambiando de tema, y como no se me ocurre una foto con la que ilustrar el artículo, ¿habéis visto la equipación del Atletic de Bilbao para jugar en la Copa de la UEFA? Fashion, fashion, ¿eh? ¡Que alguien me regale una para mi cumple!  Quince de septiembre. Cuatro y cuarto de la tarde. Suena el teléfono en el despacho. Lo cojo: una compañera de trabajo. Me llama desde el despacho del grupo socialista en el Palacio. -"Antonio, ¿puedes traerme unas hojas con pegatinas? Y por favor, un paquete de Fortuna. Ahora te lo pago. -Ahora voy, no te preocupes. -Gracias. Cojo los papeles, paso por la máquina de tabaco de la cafetería. Un paquete de Fortuna: 2´25 Euros. Una vez más, me alegro de no fumar... tengo otros vicios. Salgo del edificio de Ampliación con mi carnet de asistente bien a la vista, no quiero que me detenga un ujier con malas pulgas. En el corredor entre Ampliación y el Palacio esperan varios periodistas, con sus cámaras, sus micrófonos. Los miro -¿siento envidia? Un poco, sí-. No hay nadie conocido (conocido, tanto en el sentido de cara famosa como en el de antiguo compañero de facultad). Aun pensando en mi pasado periodístico, entró en el Palacio. Siempre que hay pleno, los pasillos están revueltos: políticos, periodistas, curiosos y lameculos varios. Entonces, como por sorpresa, aparece Él. ZP. En carne y hueso. Alto, ojos azules, sonriente, siempre sonriente. Me cruzo con él, es uno de estos segundos que parecen más largos de lo que indica el reloj. Mientras me alejo por el pasillo, pienso que me acabo de encontrar con el Presidente de mi país y pienso que tengo la suerte de trabajar en un lugar donde pueden pasarme cosas como ésta, y me siento orgulloso y contento. No es algo que me haya pasado a menudo en mis anteriores empleos. (PD. Hoy entro en la página de Cine por la Red y leo este titular: "Dieciséis proyectos de jóvenes guionistas, seleccionados para el I Tutorial SGAE-MPA de Guión de Largometraje". Grrrrr... a estos sí que les envidio. En fin, estoy en un año sabático, me digo a mí mismo)."  En el aire flotaban las notas de una canción. "For once in my life I have someone who needs me, someone I´ve needed so long" cantaba Michael Bublé. ¿O era Frank Sinatra? Me di cuenta de que daba igual, la música atraviesa el tiempo como los fantasmas. O los ángeles. Creo que existen los fantasmas, a veces me parece sentirlos en mi vieja casa, deslizándose entre las vigas de madera, pegados a la pared, escondidos en el fondo de un dedal. En cambio, sé que existen los ángeles. He conocido a uno. Pero no se lo he dicho a nadie. Eso no es algo que se vaya contado por ahí, así como así. Dentro de mi mente hay un espejo en el que me veo reflejado. Pero, a diferencia de los espejos reales, el reflejo de mi espejo mental responde a mis preguntas. Hablo mucho conmigo mismo, por algo soy mi mejor amigo y enemigo. A veces me gustaría salir de mi cuerpo y verme actuar, pero tengo que conformarme con contemplar a mi reflejo. No siempre es agradable. Así que dentro de mí estoy yo, por supuesto. Y está mi reflejo. Pero aun queda sitio para mucha gente. ¿Crees en la reencarnación? ¿Has pensado cuantas vidas anteriores anidan dentro de ti? Quizás viste construir las pirámides, quizás fuiste un atleta griego, quizás arrasaste aldeas sajonas y cortaste cabezas con tu hacha vikinga, quizás participaste en orgías pantagruélicas del Imperio Romano, quizás hayas sido prostituta, o fraile benedictino, o samurai japonés, o escarabajo, mariposa, tiburón o águila. Quizás hayas sido un árbol cualquiera, un abeto perdido en un bosque pirenaico. Pero ya puestos a ser árboles, preferiría ser un baobab o una acacia de estas que se recortan contra el horizonte en una puesta de sol africana. "Sería bonito, sí, pero uno no puede elegir su pasado". Esto último lo dijo mi reflejo. -Pero sí su futuro. Esto lo dije yo. Lo dije y lo sigo diciendo. Me gusta mirar adelante y ver que el horizonte continua estando tan lejos como el primer día. Sé que algún día llegaré hasta él y veré como el agua del mar se precipita en el espacio. Después, saltaré al vacío. Y con un poco de suerte un ángel me recogerá. Mientras tanto, la voz de Frank Sinatra -¿o era Michael Bublé?- sigue sonando. "For once I’ve got someone I know won’t desert me. And I’m not alone anymore". Amigos, compañeros, lectores, internautas despistados, fantasmas, ángeles y demonios varios, tenéis permiso para atormentarme con ESTOApuntad la fecha: 31 de diciembre de 2004.  ¿Cuántas películas se pueden ver al día? Yo afirmo que cinco es el límite... Después de no poder ir el año pasado por motivos familiares, este fin de semana he vuelto al Festival de Cine de San Sebastián, una cita que ya se ha vuelto tradición ineludible. Del Kursaal al Astoria y del Astoria al Kursaal, habitualmente con lluvia, colas para entrar, colas para salir, películas buenas, películas aburridas... pero siempre películas interesantes. Así, con la película danesa "Brodre", volví a pensar en como el invento del Dogma ha servido para que los cineastas de Dinamarca cuelen sus películas en los festivales a pesar de no tener demasiados méritos para ello. Por lo demás, lo de la cámara en mano, la iluminación borrosa, las actuaciones desgarradas y las emociones desbordadas no sirven de nada si la historia es tópica: dos hermanos, una malo y otro bueno. El bueno se va a la guerra y le dan por muerto. El hermano malo se hace cargo de la familia del hermano desaparecido y, claro, se vuelve bueno. Pero -oh, sorpresa- el hermano bueno vuelve de la guerra... pero -oh, sorpresa- las traumáticas experiencias vividas en su cautiverio le han vuelto malo... y -oh, sorpresa- se masca la tragedia. Creo que esta historia ya se ha contado en los tiempos del Imperio Romano... La sección oficial está repleta de películas de directores que ya se han ganado el puesto por su (supuesto) prestigio. Aquí ya entran en juego las filias y fobias de cada uno. Así pues, no dudo en defender "Nine songs" de Winterbottom, aunque no me parezca más que un experimento fallido (contar una historia de amor a través del sexo, mostrado de una manera explícita... pero no tanto. Al final, lo más hermoso es la analogía entre la evolución de una relación amorosa y el proceso por el cual un iceberg se despega de la Antártida y se disuelve en el océano; y la secuencia más sexual y excitante, en mi opinión, es una en la que ella, tumbada en la cama con los ojos vendados, le cuenta sus fantasías eróticas mientras que él le practica una buena sesión de sexo oral. Por lo demás, el actor protagonista puede estar satisfecho de su tranca... vamos, que si yo tuviera eso entre las piernas también lo enseñaría al mundo, jejeje). Y no dudo en ensañarme con "Roma", de Adolfo Aristarain, dos horas y media de celuloide plúmbeo... vamos, que Aristarain se ha creido David Lean o Anthony Minghella y lo único que ha conseguido es una eficaz cura contra el insomnio. Lo peor de todo es que, con una buena poda y menos dispersión narrativa, le habría salido una película, si no brillante, sí por lo menos interesante. También vi "Tarfaya", una sencilla película sobre una marroquí que quiere llegar a las Canarias en patera. Bueno, es una de estas películas con las que los Festivales disipan la mala conciencia de Occidente, pero en sí misma, la película no es gran cosa... aunque también es cierto que las pocas películas magrebíes que he visto siempre me han desconcertado, ya sea por su minimalismo o por su esquematismo, no sé como definirlo. Al final, las mejores películas (o las que más me interesan) suelen estar en Zabaltegi y no en la sección oficial. Este año también ha sido así: "In my father´s den" (La guarida de mi padre) ha sido la película que más me ha gustado este año, un drama neozelandés muy bien escrito y muy bien dirigido sobre los secretos ocultos de una familia... un tema inagotable, siempre que se trate bien. Por desgracia, y a no ser que la peli se lleve algún premio, no creo que se estrene en España ni que se vuelva a hablar de ella... Para terminar, vi una de las grandes obras de Woody Allen, a quien el Festival le dedica una completa retrospectiva: "Manhattan". En fin, lo que está claro es que las últimas películas de Woody Allen son una pálida sombra de sus grandes obras. Una de las cosas que más me gusta de estos fines de semana festivaleros es que tienes tiempo, entre sesión y sesión, a pensar, reflexionar, pasear... Son un par de días de introspección que me suelen servir para pensar en mi presente y en mi futuro. De este fin de semana he sacado en claro que sí, que tarde o temprano haré realidad mis sueños de hacer un cortometraje, poner una productora con mis amigos, volver profesionalmente al mundo del audiovisual... Proyectos, proyectos, proyectos.  Se hace saber a mis lectores que el ocho de enero, en el Palacio de Vistalegre, aquí en Madrid, REM ofrecerá un concierto en directo. Yo tengo la intención de ser uno de los asistentes. Si alguien quiere acompañarme (lo digo por ti, Miguel), que me avise. Se da la circunstancia de que el primer concierto en directo al que asistí fue uno de REM el 15 de febrero de 1995, en San Sebastián. Ya son diez años de grandes conciertos: U2, Depeche Mode, Garbage, Sheryl Crow o Robbie Williams son algunos de los que recuerdo como más memorables.  Javier Otxoa ha ganado hoy la medalla de plata en la prueba de tres kilómetros de persecución de ciclismo en pista de los Juegos Paralímpicos de Atenas. Hace más de tres años, Javier y su hermano gemelo Ricardo fueron atropellados por un desaprensivo mientras entrenaban en una carretera cerca de Málaga. Ricardo murió y Javier estuvo dos meses en coma. Aunque es una alegría ver como Javier ha vuelto a caminar, a competir, a ganar y a vivir, prefiero recordarlo cuando ganó una etapa del Tour de Francia del año 2000, en lo alto de una de las cumbres míticas de la ronda gala: Hautacam.  I AM 44% METROSEXUAL!  I may own more than two pair of dress shoes, and maybe a designer suit, but I don’t mind going to the grocery store in sweats. And I may even go a day or two without a shower. ¡Metrosexual! ¿Quién se la invento? Ni idea. ¿Qué fue antes, Guti o Beckham? Guti, claro ¿Existían los metrosexuales y se inventó una palabra para designarlos, o existen los metrosexuales porque se inventó una palabra absurda? En fin, lo que está claro es que, aparte de por haber hecho este Test, sé que nunca, nunca, nunca seré un metrosexual. ¿Sabíais que hay gente que tiene más de diez pares de zapatos? Hay mucho aprendiz de Imelda Marcos por ahí suelto... Y yo me sigo comprando los zapatos en la misma tienda de toda la vida de Pamplona: son discretos, duran años, y lo mismo da que sea invierno que verano que yo me los pongo igual, jejeje. Un par de zapatillas de deporte, unas (horrendas) playeras de las de toda la vida compradas por mi madre y unas pantuflas para andar por casa completan mi colección. ¿Gomina? ¿Crema para el pelo? ¿Exfoliarse? ¿Qué es exfoliarse? Pero si apenas he aprendido a peinarme... y además, me espera una dura lucha contra la temible alopecia... ¿Planchar la ropa? Bastante tengo con lavarla, tenderla, destenderla, doblarla y meterla en el armario... además, mi madre me enseñó que las camisetas no se planchan (y lo que una madre dice, va a misa, ya se sabe). ¿Y quién necesita camisas planchadas y pantalones de pinzas habiendo tantos vaqueros y tantas camisetas? ¡La arruga es bella! Y la ropa rebajada también lo es... ¿Cómo te pueden cobrar 150 Euros por unos pantalones que han cosido unos niños desnutridos en un taller de Pakistán o Corea del Sur? Eso sí, yo no soy metrosexual, pero tengo estilo propio, eso no me lo quita nadie... Aunque, siendo sincero, envidio a la gente que tiene sentido para la moda, es una cualidad que yo no tengo. Hmmm... ¿y si me propongo ser un meteosexual? ¿Hay algún manual disponible? Porque, claro, luego uno va a las tiendas "cool" de Fuencarral y ni siquiera sabe distinguir la ropa de chico de la de chica, ¿tanto les cuesta poner un letrero como en el Unzu Oportunidades? ¿Y por qué los peluqueros no dispondrán de un poder especial para que te lean en la mente el peinado que tú quieres y que, evidentemente, no sabes explicar? ¿Y el porqué de los complementos? ¿Para que sirven esas cadenas que se cuelgan de la cintura? La crema hidratante... ¿se pone antes o después de irse a la cama? Que complicado es todo esto... ¡que tiempos aquellos en los que los únicos productos de belleza para el hombre eran la colonia Nenuco y el after-shave! Pero si ahora hasta mi hermano se tiñe el pelo... Resulta que he hecho este otro Test. Y el resultado ha sido este: I AM 49% GRUNGE!  What's this? The longest I've been without a shower is three days? Not even close, man. I should go sit out in the rain for a week. Demasiado descuidado para ser Metrosexual, demasiado limpio para ser Grunge... ¿Qué soy yo, Dios mío, qué soy yo? ¿Soy un hippie? I AM 42% HIPPIE!  I need to step away from the tie-dye. I smell too good to be a hippie and my dad is probably a cop. Being a hippie is not a fashion craze, man. It was a way of life, in the 60’s, man. ¿Soy un artista torturado? I AM 43% TORTURED ARTIST!  I have some artistic ability, but it is probably a hobby and doesn't drive my life into a dark abysmal hole were I am alone and against the world. (Puede que algo de artista tenga, pero lo de torturarse no va conmigo) ¿Soy un raver? I AM 20% RAVER!  Have I even been to a rave? I'll go home. I am a Loser. I suck. Actually, I am probably just a normal person taking this test and don't know why. (Es la descripición más acertada hasta el momento... NO soy un raver, ya lo sabía. Aunque una vez estuve en el Sonar) ¿Soy un "geek"? (¿Qué es Geek, algo así entre friqui y perdedor?) I AM 31% GEEK!  You probably work in computers, or a history deptartment at a college. You never really fit in with the "normal" crowd. But you have friends, and this is a good thing. ¿Soy un adicto a Internet? I AM 34% INTERNET ADDICT!  I could go either way. Deep into the madness of nights filled with coding CGI-Scripts and online role playing games, or I could become a normal user. Good luck! (¡Menos mal!) ¡¡¡AQUÍ ESTÁ LA RESPUESTA!!! Esto es lo que me ha salido en el test de "¿Eres White Trash?" I AM 28% WHITE TRASH!  The white trash in my blood will not keep me from becoming a doctor or a lawyer, but it will keep me from a good haircut and any sort of fashion sense. Aunque soy inteligente (ejem, ejem), hay sangre de paleto provinciano en mis venas, así que nunca tendré sentido para la moda o un buen peinado... es decir, NUNCA seré un metrosexual. ¡Todo concuerda!  (Sí, es un título estúpido, ya lo sé) Hoy a las once de la mañana entraba el Otoño en nuestras vidas... En las del hemisferio norte, porque en el Sur comienza la Primavera y celebrarán la Navidad en bañador. Que mundo tan curioso éste. Dicen que el agua del grifo discurre hacia la otra dirección en Argentina, pero he leido por ahí que no, que es una leyenda urbana. Pero a este paso todo va a ser una leyenda urbana. (Ya saben, para leyendas urbanas les recomiendo el siguiente Link. Y sí, lo siento, está en inglés. Menos este blog y los que figuran allí, a la izquierda de la pantalla, casi todo lo divertido de Internet está en inglés) A lo que iba, que ya es otoño. Los días se hacen más cortos, anochece antes, comienza a hacer frío, hay que sacar los jerseys del armario, los pájaros emigran a lugares más cálidos, se hace la vendimia... todas estas cosas que aprendimos en primero de EGB. A mí me gusta el otoño, todo se tiñe con una melancolía nostálgica que me parece realmente hermosa. Sobre todo, si estás en un valle pirenaico navarro, con las montañas cubiertas por jirones de niebla y ese olor a humedad que desprende la tierra... El otoño tiene sabor a comienzo, a promesas pendientes, a futuro. Mi madre, eminente bióloga y sabia mujer (a veces, jejeje), dice que no, que aunque el otoño no es una estación tan vistosa como la primavera, es entonces cuando la Naturaleza se muestra más generosa, porque es cuando todo da fruto. En fin, por lo que sea, me gusta el Otoño.  A ver, ésta es la letra de la canción que nos va a representar en el Eurojunior Festival: Letra de la canción ANTES MUERTA QUE SENCILLA EL PINTALABIOS TOQUE DE RIMEL MOLDEADOR COMO UNA ARTISTA DE CINE PELUQUERÍA CREMA HIDRATANTE Y MAQUILLAJE QUE ES BELLEZA AL INSTANTE ABRE LA PUERTA QUE NOS VAMOS PA' LA CALLE QUE A QUIÉN LE IMPORTA LO QUE DIGAN POR AHÍ ANTES MUERTA QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA ANTES MUERTA QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA Y ES LA VERDAD PORQUE SOMOS ASÍ NOS GUSTA IR A LA MODA, QUE NOS GUSTA PRESUMIR QUE MÁS NOS DA QUE DIGAS TU DE MÍ DE LONDRES, DE MILANO, SAN FRANCISCO O DE PARIS Y HEMOS VENIDO A BAILAR PARA REIR Y DISFRUTAR DESPUÉS DE TANTO Y TANTO TRABAJAR QUE A VECES LAS MUJERES NECESITAN UNA POQUITA, UNA POQUITA, UNA POQUITA, UNA POQUITA LIBERTAD MUCHOS POTAJES DE LOS DE ANTES POR ESO YO ME MUEVO ASÍ CON MUCHO ARTE Y SI ALGÚN NOVIO SE ME PONE POR DELANTE LE BAILO UN RATO Y UNA GOTITAS DE CHANNEL Nº 4 QUE ES MÁS BARATO!!! QUE A QUIÉN LE IMPORTA LO QUE DIGAN POR AHÍ ANTES MUERTA QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA ANTES MUERTA QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA Y ES LA VERDAD PORQUE SOMOS ASI NOS GUSTA IR A LA MODA QUE NOS GUSTA PRESUMIR QUE MÁS NOS DA QUE DIGAS TU DE MÍ DE LONDRES, DE MILANO, SAN FRANCISCO O DE PARIS Y HEMOS VENIDO A BAILAR PARA REIR Y DISFRUTAR DESPUÉS DE TANTO Y TANTO ESTUDIAR QUE A VECES LAS MUJERES NECESITAN UNA POQUITA, UNA POQUITA, UNA POQUI… Y HEMOS VENIDO A BAILAR PARA REIR Y DISFRUTAR DESPUÉS DE TANTO Y TANTO TRABAJAR QUE A VECES LAS MUJERES NECESITAN UNA POQUITA, UNA POQUITA, UNA POQUITA, UNA POQUITA LIBERTAD ANTES MUERTA QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA ANTES MUERTA QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA, AY QUE SENCILLA ¿¿¿Una niña de nueve años cantando que las mujeres necesitan una "poquita, poquita, poquita libertad", aunque sea sólo "a veces"!!! ¿¿¿Por "libertad de la mujer" se entiende maquillarse, peinarse e irse de fiesta!!! Dios mío, veintiocho años de democracia y supuesta modernidad y aun estamos así. No sé si estas cosas son para descojonarse o para preocuparse realmente por los valores y roles que siguen vigentes en nuestra sociedad. Sueno a apostol de lo políticamente correcto, sí, pero, vamos, si fuera mujer, me sentiría "un poquito" insultada.  Because the Earth is a globe spinning on an invisible axis, a point at its equator will make a circuit of 25,000 miles in the space of a day, but any point not on the equator will make a shorter round trip; the closer that point is to either of the poles, the shorter its trip will be. Put another way, a pencil at the equator travels 1,030 miles an hour, whereas another at Sarasota, Florida, moves at 930 miles per hour, and one at the North pole doesn't move at all. This apparent difference in speed results in the Coriolis force, an effect that imparts a twist to largish events happening away from the equator. Best known is its effect on air masses: as they move away from the equator, their speed (which matches that of where they started from) appears to be faster than that of the surface over which they are traveling. This sets them turning in a clockwise twist in the northern hemisphere and a counterclockwise twist in the southern. Likewise, a cannonball fired due north will veer a teeny bit to the east, and one fired to the south will deflect ever so slightly to the west, something a skilled gunner would make an adjustment for. The twisting effect of the Coriolis force is real and does influence certain large things like the movement of air masses, but the effect is so small that it plays no role in determining the direction in which water rotates as it exits from a draining sink or toilet. The Coriolis effect produces a measurable effect over huge distances and long periods of time, neither of which applies to your bathroom. Toilets and sinks drain in the directions they do because of the way water is directed into them or pulled from them. If water enters in a swirling motion (as it does when a toilet is flushed, for example), the water will exit in that same swirling pattern; as well, most basins have irregular surfaces and are not perfectly level, factors which influence the direction in which water spirals down their drains. The configuration of taps and drains is responsible for the direction of spin given to water draining from sinks and bathtubs to a degree that overwhelms the slight influence of the Coriolis force. The belief that the Coriolis force influences the direction in which water drains from plumbing fixtures is widespread and has been repeated as fact in a number of venues, including popular television shows (such as world traveler Michael Palin's Pole to Pole) and even in textbooks. We can only speculate on why people are so enamored of this snippet of misinformation, guessing that it has something to do with the desire to find some of the mysteries of science in the realm of the everyday. ¡¡¡ES una leyenda urbana!!! ¿Nos vamos a Australia a comprobarlo? A todo esto, lo he sacado de AQUÍ El otro día estaba meditando sobre cómo nuestra vida es un perpetuo cambio, lo queramos o no. Había un anuncio de Moviestar que me gustaba mucho, uno en el que un adolescente iba alterando los planes con sus amigos cada diez minutos... El locutor decía: "Porque tu vida cambia a cada momento, blablabla". Y es cierto, la vida te puede cambiar radicalmente en un segundo. De hecho, las cosas más importantes tardan segundos en ocurrir: los pocos segundos que tardan un darte una noticia decisiva, el instante en el que sientes un flechazo, el momento en el que sufres un accidente... Puede dar vértigo, pero a la vez le da intensidad a nuestra existencia. Aunque a veces nos gustaría congelar una etapa de nuestras vidas para siempre, éstas siempre van por delante de nosotros. Como dice la canción de "Acuarela": "Piensa que tu vida es un lienzo en blanco que colorear"... aunque, ¿quién maneja el pincel? ¿Están regidas nuestras vidas por el caprichoso destino o por el aun más caprichoso azar? O, en el fondo, ¿no somos nosotros los auténticos responsables, en último término, del resultado final de nuestras vidas? Oh, filósofos que en el mundo han sido, iluminadme con vuestra sabiduría. En parte, todo esto me ha venido a la cabeza al leer la noticia de contraportada de "El País": Yusuf Islam, antes Cat Stevens, no pudo entrar en Estados Unidos por figurar en las listas de personas sospechosas de colaborar con el terrorismo radical islámico. Siempre me ha llamado la atención como el cantante de temazos como "Mathew and son", "Morning has broken" o "Wild World" (canción, esta última, que todo el mundo debería conocer) renegó de su vida y su música para convertirse en un devoto musulmán. Para Bob Dylan, abandonar el judaismo y convertirse al cristianismo no le supuso tanto trauma... Elige bien tu religión, jejeje. (No viene al caso, pero me acabo de acordar ahora mismo de esta anécdota musical. Cuando era estudiante o profesor en la sacrosanta Universidad de Navarra, mi padre le soltó a uno de estos numerarios de la Obra que, con su conversión, Dylan había hecho más por la difusión del cristianismo que todos los curas del Opus juntos). Scott Weiland, de Stone Temple Pìlots, es uno de mis cantantes favoritos. Tiene una voz grave, masculina, intensa y apasionada, una mezcla entre la visceralidad de Bruce Springsteen y la elegancia de Tony Hadley, el líder de Spandau Ballet. Canciones como "Interstate Love Song", "Vasoline" o "Plush" son grandes momentos de los prodigiosos años noventa. Le había perdido la pista últimamente, hasta que se junto con algunos de los supervivientes de Guns´N Roses para formar Velvet Revolver. Hace poco vi un vídeo suyo y flipé. Sabía que Weiland ha tenido graves problemas de adicción a la heroina, depresiones, intentos de suicidio... pero es que el -lo siento, pero no tengo otra palabra para describirlo- espantajo famelico y pintarrajeado que aparecía en las imágenes tenía más que ver con un Iggy Pop conservado en formol que con el cantante grandote, de pelo rojo y estética grunge de sus comienzos. Está claro que por sus venas ha pasado la mitad de la industria farmaceútica estadounidense... ¿Cuánto habrá perdido? ¿25 kilos? Eso sí, su voz sigue siendo estupenda, pero está claro: elige bien tus drogas. En fin, tampoco sé muy bien a donde va este artículo, yo comienzo a escribir y me dejo llevar... En todo caso, lo que tengo claro es que la vida es cambio, negarse a ello es negar la realidad. Así que, disfrutemos de ella... y procuremos elegir bien nuestros pasos. Total, ninguna equivocación es para siempre, y siempre podemos reiventarnos a nosotros mismos. Si Madonna lo hace con cada disco, ¿por qué no nosotros, miserables mortales? :-) 16.27 Soy el único ser humano en toda la planta 3B... Y tengo que estar aquí hasta las ocho, por si pasa algo... Que por una parte, quieres que pase algo, por eso de estar entretenido y así. Pero por otra, ¿quién quiere trabajar? A todo esto, estoy leyendo "El País de las Tentaciones", un (publi)reportaje sobre La Revista 40... No me llamaba la atención, pero conforme lo iba leyendo, he pensado "ah, pues igual me compro el primer número, a ver qué tal". Hasta que llego a unas declaraciones del director de la revista en la que dice que está pensada para jóvenes "entre 18 y 24 años"... y vamos, que me ha sentado un poco mal. ¿Será que a mi edad ya sólo puedo escuchar música de Cadena Dial y el Kiss FM? ¿Ya no me interesan las novedades musicales? (Vale, sí, la música de ahora es una mierda, pero aun tengo esperanzas de que mejore... Deluxe, confíamos en ti!!!) ¿Quiénes se creen que son los publicistas y sociólogos para negarme mi juventud y meterme en el grupo de los "jóvenes pero no tanto"? ¡Bastante han hecho quitándome el Carné Joven! ¿Será que me estoy haciendo mayor, pero de verdad? 16.57 Bueno, pues ya terminado de leer "El tentaciones", y como siempre, nada interesante. ¿Hip-Hop alternativo? ¡Anda ya! Ordenando mi casa, que está en un proceso de cambio lento pero imparable, he encontrado una tarjeta publicitaria del hotel de Estambul en el que estuve este mes de mayo. Al leer la traducción del texto turco al inglés, me acordé inmediatamente de la políglota Locusta: "There is having enchanted atmosphere in the heart of city and just one step ahead of you, you feel like have seen the splendour past while watching the sunset on sparkling Golden Horn in the peace of your spirit". La verdad, me da a mí que el texto, tal y como ésta, no tiene mucho sentido. ¡Que una traducción! A todo esto, lo fácil que sería que todos habláramos el mismo idioma, como los gatos o los perros. Porque digo yo que "guau" o "miau" significarán lo mismo aquí y en Montevideo... Nota metal de cumplimiento de proyectos largamente aplazados: aprender esperanto. Me voy a repartir el correo... Ahora me toca leer El País serio. 17.11 Coño, ¡ha sonado el teléfono! ¡Me toca currar! 17.56 Parece que ya he resuelto el encargo... He leido esta noticia en "El País", en la sección Gente. Me ha llamado la atención: "Una anciana japonesa de 91 años, habitual carterista, fue detenida por décima vez en los últimos años, y según el portavoz policial, Norio Hoshi, "parece que lo hace porque le gusta la emoción", dado que no necesita dinero para vivir. La nonagenaria, que vive sola, es probalemente la carterista habitual en activo de mayor edad en Japón, según el Daily Yomiuri. En esta ocasión, la mujer fue sorprendida "in fraganti" en un gran almacén textil en Tokyo, en el que había sacado un sobre del bolso de otra mujer de 57 años, en el que no había dinero, sólo facturas. Un dependiente la vio, la siguió fuera de la tienda, la abordó y la condujo hasta la policía. Antes de ser puesta en libertad y conducida a su casa de Tokyo, la anciana admitió de rodillas haber cometido el delito, por el que dijo estar muy arrepentida, pero aseguro que era incorregible y que un impulso interior la obligaba a delinquir. "No puedo resistir la tentación de coger cosas de otras personas", declaró a los agentes". Como diría mi profesor de Guión, "Aquí hay una historia". La imagen de la mujer de rodillas, arrepentida, me ha parecido, no sé, enternecedora. 18.31 A veces, lo más interesante del periódico son los anuncios. Toda la página 33 está dedicada a hacerme saber que ya puedo escuchar lo nuevo de U2 en mi emisora favorita. El ocho de noviembre sale a la venta el single, "Vertigo", y el 22 de noviembre, el disco: "How to dismantle an Atomic Bomb". Hmmm, armas de destrucción masiva. ¿Pero existen? El encargo laboral tenía que ver con Irak... Me da la impresión de que no se le da el mismo tratamiento a la muerte de Jose Couso que a la de Julio Anguita Parrado. Y parece que tiene mucho que ver con la identidad de sus asesinos: no es lo mismo que te mate un imperialista yanqui con su tanque que el misil lanzado por un pobre soldado iraquí que, en el fondo, no está haciendo otra cosa que su trabajo. En fin, ambas muertes son hechos deleznables y lamentables, pero revelan el absurdo antiamericanismo que, en ocasiones, se respira en este país y sesga nuestra visión de la realidad. Es como la simpatía hacia el pueblo palestino o Fidel Castro... rozan un tanto el absurdo. 18.44 Antes no he sido del todo exacto, en mi planta 3B hay otros seres humanos: una asistente y un diputado de "los otros". Por lo general, no molestan, ni siquiera me hablan. Pero ahora, van y me ponen a todo volumen los grandes éxitos de Rosario. ¡La debacle! Estos de la derecha ya no son lo que eran... ¡escuchando música de una roja! ¿Pero no están obligados por sus principios a escuchar a Siempre Así? Y yo que estaba escuchando mis mp3 variados, tengo que aguantarme y soportar que invadan mi espacio sonoro... "¡Flores, hay muchas flores!". El talante, Antonio, el talante... 18.56 Las páginas de política de "El País" (yo leo el periódico de atrás hacia adelante... total, lo que más me interesa está siempre en las últimas páginas: Televisión, Cine, Sociedad, Cultura, Deportes... y las noticias económicas. Sí, me gusta leer las noticias sobre la actividad de las grandes compañías. Lo de Parmalat estas navidades fue como una tragedia de Shakespeare, y lo Alitalia, siempre al borde la quiebra, es un culebrón de altos vuelos. Perdón por el facil juego de palabras) me desvelan el porqué de estos gustos musicales de la competencia. ¡El PP va a cambiar el color azul por el naranja! Lo dicho, no hay respeto por la tradición. ¿Querrán dejar de ser el Partido Popular para ser el Partido Pop? Hmmm, ¿por qué me estaré acordando ahora de los surfistas católicos de "Karate a muerte en Torremolinos"? 19.18 Lo peor de leer el periódico hacia atrás es que uno puede terminar muy deprimido, ya que las noticias internacionales suelen ser descorazonadoras. Llegará (espero que no llegue, pero llegará) un momento en que nos acostumbremos a los secuestros de rehenes de civiles occidentales en Irak (del mismo modo a que nos hemos acostumbrado a que, de vez en cuando, un palestino reviente en un autobús de Tel Aviv), pero hoy por hoy es algo ciertamente angustioso. Y lo peor es que la situación no tiene visos de solucionarse... Claro, que también lo de Bosnia y Sarajevo parecía que no se iba a acabar nunca y ahora ya hay turistas en Mostar y Dubrovnik. En fin, somos testigos de la historia... A todo esto, ¿"Doctora Germen"? ¿El mundo se ha convertido en un tebeo de la Marvel y yo no me he enterado? Ale, voy a repartir el correo, que ha llegado más. 19.58 "No controles mi forma de vestir porque es total, y a todo el mundo gusta. No controles mi forma de pensar porque es total, y a todos les encanta". Kazaa es un gran invento, sí señor. En fin, y así, en plan petardo pop ochentero termino la tarde... Voy a poner "trabajo" en el buscador de imágenes de google y a ver que me sale, que los artículos quedan mucho más vistosos con foto. Es curioso, siento como si hubiera estado acompañado toda la tarde... Nos leemos.  Hoy no tengo nada que decir, no se me ocurre sobre que hablar. Es un lunes cualquiera de un mes de septiembre cualquiera en un Madrid cualquiera... Dicen que escribiendo así, sin rumbo fijo, acabas encontrando un hilo narrativo. Pero ahora mismo, no sé hacia donde voy. Mi principal preocupación, en estos momentos, es deshacerme de un spyware troyano que se ha introducido en mi ordenador. Su nombre: "spazbox". Lo busco en Google y no hay referencias en español al mismo. Sí que las hay en inglés y otros idiomas, pero no termino de entender lo que hay que hacer. Miguel, ayudaaaaaa... Mi otra preocupación es mi incapacidad para el ahorro. Faltan uno o dos días para cobrar y apenas me quedan unos euros en la cuenta. No es que viva en la austeridad más absoluta, pero tampoco me tengo por derrochador. Pero el dinero se va, se va, se va... y no sé a donde. Como para meterme en una hipoteca... Pero el caso que, viendo la casa de Esti, a mí también me gustaría tener un lugar al que llamar mío. Más que nada, para evitar estos tiras y aflojas con el casero: ¿Le pido que me pinte la casa? ¿Me mandará al cuerno? ¿Aprovechará para subirme el alquiler? Y la lavadora... La verdad es que funciona, pero es tan vieja... y tarda como dos horas en hacer una colada... YO me compraría otra, pero claro EL CASERO dirá que no es necesario... ¿Rompo la lavadora yo mismo? Otra preocupación que tengo es mi pelo... O mejor dicho, los pelos que aparecen cada mañana en el lavabo cuando me peino. Cada vez son más. Más pelos en el lavabo y menos en mi cabeza, se supone. En fin, que voy a tener que empezar a cuidarme... Además, esto de comer en el congreso, donde siempre hay tartas de postre, no me está sentando bien. ¿Será la edad? ¿Tendré que empezar a cuidarme? ¿Por qué se respira últimamente tanta preocupación por la edad y el paso del tiempo en este pequeño rincón del cyberespacio? Habrá que empezar a asumir que no se puede ser joven para siempre, argh. ¿Cómo? ¿Que los noventa se terminaron? ¿Tan pronto? ¿Qué fue de la Generación X? Kurt murió, Wynona ya no hace películas y en las tiendas no se venden camisas de franela...  A las dos tengo que llevar a Flauta al veterinario. Tiene irritados los rabillos del ojo, puede decirse que, si fuera un humano diría que tiene un orzuelo. Espero que no sea nada... Si sobrevivió a una caida desde el cuarto piso, podrá aguantar esto. Otto fue el primer gato con el que conviví. Grande, perezoso, naranja, muy sociable... Él me enseñó cuánta compañía y cuánto cariño te puede dar un animal. Pero Otto no era mío, y cuando Esti y yo dejamos de vivir con Isa, dejamos de vivir con Otto. Adoptamos otro gato: Flauta. Hijo de una gata doméstica y un gato de pueblo, tenía dos meses cuando llego al ático principesco. Era pequeño y nervioso, todo lo curioseaba, se metía dentro de mis zapatos, aprendió a trepar los escalones, y fue creciendo. Descubrimos que no era una gata, como inicialmente pensábamos, sino un gato con un par de... ejem. Se fue haciendo más perezoso: aquí un sofá, aquí Flauta. Aquí un cojín, aquí Flauta. Aquí una cama, aquí Flauta. Eso sí, si queríamos ver la televisión, siempre se ponía en el sitio más indicando para impedirte la visión. Y lo sigue haciendo, hay cosas que no cambien. Uno se pone a hablar de su animal doméstico y no para. Siempre hay anécdotas divertidas y curiosas, como su devoción por el atún. En cuanto abro una lata, Flauta viene corriendo a la cocina, esté donde esté. Siempre duerme conmigo, en mi cama, y siempre coge el mejor sitio. Da calor y compañía, algo que se agradece en las solitarias noches de mis inviernos madrileños. Es el mejor despertador posible: se ha acostumbrado a desayunar a la misma hora. Ya sea lunes, miércoles o domingo de resaca, imposible librarse de sus maullidos si a las nueve de la mañana no hay pienso nuevo en su cuenco. Y aunque el cuenco esté a rebosar, todas las mañanas hay que algo más, aunque sea cuatro pedazos de nada. Pero que él vea que te has molestado en ir a la cocina, coger la bolsa de pienso y servirle el desyuno. De todas formas, a veces, me deja dormir hasta tarde... En fin, basta vivir con un animal para darse cuenta de que tienen sentimientos y emociones. Dicen que los gatos sólo quieren a la mano que les da de comer. No sé, quizás sea verdad, a mí me basta con que me haga compañía. Y que me la siga haciendo unos cuantos años más.  La sección de "Gente" de El País vuelve a llamarme la atención. Marla Olmstead es la última sensación del mercado artístico de Nueva York. Ha vendido todos los cuadros que expuso en una galeria del Soho. El último de ellos alcanzó un precio de seis mil dolares. Lo más curioso de todo es que la autora apenas tiene cuatro años. Lo primero que he pensado es que sería el típico fenómeno sensacionalista estadounidense, y me he acordado de este niño culturista, Richard Sandrak, freak entre los freaks con apenas doce años. Pero no, gracias a Google, nuestro nuevo dios, he visto algunos de los cuadros de la niña, y la verdad, no se diferencian mucho de algunas obras que se ven en los Museos de Arte Contemporáneo. Lo digo en el buen sentido, pero, claro, algunos se sonreirán y pensarán que "hasta una cria de cuatro años puede hacer estos cuadros". Pero, a fin de cuentas, ¿qué se entiende por arte en el siglo XXI? Hoy en día parece que el arte busca la provocación a cualquier precio, nada que ver con los ideales de belleza, perfección o verdad que lo guiaron en otras épocas; y mucho menos con el deseo de reproducir la realidad, algo que la invención de la fotografía y el cine desposeyó de sentido. Un tema de debate que da para mucho... mejor lo dejo para otro día.  El avión es pequeño. Apenas caben en el veinte pasajeros y hoy sólo volamos nueve. Casi parece uno de estos aparatos que aparecen en las viejas películas de aventuras que Hollywood hacía en su época dorada, estas pelis que Garci y su compinches veían en los míticos cines de barrio y en la no menos mitificada sesión continua, y que yo vi gracias a "Primera sesión", los sábados a las cuatro, después de los dibujos animados. Lo que lloré cuando se murió David, el Gnomo... Bueno, no se moría, se convertía en árbol. Una pequeña sacudida. No, no me da miedo volar en avión. Siempre que éste se esté quieto. Pero estas turbulencias "sin importancia" me recuerdan que el suelo está abajo, muy abajo, a miles de metros. ¿Por qué vuela un avión? A veces, la tecnología es magia. Aunque ya puestos, ¿no es mucho más misterioso que los trasatlánticos floten sobre el agua mientras que una pequeña piedra se hunde hasta lo más profundo? Vivimos rodeados de cosas que no comprendemos, cada día es un misterio. Ese hombre que se sienta un par de filas por delante de mí se acaba de levantar de su asiento. Está nervioso. Tiene la piel morena, es extranjero, seguro. ¿Será árabe? No soy racista, pero no me gusta la combinación de las palabras "árabe" y "avión". Le miro con disimulo. El ruido de una cremallera al abrirse resuena en el aséptico ambiente del aparato: el hombre saca de una mugrienta bolsa de deportes un hacha. ¿Un hacha? ¡Un hacha! ¿Y ahora que hago? No viene hacia aquí, menos mal, sino que se dirige hacia la cabina. La azafata se ha quedado pálida... Titular en El País de hoy (¿qué sería de mi blog sin él?): "Un hombre ataca con un hacha a la tripulación de un avión noruego". Siempre que hay un hacha de por medio sale en el titular... ¿Qué periodista se podría resistir? Y lo que yo pienso es... ¿qué hace uno en una situación así? Estoy seguro de que un 95% de las personas haría... NADA. Hoy nadie quiere meterse en líos, y si el avión se estrella, que se estrelle, pero yo no me arriesgo, no vaya a ser que me vea involucrado, o peor aun, que haga el ridículo. A veces me pregunto si el día del 11-M, si hacemos caso a las informaciones publicadas, nadie se extrañó de que alguien entrara en el tren, dejara una mochila y se bajara en esa misma estación o en la siguiente. ¿A nadie se le ocurrió decir: "Oiga, perdone, que se deja algo"? Es un poco escalofriante... En un vagón de metro de Nueva York, un pasajero de aspecto hindú, con una roñosa bolsa de viaje, visiblemente nervioso, camina inquieto de un lado a otro, como quien busca una salida. Pero no lleva la bolsa consigo, sino que la deja en el suelo. Nadie dice nada, pero todos los pasajeros tienen los ojos clavados en él. Con disimulo, algunos se cambian de sitio, hasta que un extremo del vagón se queda desierto, salvo por una bolsa que nadie quiere tener cerca. Una madre y sus dos hijos deciden que, si en la próxima estación, el hombre no coge la bolsa y desciende, ellos serán los que salgan del tren. Incluso llegan a ponerse en pie y acercarse a la puerta, pero, en el último momento, el extraño coge su bolsa y sale del tren en Flushing Meadows. Un sensación de alivio recorre el vagón de arriba abajo... Yo estuve ahí, pero lo que está claro es que, salvo escabullirse y hacer como que la cosa no iba con ellos, nadie hizo NADA. Y, aunque las probabilidades son escasas, aquel hombre podría haber sido un terrorista... Claro que uno ve las fotos de los que robaron "El grito", llevándose los cuadros con toda calma, a la luz del día y en plena calle... Que cuando alguien se cae o se desmaya en un pasillo del metro, un amplio porcentaje de personas aprietan el paso para no tener que ayudar... Que cuando hay una paliza en un bar, o en plena plaza de Lavapies, se forma un corro de curiosos más o menos disimulado... Pues nada, eso, que la gente prefiere mirar al otro lado.  Munch tenía unos veinte años cuando un atardecer de 1883, según contó en su diario, «estaba caminando con dos amigos. Entonces se puso el sol. De momento todo el cielo era rojo sangre, y me sobrecogió una gran melancolía. Me quedé quieto y me recosté al borde del camino, me sentía muy cansado, nubes como sangre y lenguas de fuego caían sobre la ciudad y sobre los fiordos azules y negros. Mis amigos continuaron caminando y yo me quedé solo, temblando de ansiedad. Sentí como si un gran grito interminable atravesara la naturaleza». Munch no fue el único que vio aquel cielo. El New York Times del 28 de noviembre de 1883 informó: «Poco después de las cinco de la tarde hacia el oeste, el horizonte se cubrió de un rojo escarlata brillante y hasta las nubes se tiñeron de rojo. Las personas en la calle estaban asombradas y se reunían en grupos en todas las esquinas de la ciudad mirando hacia el oeste. Muchos creyeron que había un gran fuego». Munch representa lo que millones de personas pudieron ver a través de todo el norte del planeta a causa de la erupción del volcán Krakatoa, el 27 de agosto de 1883. La explosión, el grito de la tierra, se oyó a 4.500 kilómetros, la mayor distancia recorrida por un sonido transportado por el aire en toda la historia. Arrojó tal cantidad de ceniza al espacio que rebosó hasta una altura de 50 kilómetros y se difundió alrededor de la Tierra. La ceniza quedó suspendida y girando en el aire. Durante años estuvo produciendo apocalípticos ocasos de color rojo. En sitios tan distantes como Bogotá o París había tal cantidad de materia en la atmósfera que tamizaba la luz solar y hacía temer el fin del mundo.
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