¡GALLETAS!
Aunque cuando era pequeño fue mi hermano el que se llevó el mote de "monstruo de las galletas" por como devoraba las María y las Antonieta, perdón, Artinatas, yo no concibo un buen vaso de leche sin su correspondiente ración de este delicioso y nutritivo manjar.
Mucho antes de que llegarán las galletas Oreo a nuestro país, ya había una galleta con modo de empleo. ¿O es que vosotros no habéis destapado una Príncipe de Beukelaer para lamer el chocolate de dentro? Y bueno, mucho antes de que llegaran las Chips Ahoy, teníamos las galletas Cookies, de Ortiz, o las Yayitas de chocolate. Hmmmm, Yayitas, ¿qué decir de las Yayitas desayuno con chocolate y cinco cereales? Con la excusa de que son sanas, uno devora doce de una sentada y se queda tan a gusto. Así deben de ser tan sanas como las "Digestive". No se ha visto nombre tan engañoso para algo tan pastoso.
A una mala siempre se puede recurrir a la Nocilla (o la Nutella) para untar galletas María y convertirlas en algo, aun si cabe, más delicioso.
En Italia, la gente compraba mucho los palitos estos de "Mikado". Y en Estados Unidos, una visita al supermercado es como ir al museo de Nabisco. Si no hay veinte variedades distintas de Oreo y Chips Ahoy, no hay ninguna. Claro, cuando uno ha comido una Chips Ahoy King Size, las que se venden en España parecen miniaturas.
En miniaturas es lo que han convertido las Napolitanas, qué lástima. Canela...
¿Y qué decir de las galletitas saladas? Un aperitivo no es lo mismo sin ellas, ya sean con forma de pez, de galletita, de letras o de pretzel... hmmm, con los cristalitos de sal brillando entre los nudos del lacito como pequeños diamantes en la roca.
Bueno, ¿y los surtidos de Cuétara? ¿Por qué será que siempre se acaban antes las galletas de chocolate? ¿Y las envueltas en papeles de colores? ¿Creen los fabricantes que nuestra mente funciona como la de las urracas? Y lo mejor de todo es que como ahora somos mayores, podemos comer todas las que queremos sin que una madre nos diga: "sólo tres, que luego no cenas". Yo ahora como galletas y ceno! O ceno galletas, jajaja.
Últimamente, lo que no puede faltar en mi armario son galletas Lu con forma de Dinosaurio. Sí, son para niños que van al colegio, pero son muy nutritivas, al menos, eso dice el envase. A mí me gustan y eso es lo que cuenta.
¡Cuantas cosas se pueden decir de algo tan aparentemente sencillo como una galleta!

