Blogia
El blog de ace76

Personal

TÍTULOS DE CRÉDITO

...y el protagonista de esta historia decidió que Blogiaville se le había quedado pequeña, montó en su caballo y cabalgó hacia nuevos horizontes.

 

FIN de la primera parte. Seguimos en vivoenlaerapop.com. Es decir, aquí.

 

 

Y ahora, los títulos de crédito.

Según el contador Motigo (al que le doy una credibilidad escasa), desde el 6 de octubre de 2004, este blog ha tenido 297.784 visualizaciones. El día de mayor actividad fue el 18 de diciembre de 2006, con 1.193 visualizaciones (vamos, que ese día el contador no funcionaba bien). El país que más visitantes ha aportado ha sido España, seguida de México, Argentina, Estados Unidos, Chile, Perú, Venezuela, Colombia, Alemania y Brasil. Entre los países que sólo han aportado una visita, están Guam, Groenlandia, Belice o las Islas Caimán. Un saludo a todos ellos.

Porque este blog no habría sido igual sin los que habéis dedicado vuestro tiempo a leer los artículos y a comentarlos. Así que, como si fuera un libreto de un CD cualquiera, llegó la hora de los agradecimientos.

A Locusta, por haber sido mi primera lectora.

A Joserra, por haber sido mi lector más fiel, habiendo comentado en prácticamente todos los artículos, hasta en los más absurdos.

A Esti, por haber aguantado los artículos de música (agradecimiento extensible a un gran porcentaje de vosotros).

A Miguel, porque sus comentarios casi siempre me han hecho reir a carcajadas (y porque su blog me encanta).

A Diego, porque me hace desarrollar el arte de hablar entre líneas.

A mis compañeros de correrías por Internet, por haberme acompañado también en este viaje: Maggie Wang y el Corredero, Lucía, Belen, Susana, Mar y Jotas. A Javi y a Rodri os incluyo también en este grupo. No me olvido tampoco de Susalo, de Ángela, de Evita, de Gigliola o de mi añorada Aniela.

A las personas a las que he conocido en persona a través de este invento: Jgts, Deca, Soliloco, Tony Tornado, JL, Coolazulb...

A las que aun me quedan por conocer: Don Otto, Shhh, Adidas Superstar, Nils...

A los que pasaron por aquí en su momento: Anauel, Amaya, Inakov...

En conclusión, a todos los que se han detenido durante un momento de sus vidas en este rincón de la red. Sin ningún orden ni concierto, muchas gracias a Dee, Ralz, Rocío, Carter, Imzel, Querida Enemiga, Guille, Khandika, Laia, Mamf, Jon, Juanma, Vivelafete, Tzch, Francesca Aguilera, Mikaela, Noelia Gullot, Rafael, Oñate, Atzur, Siniestro, Alka, Desde el Mediterráneo, Cypher, Pek, Pixel, Anabel, Ferny Ruelas, Lissa, Rogue Two, Juan Luis, Jaimecín, Avión de papel, Gwen, Pequeño Gran Hombre, Alfaro, AlvarOo, Joana, Kun, Julieta, Unachik, Isabel, Pilar C, Eric, Pilar, Sin bautizar, 57ja, Pijomad, Silvia, Crédito, Arena, Professor Unrat, Dédalo, Pegui, Tatiana, Vagabunda Dharma, Natx!, Nomelopuedocreer, Gollus, Daniela, Diana, Locodelacolina, Gema, Patry8, Laura, Natzan, a los anónimos, a las anónimas y a todos los demás.

Gracias también a todos los que leéis sin comentar.

Estoy seguro de que me olvido de alguna persona... Gracias a ti también.

TENER UN BLOG DA PARA MUCHO

Desde el 26 de abril de 2004, he estado viviendo en la era Pop. ¿Y en qué ha consistido eso?

Pues básicamente ha consistido en hablar de lo difícil que es dar el primer paso, de compartir mis relatos con la blogosfera, de un concierto de La Casa Azul, de los nuevos comienzos, de Estambul, de O-Zone, de los nuevos blogs que se abrieron por aquel entonces, de Antena3, del viernes y los comics, del buen cine malo, de qué es el Pop para mí, de Titan, de los Sanfermines, de la cabalgata del Orgullo Gay, de mis fines de semana solitarios, del cine para gafapastas, de las películas de miedo, de mi primera fiesta del curro, de Sakis Rouvas, de la ocarina del tiempo, de Lance Armstrong y el Tour de Francia, del Forum de las Culturas en Barcelona, de Ramón, de Jon Sistiaga, del silencio, de los días extraños, de Alejandro Amenábar, de Gran Hermano, de los días melancólicos, de mis primeros discos, de guitarrazos, de ZP, de las cosas que pasan una vez en la vida, del Festival de cine de San Sebastián, de REM, de Javier Otxoa, de los metrosexuales y los grunges, del otoño, de María Isabel, del efecto Coriolis, de los lunes, de Otto y Flauta, de Maria Olmstead, de la erupción del Krakatoa y Edward Munch, de Jose Luis Garci, del primer concierto de Mar, de Luigi Tenco, de cumplir 28 años, de mis planes para irme de Interrail, del número 10.000 de El País, del Kistch, de Fanta, de Marlango, de los días de lluvia, de INXS, del Manic Miner, de los dragones, del Spazbox, de ser uno mismo, del Mario Kart, de John Kerry, de las pantallas, de la rutina, de Malasaña, de News of the World, de Rodilla, de Irán, de los metros cuadrados, de Melinda y Melinda, de la caldera averiada, de Madrid, de LoMonaco, de religión, de hacer fotocopias, de cucarachas, de Miguel, de Navidad, de Erasure, de la Lotería de Navidad, de las inocentadas, de Elephant, de la noche de Reyes, de la Historia Interminable, de Capturing the Friedmans, de los días vagos, de desastres aéreos, de los Oscars, del plan Ibarretxe, de los Goyas, de la constitución europea, de Expediente X, de Telefónica, de las canciones con letras abdurdas, del incendio del Windsor, de la entropía, de Madrid Rock, de Adaptation, de la maldición de LoMonaco, de San Francisco, de YMCA, del Zuma, de la cara de Marte, de Futurama, del 11M, de Deluxe, de Rob Thomas, de Closer, de Ocean Colour Scene, de Friends, de las alergias primaverales, de Tab, de Entre Copas, de Terri Schiavo, de los días buenos, de La Señal 2, de la declaración de la renta, de Vinçon, de Ikea y Habitat, de la muerte de Juan Pablo II, de los blogs, de los regímenes, de la bombilla inagotable de la estación de bomberos de Livermore, de Oasis, de Nueva York, de los días tontos, de Punkita, de mi nuevo movil, de Fuencarral, del jetlag, de Tapas, de Eurovision, de Helena Paparizou, de las Polaroids mentales, de La Venganza de los Sith, de Osasuna, de Garbage, de Shakira, del cine tóxico, del estreno de El Calentito, de Primer, de mis poderes, de Operación Triunfo, de Victor, de los extraterrestres, de Bagdad, del verano, de Alejandro Valverde, del aburrimiento, de Semen, de Maroon 5, de los lagartos, de Michael Bublé, de Mikel Erentxun, de Idaira, de Nueva Orleans, de Verona, de Grecia, del museo Peggy Gugengeim, de Venecia, de Lost, de Mai Meneses, del granizo en Madrid, de La Balada de Narayama, de Google, de la rotonda mágica, de Siena, de Dentro de la Garganta Profunda, de cumplir 29 años, de la gripe aviar, de Paul Auster, de Cuatro, de Nespresso, de la demolición del Cine Príncipe de Viana, del limbo, de la desidia, de Energie, del señor de los anillos, de los propósitos de año nuevo, de los gatos cíclopes, de los viajes de estudios y las discotecas de Mallorca, de Plutón, de Sin City, de Barcelona, de Brokeback Mountain, de Depeche Mode, de la telebasura, de Evan Lysacek, de Munich, de Ushuaïa, de Crash, de los patitos de goma, del mundo piruleta, de hacer pajaritas de papel, del Rainbow Island, del botellón, de Navarra, de Happy Together, de los fantasmas del altillo, de Solaris, de Tarkan, de Semana Santa, de error en autómata, de lo friqui, de Azuloscurocasinegro, de las ocas, de la publicidad, de Forum Filatélico, de Martínez Puajalte, del color de la nieve, de Anzej Dejan, de Torneró, de Daniel Powter, de Jake Gyllenhaal, del debate del estado de la nación, de mis concursos, de mis amigos del parvulario, de Galatasaray-Depor, de Match Point, del culo gordo de Rafa Nadal, del Mundial de Futbol, de Singstar Rocks, del pato pekinés, de Raúl, de mis paseos por Madrid, de la tómbola, de los sueños locos, de los cactus, del color marrón, del Summercase, de Elizabethtown, de Oscar Pereiro, de estar perdido en medio de un paréntesis, de Londres, de Starsailor, de Pau Gasol, de Camden Town, de las estupideces humanas, de la boda de mi primo en León, de The Falling Man y el 11S, de Singstar Legends, de 4815162342, de Supermodelo, de la fiesta en la casa okupa, de las ranas en las ensaladas, del MUSAC, de la iniciativa Dharma, de los leones marinos, de Prison Break, de los viejos tiempos, de Scissor Sisters, de Daniel Zueras, de cumplir 30 años, de las setas, de las cosas que quiero hacer antes de los 40, de ser un actor secundario, de Youtube, de mi maleta, de Christina Aguilera, de las mudanzas, de la noche de difuntos, de La Casa de Cera, de Hijos de los Hombres, de House y sus guiones repetitivos, de los cortes de agua, de Jazztel, de Mies Van der Rohe, de mi ordenador nuevo, de las llamadas inesperadas, de canciones con nombre propio, de Daniel Rubio, de Blue Velvet, de parque Guell, de que la vida sigue, de los Globos de Oro, de la fiesta de Max, de la infanta Leonor, de Volver, de Marie Antoinette, de ser madrileño, del restaurante chino Exquisito, de El Truco Final, de patinar sobre hielo, de Leo, de Antonio De La Torre, de Dreamgirls, de mis nuevas gafas, del Boogle, de En busca de la felicidad, de los pinchazos, de La Ciencia del Sueño, de The Blue Van, de los huevos rotos en La Latina, de Six Feet Under, de los jueves universitarios, de D´Nash, de Josh Groban, de jugar a bolos, de como era yo, de como soy yo, de como seré yo, de las cien mejores canciones de los 80, de La Vida de los Otros, de mis ganas de escaparme, de Paris Je T´Aime, de Me Llamo Earl, de mi diario, de Chopin y Wendy, de mis nuevas gafas de sol, de los jerseys de canalé, del Garaje Sónico, de Mark Roson, del infierno, de las decepciones informáticas, del Buzz, de Diario de un Escándalo, de esquíar y vencer los miedos, de Mika, de saber esperar y los Byrds, de jugar a ser frívolo, de Ohran Pamuk, de la catarsis, de Alessandro Baricco, de Sunshine, de Mutya Buena, de las cosas que no quiero olvidar, de La Fuente de la Vida, de los Krazy Mess Groovers, de que no soy un señor, de superhéroes y supervillanos, de votar, de hacer un picnic en el Retiro, de KaiserChiefs, de Zarauz, de las galletas, de momentos de madurez, de la fiesta en casa de la rana, de Half Nelson, de Edurne y su absurdo video, de Roger Federer, del porno, de San Antonio de Padua, de mi indolencia, del cine español, de The White Stripes, de mi futuro sofá, del verano madrileño, de Paris Hilton, de la Wii, de la tesis de Lucía, del Europride, de lo importante que es saber simplificar, del cine europeo, de la jornada intensiva, del profesor Layton, de Horacio Quiroga, de OMD, de The Gossip, de las ocasiones en las que estaría mejor calladito, de que me pica el pie, del bello verano, del sushi, de los restaurantes mejicanos, de Alberto Contador, de los Simpsons, de Seattle, de Death Proof, del verano en que vi ballenas, de Kanye West, de Águilas, de Caótica Ana, de Singstar 90´s, de Buda estalló por vergüenza, del centro del universo, del final de Six Feet Under, de Dave Gahan y una de las canciones del año, de ser raro, de la república, de Flickr, de mi nueva televisión, de Mataharis, de mi pedantería, de Showgirls, de cumplir 31 años, de mi Statcounter, de la guerra de medios, de mi lado oscuro, de Imagina ser mamá, de El Orfanato, de MoneyMoney, de que no hay nada como la música, de que mi vida me gusta, de que a veces lloro, de Facto Delafé y las Flores Azules, de Eros Ramazzotti, de mi Blusens, de León, de los daemons y la Brujula Dorada, de mi futuro homeless, de la magia, de la tintorería, de Cloverfield, de Sexo en Nueva York, de Left to my own devices, de Blogia, del Santiago Bernabeú, de WallE, de Libra, de Pamplona, de la definición del amor, de estar enfermo, de Fama, ¡A bailar!, de Across the Universe, de trapitos, de Sugus, de mi nuevo abrigo, de Hairspray, de Zac Efron, de Ryan Gosling, de Once, del estreno de Savage Grace, del Eurostoxx, de Editors, de mis planes de futuro, de Hacia rutas salvajes, de mi fuerza de voluntad cero, de Britney Spears, de Juno, de High School Musical, de los blogs que cierran, de mis manias, de los sábados espeluznantes, de los momentos centella, de mi historia de amor con Internet, de Myspace, de las revisiones médicas, de la lista Wip...

...de mi nuevo blog.

...de lo que da de sí un blog.

...y de muchas cosas más. 

TODO VA BIEN

TODO VA BIEN

Ayer tuve la revisión médica de la empresa. No me duele nada, mis capacidades auditivas son estupendas y tengo una tensión envidiable. Sólo parece que me han aumentado un poco las dioptrías, pero es que uno está ya muy cegato. Sigo midiendo lo mismo que el año pasado (habría estado bien crecer un par de centímetros hasta el metro ochenta... Bueno, cuatro centímetros, que ya me temo las burlas de alguno en los comentarios), y lo que es mejor, peso lo mismo: 78 kilazos que en un par de meses serán 73 kilillos. Seguro.

Pero lo que me hace creer que toda va bien es que la gente a mí alrededor se siente feliz. El aire está cargado de vibraciones positivas y es un placer respirarlas. Si no voy cantando y bailando por las aceras es porque me sujetan.

CENTELLA

CENTELLA

Como yo soy contradictorio y bipolar, hay rachas en mi vida en las que paso de quejarme de los sabados espeluznantes a desear convertirme en un ermitaño social. De vez en cuando, siento la necesidad de tener un poco de tiempo para mí. Hay veces que hasta me echo de menos y todo. Hay veces en que me gusta estar completamente solo, en silencio. Y salgo a pasear por ahí. O me quedo tirado en la cama leyendo, con el gato tumbado junto a mí. O escucho música. Hay veces en que necesito meditar, escucharme un poco y hablar conmigo mismo. Al fin y al cabo, soy mi mejor amigo. Hay veces en que necesito desconectar del todo, desaparecer en mi espacio. No tener que dar explicaciones a nadie por las cosas que hago. No tener que estar pendiente de citas, horarios, planes, encuentros. Con el tiempo, he descubierto el placer de ir solo al cine, a un concierto, o de viaje. A veces es la única manera que encuentro para sentirme absolutamente libre. Y de vez en cuando, necesito recordármelo y repetírmelo en voz alta.

SÁBADOS ESPELUZNANTES

SÁBADOS ESPELUZNANTES

De lunes a viernes, las obligaciones diarias arrastran y llenan el tiempo. Cuando llega el sábado, se supone que es un día para descansar, divertirse, hacer planes interesantes o ver a los amigos, pero a veces las únicas posibilidades que ofrece la vida son estar solo en casa y ver la telebasura. Ese es un sábado espeluzante, generalmente acompañado de su maldito domingo correspondiente. Son esos días en los que la soledad se solidifica y pesa como una losa, en los que uno se siente como un bicho insignificante por quien nadie se preocupa o interesa.

Si vuelvo la vista atrás, muchos de mis sábados de adolescencia entran dentro de esta categoría. Los colegios son lugares que encasillan a las personas en ciertos papeles. A mí me tocó ser "bicho raro apestado" y nadie me dio nunca la oportunidad de cambiar. Así que pasaba los sábados en casa, atormentándome mientras imaginaba a todos mis compañeros de clase sonrientes, divirtiéndose, ligando, riendo, bebiendo y bailando en esos bares de los que todo el mundo hablaba y cuyos nombres yo escuchaba en conversaciones sueltas a mi alrededor. Cada sábado era un fracaso absoluto en el intento de ser como los demás, de sentirme parte de un grupo, de ser normal.

Después todo cambió y mis sábados se convirtieron en días fantásticos. Sólo volvieron a ser espeluznantes cuando llegué a Madrid. Aunque eran de otro tipo. Nunca me sentí integrado en la ECAM y, desde luego, nunca participé en la vida social de los ecamitos. Durante un tiempo eso me hizo sentirme dejado de lado. Tuve que aguantar algún que otro plantón, alguna que otra bordería y alguna que otra decepción. Y me quedaba deprimido en casa cuando en realidad bastaba con que descolgara el teléfono y llamara a alguno de los muchos amigos que estaban sobreviviendo en Madrid como yo. Pero me daba como una especie de pereza, de desazón, de apatía absoluta, y terminaba tirado en el sofá en compañía de las matrimoniadas de "Noche de Fiesta". Por suerte, como se aprende de los errores y mi autoestima no tenía nada que ver con la que tenía de adolescente, me di cuenta de que el único perjudicado era yo y que no hay que perder el tiempo con gente que no te aprecia y a la que, por si fuera poco, estás idealizando.

A veces aun caigo en la tentación de pensar que los sábados de los demás son más divertidos y efervescentes que los míos. Supongo que son restos del adolescente timorato que hay dentro de mí. Pero luego me doy cuenta de que podría hacer lo que quisiera con mis fines de semana, y que lo que acabo haciendo es lo que quiero hacer. Ya lo he dicho en otras ocasiones, pero lo que más feliz me hace es que haya llegado un momento en que puedo decir que me gusta mi vida. Pero es que no me canso de repetirlo. A pesar de todo lo mejorable, me gusta mi vida. A pesar de todos mis defectos, me gusto yo.

Quizás algún día vuelvan los sábados espeluznantes. Pero como ya he estado ahí, supongo que sabré salir de ellos otra vez.

UN ARTÍCULO INCOHERENTE

UN ARTÍCULO INCOHERENTE

Tengo pendiente hacer un meme de Jotas. Lo voy a dejar para mañana. Aunque yo creo que no tengo manias! No se me ocurre ninguna... Algo me inventaré.

Por fin vi Cloverfield. Me gustó. Muy entretenida. Es como montarse en la montaña rusa de un parque de atracciones. En el fondo, no es muy diferente a una de estas atracciones de realidad virtual tipo StarTours en los Estudios Disney. Lo que está claro es que JJ Abrams sabe como vender una película (y como venderse, porque ni es el director ni el guionista de Cloverfield, "solamente" la produce), aparte de ser un genio que lo mismo escribe A propósito de Henry, crea Felicity o dirige el episodio piloto de Lost. Por cierto, Emule TV estrenó ayer el primer episodio de la cuarta temporada de la serie. Como arranque de temporada no es tan sorprendente como el de la segunda o la tercera, pero es perfectamente coherente con el final de la temporada anterior. No digo más, que luego me acusan de ser el rey del spoiler.

Leyendo El libro de las ilusiones, me sorprendí llegando a un momento de la trama en la que el protagonista ve una película llamada La vida interior de Martin Frost, describiéndola casi escena por escena. Es la misma película que Paul Auster dirigió hace poco y que vimos/sufrimos en el Festival de San Sebastián. Curioso. También es curioso que nadie lo mencionara en su momento.

Sin embargo, lo que más leo últimamente son blogs. En pocos días, tres que leía con cierta frecuencia (aunque en un par no comentaba nunca), han cerrado. Otros parecen sufrir una especie de crisis. Me da pena, porque es bastante difícil encontrar blogs que realmente te interesen. Y eso que en la red hay miles... ¿Está explotando la burbuja bloguil?

Por suerte, siempre nos quedará Facebook. Y Last FM. Y Flickr. Por cierto, que han utilizado esta foto que colgué del claustro de la iglesia de San Zeno para ilustrar un callejero on line de Verona. Con permiso, claro. Con esta tontería, me subió un poco mi autoestima como fotógrafo postalístico.

Y así discurre mi vida últimamente.

ZACDAY

ZACDAY

En previsión de que el sábado no iba a ser ningún Dia D, decidí que era un buen momento para quedar con Joserra y ver esa bilogía de películas de arte y ensayo de las que todo el mundo habla. Sí, claro, me refiero a "High School Musical", y su secuela, con ese título tan original de "High School Musical 2". Sí, protagonizadas por ese chico del que nunca hemos hablado en este blog. Sí, un blog que se llama Viviendo en la Era Pop no puede ser ajeno al mayor fenómeno de la cultura popular adolescente desde... ¿los Goonies? ¿Las películas surferas de Sandra Dee? ¿La invencion de la adolescencia?

El caso es que me gustaron bastante más de lo que pensé. Joserra definió en su momento la primera como un producto. Pues sí, es un producto, una película fácil, con moraleja y canciones pegadizas, pero no trata de ser otra cosa. Blanca y sin nada de ironía. Todo el mundo es feliz y los malos, en el fondo, no son tan malos. Parece que tampoco esperaban gran cosa de ella. La segunda, en cambio, es más divertida y se nota que contaba con más presupuesto. Es curioso ver lo mucho que cambian algunos actores entre una y otra: algunas crecen a lo ancho y otros a lo alto en menos de un curso. Sharpay y su hermano son como un personajes de dibujos animados, mientras que Gabriela es tan sosa que a veces ni te das cuenta de que está en la película. El manager de Zac se asegura que el chico esté siempre en el centro de todos los planos. Y podríamos discutir si esos ojos azules entran dentro de la categoría de efectos especiales o no. Eso sí, que nadie se entere de que le doblaron en la mayor parte de las canciones de la primera entrega...

Después fui a cenar al Foster con Joserra y estuvimos hablando de los sábados espeluznantes y los domingos malditos. En fin, que a veces da mucha pereza esto de hacerse mayor y hay días en que dan ganas de que la vida se parezca más a los musicales para adolescentes.

FINDE. STOP. GUAY. STOP.

FINDE. STOP. GUAY. STOP.

Viernes. Me levanto contento. Stop.

Voy al curro. Poco que hacer. Stop.

Como una sopa de verdura. De Aneto. Stop. Pongo a grabar "Fama". Soy un adicto. Soy un friqui. Y orgulloso de ello. Stop.

Llego al gimnasio. Veo a la rana sudando encima de la bicicleta. Stop.

La oficina de la rana es blanca y negra. Se ve todo el skyline de Madrid. Stop. Madrid es como NY, pero más pequeño. Debe dar gusto trabajar en un sitio tan bonito. Stop. Da gusto volver a ver a la rana. Tornado, no te pongas celoso. Stop.

Voy a cenar con Pablo. Stop. Mi madre me llama para decirme que ya ha visto el último episodio de Lost. Ella es de la vieja escuela y va al ritmo de TVE. Lo define como "grandioso y genial". Stop.

Llega Joserra. Stop. Vemos "Juno". A la entrada nos reímos de los comentarios de los que están detrás de nosotros. Uno de ellos me saluda. Es el mejor amigo de Diego. Glups. Esto sólo me pasa a mí. Stop. La película me encanta. Stop.

Un poquito de Mensajero y a la cama. Stop.

Marcel Duchamp me saca de la cama. Stop. Paso la mañana con Earl. Me río solo. Stop. Excursión al Ikea de Alcorcón con Joserra. Regalo para Sonia. Cazuelas nuevas para la casa. Stop. 

Consigo dos nuevos adeptos para LastFM. Stop. Merendola en casa de Sonia. Stop. Gusanitos, patatas y sandwiches de Nocilla. Muchas risas. Stop.

Un paseo por Malasaña. Todo el mundo va disfrazado. Joserra no se ha puesto sus pantalones de cuadros. Fantasmas y monstruos en el Garaje Sonico. Una cerveza y a casa. Stop.

Es domingo y no salgo de la cama hasta la una. Stop. Pongo una lavadora. Stop. Paso el aspirador. Stop. Riego las plantas. Stop. Vagueo. Stop.

Es de noche y son los Goya. Llega Joserra. Stop. Llegan Javier y Rodrigo. Stop. Comida china y pipas. Stop. 

Corbacho no nos hace gracia. Ninguna. Parece que El Orfanato se lo va a llevar todo. Joserra no se aguanta y lee como va la ceremonia en Internet. Se le escapan las cosas. Grrrrr. Elsa Pataky viene disfrazada de china rubia. Se atreven a que salga Nawja Nimri a dar un premio. También salen Hugo Silva y Alejo Sauras, conocidisimos por sus trabajos en el cine. Ernesto Alterio está muy guapo, aunque cada día se parece más a su padre. Nos preocupamos por la salud de Alfredo Landa. Maribel Verdú gana su Goya. Me alegro. Amparo Baró se lleva otro. Me alegro. La Soledad da la "sorpresa". No la he visto, pero me alegro. Tampoco he visto Bajo las estrellas, pero también me alegro. El Orfanato gana el premio al Mejor Guión Original. Me indigno. Me pregunto si el guionista aprovechará para contarnos quien volvio a colocar el papel pintado por encima de la puerta. Stop.

Leo El libro de las ilusiones. Stop. Fin del fin de semana. Stop.

¡FEBRERO!

¡FEBRERO!

Sin que casi me haya dado cuenta, enero ya se ha ido. Y con él, la jornada intensiva. Para que sea plenamente consciente de ello, la semana que viene me ha caido encima un turno de guardia en el que, quizás, lo más productivo que haga sea dedicarme al noble arte del horigami. Tengo unas ganas locas de que llegue el mes de abril con sus caras nuevas y su actividad efervescente... o puede que lo que llegue sea lo que se conoce como "vacaciones paradas".

Pero para eso aun falta mucho tiempo, así que ya me preocuparé cuando toque preocuparse.

Ayer por la noche vinieron a cenar Diego y Joserra. Estuvimos jugando al Buzz Hollywood, y he de reconocer que ganarles no fue tan fácil como había previsto. Lo mejor fueron las risas que nos echamos y los sandwiches que engullimos. ¡Pero no cene galletas! Es un avance. Que esta tarde he quedado en el gym con la rana (aunque hasta que no le vea no lo creeré) y uno tiene un prestigio que mantener.

A veces me pregunto si la gente captará toda la autoironía que gasto. No hay nada peor que tomarse demasiado en serio a uno mismo.

Este sábado tengo una fiesta de cumpleaños. Y el domingo, ¡son los Goya! ¡Risas garantizadas! 

Mi vida últimamente parece un largo río ancho y tranquilo, de aguas calmadas y amplios meandros bajo un sol amarillo y cálido. Algo así como el Mississipi. Esto hace que el blog sea un poco más aburrido, pero de momento, los rápidos y las cataratas los quiero lejos.

AUPA EUROSTOXX!!!

AUPA EUROSTOXX!!!

Mis conocimientos de Economía proceden de:

a) Una asignatura que tuve en la carrera, en la que aprendí cosas como que "por muy baratos que estén, la gente sólo compra UN ataud por persona", que los precios dependen de las leyes de la oferta y la demanda, y que la base de la Economía es la escasez. Es decir, que no hay de todo para todos y los Ipods no crecen en los árboles.

b) El Monopoly, donde aprendí que el ladrillo es lo que más dinero da, aunque la verdad, yo creo que en la realidad se gana más dinero con urbanizaciones de casas pareadas que con hoteles rojos de superlujo. También aprendí a clasificar los barrios de Madrid según su valor en el tablero: desde Lavapies hasta el Paseo del Prado y su impuesto de lujo inalcanzable. Aun recuerdo que la primera vez que vine a Madrid me tranquilizó saber que mi pensión estaba en la calle Fuencarral, pensando que una calle que sale en el Monopoly no puede ser mala. Iluso de mí. Antes de la apertura del centro comercial "alternativo", la calle Fuencarral era un oscuro agujero. Me daba pánico pasar por delante del recoveco donde ahora está Custo, porque en esa esquina siempre había algún personaje extraño haciendo cosas extrañas. Uno era aun un poco bastante PacoMartínezSoria.

c) La Bolsa, un juego de Educa en el que comprabas acciones ficticias de compañías reales como KLM, Hoestch o BP y acababas amasando grandes fortunas. El secreto del juego consistía en hundir la bolsa para comprar barato y después disparar los precios con alguna carta oculta en la manga. Sí, no era muy distinto a lo que sucede en la realidad. Lo que pasó este lunes fue una especie de "reset". Se vuelven a poner los precios a cero para que los avispados puedan comprar acciones regaladas y vuelve a comenzar el juego. Hoy el Ibex ya va disparado hacia arriba otra vez.

Y yo ya he aprendido por experiencia que si uno va a contratar un deposito de renta garantizada que depende del indice del Eurostoxx, tiene que hacerlo cuando éste está en su punto más bajo y no en el más alto, porque los rendimientos pueden ser mucho mayores. Así que nada, aupa Eurostoxx!!! La bolsa es un juego de azar mucho más divertido que la lotería o el bingo...

Sí, vale, y mucho más peligroso. Pero es que de pequeño también jugaba a "Bancarrota"...

DESCARGANDO

DESCARGANDO

He leido en el periódico semigratuito Público que hay una formula matemática que determina que el 24 de enero es el peor día del año. Supongo que eso quiere decir que ésta debe de ser la peor semana del año. Esperemos que pase pronto. Lo único bueno es que a partir de entonces las cosas sólo pueden ir a mejor. Menos mal.

Estos días me siento completamente apático. Prácticamente todo me da una pereza enorme. No me apetece hacer nada. Tomar una decisión me resulta una tarea penosa. Me da igual comer una sopa de verduras, que freirme un huevo, que comerme un estofado de ternera. Me da igual Cuatro, La Sexta, Telecinco o Antena3. Me da igual salir que entrar. Me da pereza hacer vida social. Me da igual blanco que negro que gris que azul que verde.

Será por la inactividad laboral forzada de estos últimos días. Será cosa de lo improductivo que resulta esforzarse en tener la casa ordenada y limpia cuando a las dos horas vuelve a estar como antes. Acabo con la sensación de pasarme la vida poniendo lavadoras, doblando ropa y fregando platos. A veces me da la sensación de que la casa se agrieta y se cae a pedazos, y decido que, aunque pudiera, no la compraría ni loco. Me da igual que la mugre me devore. Será cosa del frío que sigue haciendo por las mañanas. Será que tengo ganas de hacer un viaje. Será que las cosas que antes me entusiasmaban ahora ya no lo hacen tanto. Será que siento que el dinero se va sin darse cuenta. Será que me levanto con sueño por las mañanas. Será que hace tiempo que no escucho una canción que me levante del asiento. Será que sigo pensando en las charlas que tuve con mi madre en vacaciones. Será, simplemente, que estoy como aletargado. Será que necesito hacer algunos cambios, pero que no puedo empezar a hacerlos hasta que llegue abril. Será que tengo un mal día. No se puede ser siempre Mister Optimismo sin tomarse un descanso de vez en cuando.

Lo mejor es que luego se me irá levantando el ánimo conforme avance el día viendo a los bailarines de "Fama", quemando tensiones en el gym mientras lucho contra mis 80 kilazos a golpe de bicicleta estática, comprando galletas para desayunar en el supermercado, dándome una vuelta por las calles de Madrid, jugueteando con el Facebook o el LastFM (según el programa, el grupo que más ha sonado en mi ordenador es Scissor Sisters; y la canción más escuchada, "Rehab", de Amy Winehouse. Pero ya he comprobado que hay bastantes archivos mp3 que el programa no identifica), resolviendo mis problemas con la renovación del Norton o terminando de leer la trilogía de "His dark materials".

Y si no, me vuelvo a ver "Hairspray", que anoche revi en DVD con Joserra y Esti. Esti se aburría por momentos mientras Joserra y yo seguíamos el ritmo de las canciones. Good Morning Baaaaaaltimore... I can hear the beeeeells... You can´t stop the beat!

En el fondo, salir de los baches y de la rutina depende en gran parte de mí. ¿Veis? Ya vuelve Mister Optimismo... Esto es lo que se llama un artículo-terapia. Teniendo blog no necesito psicólogo. Ya me siento mejor. :-)

SOY UN HOMBRE CON ABRIGO

SOY UN HOMBRE CON ABRIGO

Me gusta llevar el pelo un poco largo y soy de los que dedican menos de treinta segundos a hacer como que se peinan. Por supuesto, la gomina, la espuma o la cera son cosas que no han llegado a cuajar en mi vida. Soy un chico de greñas naturales y flequillo amorfo. Pero mis greñas estaban ya completamente desmandadas, y esto unido al hecho de que a mi abrigo se le ha roto otra vez la cremallera y que había tenido que desempolvar un viejo y feo anorak marrón de H&M (definidos en una guía de Nueva York como "esos conocidos almacenes suecos de ropa de imitación"), hacían que me sintiera un poco homeless cuando salía a la calle.

Así que ayer decidí ponerle remedio a la cosa y fui a cortarme el pelo. Hubiera preferido que la peluquera me lo terminara de cortar con cuchilla y no me lo dejara tan uniforme con las tijeras, pero soy de esos que en la peluquería no pronuncia más que monosílabos:

-Bueno, ¿y qué quieres que te haga?

-...eeeer (pues un peinado que mole y sea fácil de peinar, tía lista)

-¿Mantenemos el mismo estilo, entonces?

-...eeeer... sí... (seguiremos llevando la raya en el lado izquierdo, como decidió mi abuelita en mi tierna infancia)

-¿Te corto un centímetro o dos?

-Dos (ya que vas a cobrarme veinte euros, trabaja un poquito, vaga)

Después me acerqué a algunas tiendas para ver si encontraba algún abrigo. Empecé con los establecimientos del señor Amancio, pero Zara y Massimo Dutti ya habían sido arrasadas por las hordas. Cuando ya me resignaba a seguir sin abrigo hasta noviembre de 2008, pasé por delante de Caramelo y decidí entrar. Total, echar un vistazo es gratis.

Y ahí estaba.

El abrigo de mis sueños.

Y me sentaba como un guante.

Y estaba rebajado al 50%

Igual tengo que estar comiendo patatas cocidas lo que queda del mes, pero... Había sido un flechazo, amor a primera vista, ¿y qué Visa puede luchar contra los impulsos del corazón?

Así que hoy he ido a trabajar hecho un pincel. Ahora solo falta que deje de ser Ace80 kilazos y vuelva a ser Ace76... o 75... o 73, ya puestos. Especialmente después de oir conversaciones como ésta:

-No, a mí los chicos cachas no me gustan.

-¿No?

-No, a mí me gustan más normalitos, como Miguel Ángel Silvestre o Chris Evans.

-Ah, claro, sí, de lo más normalitos los dos...

TOXIC

TOXIC

La vida es tóxica, pero las hamburguesas del Kentucky Rotten Chicken lo son aun más.

O quizás no fue culpa del coronel, pero el caso es que ayer por la tarde me empecé a poner malo y me pasé toda la tarde tirado en el sofa, sintiendo como si mi estómago se estuviera licuando y convirtiéndose en nitroglicerina, así que ni me hice la cama, ni hice la compra, ni lave platos, ni puse lavadoras, ni lei, ni fui al gimnasio, ni me pasé a ver a la rana, ni llamé a mi amiga Sonia, ni solucioné mis problemas informáticos, ni hice nada que no fuera dormitar en el sofá.

Hasta que llegó mi hermano a jugar al Buzz Hollywood (que, por cierto, tiene unos fallos de sonido bastante curiosos... no sé si es cosa de mis cables, euroconectores y configuraciones varias, o si es que cada vez se curran menos la adaptación al castellano de la serie) y, a pesar de mi deplorable estado de salud, gané las dos partidas.

Al final todo se ha resuelto con una larga y purificadora reunión matinal con Roca... Siento que vuelvo a ser yo... ¡y que se me despierta el hambre canina! Pero hay que cuidarse... así que esta tarde tocan sopita y sofá mientras espero a que lleguen los mimitos.