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El blog de ace76

¿Y SI...?

¿Y SI...?

El 19 de mayo de 1910, la Tierra atravesó la cola del cometa Halley. En los días anteriores al encuentro intergaláctico (nada que ver con un Real Madrid-Barça), la prensa sensacionalista de la época anunció que la atmósfera del planeta quedaría contaminada con los supuestos gases venenosos que se encontrarían en la cola del cometa y la Humanidad desaparecería en medio de un inmenso ataque de asfixia y tos. Hubo ataques de pánico, histeria coléctiva, suicidios. Algunos espabilados hicieron su agosto vendiendo pastillas contra el veneno interestelar.

Por supuesto, llegó el Día del Apocalipsis y, como siempre que se anuncia una tragedia, no sucedió nada reseñable. Aquella noche fue tan luminosa que, según las crónicas de la época, se podía leer un periódico en plena calle.

Pero, ¿y si hubiera pasado algo y nadie se hubiera dado cuenta?

¿Y si las reglas de la lógica no fueran más que una invención humana y las cosas pasarán "porque si"?

¿Y si supieras que el fin del mundo está cerca?

¿Tú que harías?

Las respuestas en "Vacío", un entretenido guión de suspense y ciencia-ficción con pretensiones filosóficas. 

 PD: Por cierto, aunque no tiene nada que ver, no puedo dejar de comentar que nuestra televisión local favorita, Cuatro, quiere remontar sus alicaidos datos de audiencia con la reposición de... ¿te dice algo la palabra "zamburguesa"? ¿Sabías que Goal es un territorio cercano a Arizona? ¿Conoces al Chino Cudeiro? En efecto, después de "Comando G", "Melrose Place" y "Buffy", ahora llega a Cuatro... ¡"Humor Amarillo"!

20 DE ENERO

20 DE ENERO

-Hoy es veinte de enero.

-Ajá. Qué interesante.

-Es lo más destacable que se me ocurre contar en este momento.

-Pues muy bien, una vida loca la tuya, ¿eh?

-Bueno, apenas son las doce de la mañana.

-Pues eso, ¡ya ha pasado más de medio día!

-Creo que las horas de sueño no deberían contar.

-Vale, concedido, ¿y del día de ayer que me cuentas? ¿Que fue 19 de enero?

-En efecto, fue 19 de enero, pero tuvo bastante contenido. Tuve la mañana libre y me levanté tarde, escuchando el último disco de Depeche Mode (que me gusta bastante más que "Exciter", ¿te he contado ya que voy al concierto que dan en Madrid?). Después vi el último episodio descargado de "Perdidos" (donde, tachán, hay interesantes revelaciones, jiojiojio). Pablo vino a mediodía para grabarse su enésimo disco y fuimos a comer al nuevo Wok que han abierto en Virgen de los Peligros. A las cuatro entré a trabajar y salí a las ocho. Fui al gimnasio y a las diez Esti se vino a casa. Cenamos deliciosa Pizza del Mascalzone (la mejor pizzeria de la ciudad, barata y veloz. En diez minutos llegó la pizza de cuatro quesos... aprovechamos que no estaba Joserra, jejeje) y jugamos al Trivial DVD mientras veíamos GH. La partida se alargó hasta la una de la mañana y Esti se quedó a dormir en el sofá, como en los viejos tiempos.

-Entonces fue un buen día.

-Sí, estuvo bastante bien. Además, empecé a reescribir un viejo guión y a trabajar en uno nuevo.

-Eso sí que es una gran noticia. A ver en qué termina la cosa.

PASO DEMASIADO TIEMPO EN SILENCIO

PASO DEMASIADO TIEMPO EN SILENCIO

Hay una cosa que echo de menos de mi antiguo trabajo: hablar, charlar, conversar, cotillear, chafardear y todos sus sinónimos... Allí, en cuanto me aburría, podía hablar de cosas inteligentes (o no) con Locusta o, si no, irme a la sala de repicado a hablar de fútbol (sí, yo hablo de fútbol, ¿sorprendidos?) mientras veíamos los últimos videoclips enviados por las discográficas.

Aquí sólo tengo una compañera cerca y, aunque es una chica maja, no tenemos mucho de que hablar: a mí las historias de botellones ya se me han quedado atrás. Y la verdad, no tengo excusas para irme a otras mesas y hablar con otros compañeros. Últimamente, ni siquiera voy a tomar café (hay que ahorrar para superar esta cuesta de enero). Por lo menos, me queda el teléfono.

Y no es sólo una cuestión de aburrimiento, es que, cuando estoy mucho rato callado, me cuesta hablar cuando tengo que hablar. Es como si perdiera soltura y fluidez en cuanto estoy unas horas sin darle a la lengua...

Hoy el día está siendo especialmente aburrido... que le den a la jornada intensiva, seis horas seguidas en esta silla acaban convirtiéndose en una tortura.

Cambiando de tema, ayer por la tarde, antes de ir al gimnasio, me di una vuelta por la FNAC, aprovechando que vuelve a estar semivacía entre semana para leer algunos comics de manera gratuita. Mientras paseaba por la sección DVDs capte este fragmento de conversación entre cliente y dependiente:

- ¿Y "Pulp Fiction"? ¿La tenéis?

- Eeeeh, no... También está descatalogada.

- ¿Cómo? ¿Pero cómo es posible?

- Pues sí... descatalogada.

A mí también me extrañó. Vamos, que si uno quiere comprarse una peli en DVD, mejor que se dé prisa, no vaya a ser que la descataloguen y no vuelva a aparecer nunca más... que es lo que creo que ha pasado con "Tron", peli que vi por la tele en mi niñez y de la que guardo muy buen recuerdo (posiblemente mitificado), histórico fracaso cinematográfico mil veces plagiado en todo tipo de películas, anuncios y videoclips y que fue publicado en DVD hace un año o así.

Ayer por la noche alquilé "Sin City". Me gustó, aunque he de reconocer que puede resultar espantosa para muchos espectador. A su lado, "Kill Bill" parece una película de Disney. También hay que decir que, aunque "Sin City" es espectacular visualmente, "Kill Bill" tiene más historia, más contenido. Vamos, que es mejor.

Hale, ya he quemado unos minutos de tiempo. En dos horas, libre. 

FLY ME TO PLUTÓN

FLY ME TO PLUTÓN

Una de mis grandes aficiones de adolescente fue la Astronomía. Quizás se debiera a que siempre estaba a la inopia, a mi temor a los alienígenas o a que me gustó mucho "La Guerra de las Galaxias". O puede que se deba a las noches de verano en Isaba en las que, después de cenar, salíamos a pasear hasta el puente, a la entrada del pueblo, mientras mirábamos las estrellas. Mi abuelo se sabía los nombres de muchas de ellas y las iba señalando: Sirio, Arturo, Rigel, Antares, Vega... De vez en cuando, una estrella fugaz atravesaba el cielo. Años después, supe que se llamaban Perseidas.

Ya me estoy desviando del tema.

Lo que quería comentar es que la NASA lanzará estos días una sonda con destino Plutón, el más lejano y misterioso de nuestros planetas. Un mundo oscuro, con temperaturas cercanas al cero absoluto, acompañado por una luna, Caronte, casi tan grande como el propio planeta. Lo más curioso es que Caronte y Plutón orbitan de una manera sincrónica, de forma que se muestran siempre la misma cara el uno al otro. En otras palabras, se podría tensar un cable entre ambos cuerpos celestes y nunca se rompería. Con un ascensor intergaláctico, ¡se podría subir del planeta a su luna y viceversa!

La sonda tardará diez años en llegar a Plutón, así que tendremos que esperar un poco para descubir si viven en él enormes gigantes de hielo. Diez años... cuanto espacio desaprovechado en todo el Universo... y la mayor parte de él está vacío. 

DON´T LOOK BACK IN ANGER

DON´T LOOK BACK IN ANGER

Dado que mi presente actual no es precisamente radiante, no tanto por mí sino por las circunstancias que están atravesando algunos de mis amigos, y ya que abrí el baúl de los recuerdos para desempolvar mi pasado en el Burguer King, ¿por qué no seguir enseñando viejas fotos del album?

Casi nunca pienso en el pasado anterior a la Universidad, quizás porque lo veo como algo muy lejano, sin relación apenas con mi vida actual. Pienso en mí como adolescente y casi no me reconozco, o puede que prefiera no reconocerme. Tengo la sensación de que era un niño bastante estúpido y repipi, de estos que siempre meten la pata al abrir la boca y se ganan las antipatías del resto. También era muy tímido, con un miedo atroz a hacer el ridículo en público. De esto aun me quedan resquicios y quizás sea uno de mis mayores defectos: aun hay muchas cosas que me dan vergüenza, cosas realmente absurdas, la verdad. Me cuesta mucho hacer preguntas y me cuesta mucho más enfrentarme a personas maleducadas y gritonas, el cerebro se me bloquea y no soy capaz de articular frases coherentes. Aunque, poco a poco, he ido mejorando.

Durante mi adolescencia, me sentía como un pez fuera del agua, nunca me integré en la masa, en el grupo. Era un elemento extraño que quería ser como todos los demás. Hasta que un día todo cambió. O más que un día, fue una semana.

En septiembre de 1993, antes de empezar COU, me fui de viaje de estudios a Mallorca. Fue una semana de playa y piscina, asquerosa comida de hotel, primeros devaneos con el alcohol, botellón en la playa con visita de la policía incluida y karaoke (desde aquí pido perdón a Kansas por haber destrozado "Dust in the wind"), primeros bailoteos en una discoteca... Me acuerdo del BCM, de como varios nos subimos a un podio a hacer como que bailábamos entre flashes, rayos laser y canciones de Haddaway y Robin S. Al salir del local, los oidos me zumbaban como nunca.

Durante esa semana fui un adolescente como todos los demás, un elemento más del grupo del que siempre había querido ser parte. Me sentí normal.

Y me di cuenta de que, en el fondo, no me gustaba ser normal. Por lo menos, no de esa manera. Me sentía más cómodo siendo un bicho raro. Poco después, conocí otros ambientes y, por primera vez desde la infancia, hice amigos de verdad. En la Universidad descubrí que no era un bicho raro, sino que era como todo el mundo. O mejor dicho, que yo era yo, con mis particularidades y mis rarezas, algunas de las cuales, de repente, dejaron de ser defectos para convertirse en virtudes. Ni bicho raro, ni friqui de pasillo, ni marginado de pupitre. Yo soy especial. Todos lo somos, ¿no? 

Mi adolescencia fue un cuento de terror con final feliz.  

PÁGINAS DEL PASADO

PÁGINAS DEL PASADO

En efecto, durante dos meses y medio del año 2000, fui relaciones públicas del Burger King. Todas las tardes, me ponía la chapita identificativa sobre la americana, cogía mi carpeta llena de tarjetas, estudiaba el mapa de mi zona asignada e iba de casa en casa invitando a la gente a ir al Burguer King. ¿Invitando? Sí, claro, invitando a treinta dos por uno del Menu Big King, a treinta dos por uno de Big King y a treinta dos por uno de Sundys. Pero, ¿invitando? Sí, claro, a cambio de las tres mil pesetas que cuesta esta tarjeta Vip que tienes que presentar con los vales. Evidentemente, el discurso no era así, pero bueno, tampoco es cuestión de reproducirlo aquí y hablar de "el factor oveja" (si dices que el vecino ya la tiene, puedes despertar la codicia y los deseos de tu víct... comprador interesado).

Lo esencial era mantener una actitud positiva: un vendedor tiene que sonreir, estar animado, despertar confianza en el incaut... comprador interesado. Por eso, el ambiente en la empresa era como de secta iluminada. Todos nos saludábamos con grandes sonrisas y chocando las manos al más puro estilo jugador de la NBA. "Gimme five!" (o algo parecido en majdrileño), me decían, enseñando todos los dientes. Y yo, que siempre he odiado ese tipo de cosas, les seguía la corriente sin terminar de dar crédito a lo que veía. Aunque eso se quedaba en nada comparado con las reuniones de motivación que se hacían antes de empezar cada jornada. Como yo sólo trabajaba por las tardes, sólo pude asistir a ellas algunos sábados.

En un sotano frío nos reuníamos todos los vendedores. Primero, por parejas, ensayábamos el proceso de estaf... venta. Y después llegaba el momento cumbre, cuando bajaba el director de la empresa. Todos nos poníamos en corro y empezábamos a dar palmas. Uno de nosotros comenzaba a bailar en círculos e iba sacando a personas al corro, éstas sacaban a otras más, que a su vez sacaban a otras más hasta formar una curiosa mezcla de baile country y akelarre hamburguesero. Éste era nuestro himno: "El otro día fui, a casa de mi abuela, y ella me enseñó, a bailar el chipi-chipi. Baila el chipi-chipi, baila el chipi-chipi, baila el chipi-chipi, pero bailalo bien".

Por supuesto, todo terminaba en un inmenso "gimme five" en el que todos chocábamos nuestras manos entre risas y gritos de júbilo.

¿Ridículo? Sí, pero no puedo negar que uno salía de la reunión con un cierto grado de euforia. La verdad es que el trabajo me ayudo a perder algo de timidez y vergüenza, además de enseñarme que, pase lo que pase, siempre podré trabajar en algo y no morirme de hambre. Así que, no hay mal que por bien no venga. 

PD: Por cierto, hay más de cien referencias hay "baila el chipi-chipi" en Google. Y no sólo van a casa de la abuela, también hay versiones en que van a ver a Maguila o la Mari...

CAPRICHOS DE LA NATURALEZA

CAPRICHOS DE LA NATURALEZA

En Estados Unidos ha nacido un gato con un único ojo, enorme y sin párpados. Un cíclope que sólo sobrevivió un día. También se han registrado casos en ovejas, cabras y seres humanos. Además, estos cíclopes no poseen nariz, y si la poseen, suele tener forma de trompa y salir de la parte superior de la cabeza. Es decir, que tienen la nariz encima del ojo.

Todo es por culpa de un gen que no funciona bien durante la gestación y que es el encargado de hacer que el cuerpo sea simétrico. Cuando llega la hora de que las celulas del feto formen los ojos, al no saber que tienen que hacer dos, hacen uno inmenso. Tiene algo de mágico que, de la unión de dos células, se desencadene un proceso tremendamente complicado por el cual surge una nueva vida.

También se han dado casos de gatos alados. Así que, es cierto, hay ángeles y monstruos.

 

MAÑANAS ETERNAS

MAÑANAS ETERNAS

Está muy bien esto de tener jornada intensiva en enero, pero estas mañanas de seis horas terminan haciéndose eternas. Además, la actividad laboral está en letargo hasta febrero, por los que los tiempos muertos se multiplican.

Hay gente que se sorprenda de que yo tenga tiempos muertos, pero aun no he conocido un trabajo que no los tenga. En Transvision llegaba a haber días muertos y semanas de encefalograma plano. ¿Qué habría sido de mí sin Portalmix? Aquí la cosa no llega a tanto, suele haber ratos aburridos a primera hora de la mañana (momento de lectura bloguil) y a última hora (momento de escritura bloguil), aunque, en una correcta aplicación de la ley de Murphy, el teléfono comienza a sonar con llamadas urgentes cinco minutos antes de la hora de comer.

Miento. Sí que he tenido un trabajo que no tenía tiempos muertos: el de relaciones públicas del Burger King. También era el peor pagado...

Mis tardes, de momento, se están dividiendo en visionado de episodios en DVD de "Expediente X" y "Perdidos", visitas al gimnasio, vaguear y resucitar un poco mi alicaida vida social. Ayer estuve viendo el nuevo piso de Alberto, cuyas escrituras había firmado esa mañana. Es pequeño, pero bien estructurado y con muchas posibilidades.

-Aquí vendría una reflexión del tipo "grrr, todo el mundo se compra casa (también mi primo) y yo no puedo ni soñar con ello en un futuro cercano", pero me la voy a ahorrar-

Por la noche, me fui al piso okupa de Pablo (¿Okupa? Sí, okupa, pero es una historia muy larga, inverosímil pero cierta) a ver el tercer episodio de "Vientos de agua", serie que en su primera entrega nos provoco muchas risas con su ¿innecesaria? subtitulación.

-Aquí vendría otra reflexión del tipo "envidia de los trabajos del prójimo", pero también me la voy a ahorrar-

El caso es que la serie se hace, a veces, un poco pesada, pero no está mal del todo. A veces, ni siquiera parece española... y eso, por lo general, suele ser un halago. Eso sí, parece que la mayor parte de la audiencia prefiere ver otras cosas.

Y con esto, ya me he acercado un poco más a la hora de salir. ¡Tengo hambre!

¡REGALOS!

¡REGALOS!

La vuelta al cole después de las vacaciones conllevaba responder a esta pregunta: "¿Qué te han traido los Reyes?".

La mañana de Reyes de este año fue divertido, hubo muchas cosas para todos, aunque he de decir que los regalos de peso se los llevaron mi hermano (¡impresora!) y mi madre (¡atornillador eléctrico! ¡Esto parece la tómbola!). Estuvimos casi una hora, tirados en el suelo del recibidor, en pijama, abriendo por turno los regalos, desgarrando papeles de colores mientras mi madre reunía los adornos que decoraban algunos paquetes para reciclarlos en futuros años.

Me hizo mucha ilusión que mi hermano me regalara el Trivial Pursuit con DVD, espero organizar partidas en mi casa para descubrir si nuestra amiga Esti figura en alguna tarjeta. En una partida nos salió una pregunta que hacía referencia a "Paco y Veva", así que, ¿por qué no? Tampoco podían faltar los tradicionales calcetines de rombos, ni las láminas para guardar los sellos, ni el revoltijo de caramelos y galletas que cada año nos trae una tía de Oviedo.

¿Qué más? Unos altavoces nuevos para el ordenador/discman, así podré escuchar música en mi cuarto antes de acostarme y escuchar mejor los episodios descargados de "Lost" (atención, frikis del mundo, no os perdáis este enlace del que me hablo Cristóbal. Las grandes series generan su propia mitología). Y ya que estamos con "Perdidos", pues sí, me autorregalé la primera temporada en DVD y mi madre y yo hemos hechos sesiones intensivas de visionado. También me regalaron un album para que pueda ordenar algunas de mis fotos y souvenirs de mi Interail, y un gran cuaderno en blanco para escribir (éste también es autorregalo mío). También hubo libros: "Nuevas aventuras de un guionista en Holliwood", de William Goldman y "Los 100 discos más vendidos de los 80" (a mi madre le cayeron los de los 60 y 70, y a mi hermano, la de los 90).

¿Algo más? Siempre se me olvida algo... Eche unas buenas risas con otro regalo que me hizo mi hermano: la peor película que haya visto nunca en un cine,"Wishmaster". Y además, en vídeo (salido de una oferta de un videoclub de Barcelona, por X DVDs alquilados, te regalan una peli de video).

Me gusta hacer regalos... ¡pero me gusta más que me los hagan!

UN AÑO DE CINE

2005 no ha sido un buen año cinematográfico. Durante estos últimos doce meses, que yo recuerde, he visto 37 películas. De las cuales, estas diez son las "experiencias cinematográficas más satisfactorias del año":

  1. La venganza de los Sith. Por fin George Lucas hizo una película a al altura de la mítica saga original.
  2. Primer. El cine y las matemáticas parecen llevarse bien. Una nueva demostración de que, para hacer cine interesante, son más importante el talento y el atrevimiento que el dinero y la técnica. 
  3. Closer. Cuatro actores en estado de gracia, un guión compacto, un drama maduro y una canción de Damien Rice, ¿qué más se puede pedir?
  4. Dentro de Garganta Profunda. Un interesante documental sobre una película porno y la revolución sexual de los setenta. ¿Quién creería que ir a una Sala X fue "chic" en su momento? 
  5. Million Dolar Baby. Un drama clásico, en el mejor sentido del término.
  6. Entre copas. Los personajes mediocres también tienen derecho a ser protagonistas.
  7. Ausentes. A nadie le gustó esta película. Personalmente, creo que es uno de los productos nacionales de este año mejor acabados. Daniel Calparsoro mueve la cámara como nadie, algún día tendrá un guión a la altura.
  8. Los dos lados de la cama. No está a la altura de la primera parte, pero David Serrano sigue teniendo muy buena mano para los diálogos. La película con la que más me he reido este año. ¿Completarán la trilogía?
  9. El calentito. Una película simpática, que no da más (ni menos) de los que promete. Hace que uno salga del cine optimista y con una sonrisa.
  10. El grito. Gracias a ella, vi la versión original, "La maldición". Condenado Toshio...

La lista podría cambiar en cualquier momento, ya que depende mucho del estado de ánimo en el que la haga. Incluso podrían aparecer en ella otros títulos como "Match Point" (Woody Allen se plagia a sí mismo), "2046" (hermosa hasta la somnoliencia), "El exorcismo de Emily Rose" (propaganda vaticana disfrazada de película de terror), "La guerra de los mundos" (los alienígenas son terroristas... patético final), "Obaba" (qué bonito es mi pueblo), "El método" (a pesar de su final grandilocuente y algunos problemas de ritmo) e incluso, la primera media hora de "La isla" (cuando parece que es una película de ciencia ficción futurista a la vieja usanza).

¿Lo peor del año? Podeís elegir entre "Reinas", "El sonido del trueno", "El escondite", "Semen", "El internado", "Batman Begins", "Los cuatro fantásticos", "20 centímetros", "Camarón"...

¿Las mayores decepciones del año? "Un largo domingo de noviazo" (el mundo de Amelie no pega con la Primera Guerra Mundial, el almíbar parece forzado y... ¿qué pinta Jodie Foster en todo esto), "La señal 2" (nunca confíes en un director japonés), "El viaje del emperador" (¿Como consiguió este soso documental para alumnos de Ciencias Naturales de primero de EGB recaudar millones y millones de dolares en USA?), "Tapas" (¿Dónde tenía la gracia? Por favor, que alguien le regale comida a Ruben Ochandiano) o "Plan de vuelo: desaparecida" (el guión no tiene ni pies ni cabeza, el malo lo tiene escrito en la cara y... ¿qué pinta Jodie Foster en todo esto?)

BALANCE

BALANCE

Si me preguntaran qué buenos momentos recuerdo de 2005...

Me acordaría de San Francisco. De los tranvías, del olor a humedad del YMCA, de Alcatraz, de las curvas de la Calle Lombard, de los leones marinos, de las partidas en las viejas maquinas recreativas del Museo Mecánico, de la primera mañana en la cafetería desayunando muffins con "The blower´s daughter" como fondo musical, del chocolate Ghirardelli, de la Transamerican Pyramid, de Sausalito y el sol de California, de los búfalos bajo la lluvia, del jardín japones, de los arcoiris de Castro, de la tienda de discos en el antiguo barrio hippie, de la tarta de chocolate Godiva de Macy´s, del frío que hacía en la piscina, de las instalaciones vanguardistas del SFMOMA... Pero sobre todo, me acuerdo de Baker Beach, la playa solitaria, mientras atardecía sobre el océano Pacífico y mi hermano, mi prima y yo caminábamos hacia el Golden Gate (es ahí donde se muestra como el puente más bonito del mundo). Fue uno de estos momentos donde todo parece estar en su sitio.

Me acordaría del Interail. Me siento orgulloso de haber sido capaz de cumplir uno de mis propósitos, no es algo que me suela suceder. Recordaré la emoción nerviosa que sentí cuando el tren salió de Barcelona, los mosquitos infernales del albergue de Milán, la plaza de San Marcos desierta a las ocho de la mañana, el tren abarrotado de gente que me llevó a Verona, la diminuta habitación del hostal de Roma, el jardín de Villa Camerata, la inmensa cúpula de la Catedral de Florencia, el David, Siena, el brillo del sol en los campos de olivos que rodean Asis, el intenso azul del Golfo de Corinto, "El nacimiento de Venus", cómo me perdí en Bari buscando el muelle desde donde salía el ferry para Grecia, cómo me perdí en el barrio de Eyup bucando el Cafe de Pierre Loti, la playa de Lido, el viaje nocturno a Estambul en tren (viaje en el espacio y en el tiempo hasta los años ¿cincuenta? La aduana turca parecía un decorado de película de fugitivos), "La tempestad", la música tradicional griega en una terraza de Plaka, el sabor de las olivas y la moussaka, la balaustrada de cristal del palacio de Dolmabhaçe, la sensación de lujo cosmopolita y de vuelta a casa que me produjo el aeropuerto de Estambul... Y tantas otras cosas.

Me acordaría de mi fiesta de cumpleaños en el Vegaviana. Me lo pasé muy bien con todas las personas a las que quiero (y con la amiga de Pablo, jejeje). Más cosas que me vienen a la cabeza: la final de la Copa del Rey de Osasuna, de fiesta por Pamplona; los batidos de nuez del Café Ajenjo, siempre acompañados de interesantes conversaciones; del concierto de Michael Bublé; del concierto de REM; del concierto de Garbage; de que NO pude ir al concierto de U2; de "Cabaret", mi primer musical; de la noche de estreno de "El calentito" y mi bocaza; de los momentos compartidos y de tantas otras cosas que ahora no recuerdo y que me vendrán a la cabeza en cuanto termine de escribir estas frases.

 

SE EMPIEZA

SE EMPIEZA

Año Nuevo, ¿vida nueva?

La vieja no estaba tan mal. De todas formas, me gusta el cambio de año, es un buen momento para reflexionar y hacerse buenos propósitos.

Los míos son, básicamente, tres. El primero es el más sencillo: adelgazar los kilos de turrones, polvorones, mazapanes y viandas acumulados en este último mes. Echo de menos el gimnasio, aunque me imagino que después echaré de menos los azucares saturados.

El segundo propósito es el más complicado: ahorrar. Me cuesta mucho equilibrar mi economía doméstica. Si por lo menos tuviera la sensación de estar comprándome miles de cosas cada mes, me compensaría. Pero tengo la impresión de que el dinero se va y se va sin que yo me dé cuenta.

El tercer propósito es el más divertido: escribir más y, sobre todo, mejor.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

SE ACABA

Como las galletas del Surtido Cuétara, mi año laboral está a punto de acabarse. A las doce nos tomamos una copa con nuestro simpático jefe supremo y supongo que ya no volveremos a nuestras mesas.

Mañana por la mañana cogeré el tren a Pamplona y comenzarán mis vacaciones navideñas, con un amplio y variado programa de comidas y cenas con familia y amigos. Me apatece. A ver si nieva...

No sé si escribiré algo en el blog, dada la velocidad de conexión de mi casa materna, así que...

 ¡¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!!!

¡¡¡¡ME HA TOCADO...

¡¡¡¡ME HA TOCADO...

...el reintegro!!!!

Menos da una piedra (que no una pedrea, jijiji).

Llevamos toda la mañana siguiendo el sorteo a través de Internet, con la cantinela constante de los niños de San Ildefonso... miiiiil euurooooooos... Es la primera vez en mi vida que lo hago, esto de seguir el sorteo, y tiene su emoción.

Y con esto comienzan las Navidades. También empieza el invierno, lo cual es una buena noticia: a partir de ahora las noches empezarán a acortarse y los días a alargarse. El verano de 2006 se va acercando poco a poco...

ARREPENTÍOS, PROGRAMADORES DE TELEVISIÓN

ARREPENTÍOS, PROGRAMADORES DE TELEVISIÓN

Son los últimos días antes de las vacaciones y en vez de reposo, tenemos más y más trabajo. Ahora la cosa parece haberse tranquilizado un poco. He ido antes a recoger mi cesta de Navidad, con su jamón, su chorizo, su queso, su vino, sus turrones... He de confesar que me gusta oír, en la cena de Nochebuena, eso de que "el jamón se lo debemos a Antonio". Pequeñas tonterías que tiene uno.

El lunes y el martes estuve viendo la serie esa de Antena3 emitida en plan "el peliculón": "El fin de los días". Pero qué cosa más mala... pero qué guión tan incoherente... pero qué tramas tan mal escritas y peor desarrolladas... ¿Cómo dos actrices tan estupendas como Fionulla Flanagan y Natasha McElhone se meten en eso? ¿Tantas facturas tienen por pagar? Entre los mejores momentos de la serie, me quedo con un par: hasta hora y media después del principio, no te enteras de que el protagonista, un profesor de Harvard muy prestigioso del que todo el mundo dice que "es el más adecuado para esta misión" (la misión es buscar a Cristo, que ha vuelto a nacer... Sí, sí, ese es el argumento de la serie, vivir para ver), es... astrofísico. Y después, jejeje, se produce esta conversación: "(la madre Virgen del supuesto Cristo) apareció en Atenas, deambulando. Las autoridades decidieron llevarla a un sanatorio cerca de Florencia". Hala, claro, es que les pillaba de paso...

Un típico subproducto surgido a raíz del éxito de "El codigo Da Vinci". Ya se sabe, ahora mezclas temas religiosos con algún nombre famoso (Vivaldi, Miguel Ángel, Newton... ¿Para cuando "El caso Miguel Servet" o "El enigma Velázquez", un terrible secreto se esconde tras Las Meninas) y absurdas teorías de la conspiración y ya tienes el best-seller en tus manos.

Y lo peor de todo es que la gente prefiere creerse antes las chorradas de "El codigo Da Vinci" que pensar con un poco de lógica...

 

LAST CHRISTMAS

LAST CHRISTMAS

Llegan las Navidades y las cadenas de videos musicales sacan del archivo el videoclip de Wham! como si fuera un villancico... También suelen salir a la luz el de "Pipes of peace", de Paul McCartney (que el videoclip cuenta lo mismo que la película "Felices Fiestas", cómo los franceses y alemanes se pusieron a jugar al futbol durante la Primera Guerra Mundial) y el "The Power of Love", de Frankie goes to Hollywood (aburridisima canción).

Pero este fin de semana tocaba celebrar otra cosa: el cumpleaños de Sonia. Fue un tanto improvisado, ya que la invitación se cursó de un día para otro. Pero la experiencia demuestra que los mejores planes son los que se improvisan, y así fue. Joserra y yo nos fuimos la tarde del sábado a comprar los regalos para nuestra Charlotte particular (Sonia: "Que no, que yo soy Carrie". Claro, y yo soy Fox Mulder, no te digo) en el barrio de Salamanca y nos encontramos con Ana Blanco en Habitat (a mí me costó reconocerla con el pelo recogido) y con Nieves Álvarez y Cameron Alborzian en Vinçon. Joserra casi se desmaya de la impresión. Son tan guapos que parecen de otro planeta.

Para cenar fuimos a tapear por la Latina. No habíamos reservado mesa en ningún sitio, pero tampoco tuvimos problema. Devoramos huevos rotos, oreja, rabas, chorizo a la sidra... Terminamos en un pub cercano e incluso hicimos como que bailamos reguetón. Faltó Pablo, pero estuvimos todos los antiguos compañeros de fila universitaria (incluido el difícil de ver Sito). Nos divertimos. No sé por qué, pero me pareció que aun estábamos en la vieja Iruña... Será, quizás, que la Latina se parece bastante al Casco Viejo de Pamplona... 

Y además Sonia nos ha prometido que no va a cambiar su regalo. Triunfo total.

EL ESPÍRITU DE LAS NAVIDADES PRESENTES YA ESTÁ AQUÍ

EL ESPÍRITU DE LAS NAVIDADES PRESENTES YA ESTÁ AQUÍ

Ha llegado en forma de felicitación navideña. Creo que ya he mandado unas cien, y ninguna era mía. Sólo he mandado "christmas" (que bonito palabro) cuando estaba en la Universidad y tuve una época en la que intercambiaba cartas con amigos de Bilbao y Santander. Ahora ya no lo hago, suelo mandar un e-mail colectivo con alguna reflexión personal y ya está, cubierto el expediente.

Luego me quejo de que a la casa Príncipe sólo lleguen emails del trabajo, de Amena, del ING y de la Universidad de Navarra...

Después llegará el sorteo de Navidad, con el familiar (iba a decir "entrañable", glups) soniquete de los niños de San Ildefonso. Al día siguiente, con mis décimos y participaciones, consultaré la lista de premios y, como no, no me habrá tocado nada. Aunque este año, no sé por qué, tengo la sensación de que sí, de que me va a tocar. Y si no, siempre queda la lotería de El Niño.

En el comedor de la empresa ya han puesto una bandeja con dulces navideños para picar. Compré en el supermercado turrón de Suchard con galleta: no me gustó, prefiero la receta tradicional. Espero poder recoger la cesta de Navidad la semana que viene: ¿habrá jamón para Nochebuena? En enero llegarán tiempos de dieta, pero estas Navidades no me voy a preocupar: el resto del año no se comen mazapanes y polvorones. Todo sea por el nacimiento del Hijo de Dios, jejeje.

Y las compras y los regalos... Me gusta la sensación que me produce encontrar el regalo adecuado para cada persona e imaginar la cara que pondrá cuando lo abra. Este fin de semana toca preparar el regalo del Amigo Invisible. ¿Quién será la víctima de una de mis maquiavélicas cajas? ¿O este año no haré caja? Y os preguntaréis, ¿qué es esto de las cajas?

En el fondo, me gusta la Navidad. Las luces, las tiendas decoradas, los Belenes, el estanque del parque de Yamaguchi congelado, los días de nieve...

SWING PARA LAS MASAS

SWING PARA LAS MASAS

Michael Bublé lo advirtió al principio del concierto: después de varios meses cantando por todo el mundo y más de ciento diez recitales, a falta de dos para terminar la gira, se había vuelto completamente "loco". Y vaya sí lo está.

Esperaba un concierto serio, para un público maduro y exigente, con un cantante eficaz pero soso, de hermosa voz y poco carisma. Me equivoqué: el canadiense es un auténtico showman, que habla continuamente con el público, consiguiendo un grado de conexión con él que sólo alcanzan las grandes estrellas. Bailó y animó a bailar, posó para las fotos, bajó a la platea y paseó por la gradas del fondo saludando al público (y con los seguratas corriendo como posesos detrás de él), imitó a Stevie Wonder, a Ray Charles y a Michael Jackson (entre otros), cantó "This Love" de Maroon 5 y se ganó al público con su entrega, su encanto y su sentido del humor. Michael Bublé es el Robbie Williams del Swing.

Musicalmente, los ciento diez conciertos se notaban en la voz de Bublé, al que se le vio un poco inseguro en los primeros compases del concierto. Pero las tablas son las tablas y se notan, sobre todo cuando te arropa un conjunto de viento que Bublé presentó como el mejor grupo de "Big Band" del mundo (y puede que lo sean). Entre los grandes momentos de la noche, "Fever", "Home" (único tema compuesto por Bublé que se ha publicado hasta la fecha, esperemos que le sigan otros en discos posteriores), "Smile", "Save the last dance for me", "For once in my life", culminando con una emotiva interpretación del cantante, a pelo, sin micrófono, de "How sweet it is".

Y todos nos fuimos a casa tan contentos.

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS (Versión extendida)

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS (Versión extendida)

El año pasado, por Reyes, me regalé el pack completo de las versiones extendidas de El Señor de los Anillos. Como tantos (bueno, no tantos) DVDs, había permanecido en la estantería, esperando a que llegará su momento. Y el momento llegó el día de la Inmaculada. Y se prolongó anoche con las cuatro horas de visionado de "El retorno del rey". Por fin me enteré de qué le pasó a Saruman (y a Grima, personaje que desaparece casi por completo en "Las dos torres" cuando Gandalf le hace el lifting facial al rey de Goham).

La ventaja de las versiones ampliadas es que algunos hechos no suceden tan atropelladamente como en la versión cinematográfica, algo que se notaba especialmente en la primera parte: que por aquí no se puede, que vamos por Moria, que no se abre la puerta, que se abre con una chorrada, que los enanos están muertos, que nos vamos, que nos ataca una hidra, que la hidra derrumba la salida, pues a joderse que nos vamos por las minas. También ganan peso algunos personajes, como Boromir (que quizás sea uno de los personajes más interesantes de la saga, junto con Gollum), Eowyn (que sale bastante más que Arwen) o Galadriel. Otros, en cambio, se quedan en la mera superficie, algo especialmente llamativo en los casos de Gimli y Legolas (uno se pregunta cómo Orlando Bloom se hizo tan famoso con esta película).

En resumen, más de diez horas de espectáculo cinematográfico. Y aun me quedan todos los extras... y volver a ver las pelis con los comentarios. Se le puede sacar mucho jugo a estos DVDs. ¿Alguien sabe si tienen huevos de Pascua?

PD. Aunque no soy nada friqui del universo Tolkien,  una de las cosas que más me gustan de las películas es que hay bastantes cosas que son como me las imaginaba cuando leí los libros, de pequeño, en casa de mis abuelos, como la escalera sinuosa de Mordor, el ambiente en las trincheras del Abismo de Helm o el verde de la Comarca. En cambio, los Ents me decepcionaron bastante... 

SE ACABA

SE ACABA

2005 se acaba.

Mañana llegará la paga de Navidad a mi cuenta corriente y se celebrará la cena navideña de mi empresa. Yo no podré ir, porque coincide con el concierto de Michael Bublé, para el que saqué las entradas hace ya muchos meses. No podré ver al señor presidente, ni comeré hasta hartarme. Tendré que esperar a la "Copa de Navidad" (aunque el año pasado la cantidad de la comida fue escasa y su calidad, reducida).

En dos semanas, vacaciones, cena de Nochebuena, comida de Navidad, paseos por los Centros Comerciales, noches de frío y luces, intercambio de regalos de Amigo Invisible, mazapanes, polvorones y turrones. En el fondo, es una buena idea despedir el año con una gran fiesta. Entre copa y copa de cava, cubierto de confetti y espumillón, se puede hacer balance del año y pensar en qué cosas deben de cambiar en 2006. Casi seguramente, deben de ser los únicos minutos del año que dedicamos a reflexionar, más o menos, sobre nuestras vidas.

Y después... ¡las rebajas! Este año toca ahorrar, pero si yo fuera rico, le echaría el guante a varios conjuntos de Energie (los zapatos marrones caen casi fijo).