CUATRO DÍAS TONTOS
Sí, señor, ésta es la semana laboral más tonta del año. Y además, con horario especial en mi caso: de diez a dos y de cuatro a ocho. ¿Para? Pues para ver como se apagan y se encienden las luces de decoración navideña que veo desde la ventana de mi pasillo-despacho.Estoy tan aburrido que me aburre aburrirme. En otras palabras, que ya no sé que tonterías buscar por Internet, así que me dedico a hacer lo que más me gusta: vomitar palabras. De hecho, es mi principal propósito para 2005: vomitar muchas palabras. Tengo a mi diario (el íntimo, el que escribo de mi puño y letra, no esta pequeña página de exhibicionismo cibernaútico) bastante abandonado. Y hace tiempo que no escribo ningún relato ni nada. Aunque tengo un par de ideas en mente.
Y aquí viene mi otro gran propósito para el 2005: ser más constante y menos perezoso. Es decir, cuando empiece a hacer algo, no dejarlo hasta que lo termine. Hay tantas cosas que dejo a medio hacer... o tantas otras que podría hacer en un breve espacio de tiempo y que las dejo pasar. Me gustaría funcionar menos por impulsos o arranques y ser más organizado.
Todos los años, por estas fechas, inauguro agenda. Y siempre me propongo utilizarla... pero luego nunca lo hago. Total, gran parte de las cosas que planeo no salen, o cambian a última hora, o decido no hacerlas, o dependen de terceras personas. Pero, bueno, así, a grandes rasgos, este es mi plan de actuación para el 2005:
-En este primer mes de enero, aprovechando que tengo las tardes libres, quiero arreglar todas las cosas pendientes de mi casa. A saber: la caldera, las bombillas del baño, la lampara de mi cuarto, organizar el armario, organizar la cocina, organizar el altillo, organizar el cuarto de baño, arreglar la cadena musical, ordenar las facturas, comprar un marco para el poster de "Amelie", decorar la casa, negociar la compra de una lavadora nueva con el casero, negociar una nueva capa de pintura con el casero, comprar una mesita de salón en IKEA a la que ya le he echado el ojo (huy, me estoy imaginando ahora eso de "echar el ojo" en plan literal, que asco...).
-En el aspecto financiero, quiero ahorrar unos trescientos euros al mes para poder ir a Dallas en mayo, a la boda de mi primo con una rica heredera, y hacer el Interrail en el mes de agosto. Puede que a la boda, por disponibilidad de fechas o asuntos económicos, no pueda ir. Pero que en el 2005 me recorro media Europa en tren, vamos, a eso estoy decidido (a no ser que cambie de opinión, que dado mi voluble temperamento, todo puede ser). A más largo plazo, también quiero ahorrar por si alguna vez decido comprarme una casa (jajajaja) o poner una productora (¿y por qué no?). Esto nos lleva a...
-...al principal propósito del año: ser constante, trabajador, ambicioso, diligente... Vamos, que mi propósito del año 2005 es ser otra persona. Risas mil.
Aunque yo soy de los que, aunque sea porque tengo más suerte que un tonto, siempre acabo consiguiendo lo que me propongo...
Ah, se me olvidaba, en lo personal, 2004 ha sido un buen año. Espero que en 2005 siga teniendo a mi lado a los que quiero y me conformo con que los que me quieren sigan queriendo un año más... anda que no pido yo ni nada, jejeje...
Así va el blog con la conexión que hay en Pamplona...
A ver, hace un par de noches, viendo episodios en DVD de Futurama (Segunda temporada, una paga extra da para muchos caprichos), se me planteó una duda que espero que alguien me pueda responder, si es que me puedo explicar, claro.
Pues sí, me ha tocado la lotería... Compré una participación cuyos dos últimos números coinciden con los del tercer premio. Me dan cinco euros al euro, en total he ganado 22´5 Euros, dinero que emplearé en comprarme un décimo para el Niño. Aunque, por primera vez en mi vida, he conocido a alguien a quien le ha tocado el gordo, con su pertinente celebración con champán y tortilla de patatas en la cafetería. Resulta que el hermano de un diputado fue a hacer un reportaje a Sort, compró varios décimos del 54.600 y, ale, a repartir millones.
Aquí estoy, pasando la mañana en el trabajo... Se agradece un día relajado después de tener que mandar más de cien felicitaciones navideñas a todos los rincones de Albacete y Formentera. Sí, parecía un concursante de Gran Hermano 6. Y a todo esto, ¿quién debería ganar esta edición? Todos los años he tenido un favorito más o menos claro, pero en esta ocasión... Juanjo y Diana me caían simpáticos, pero no sé, si caen tan mal a sus compañeros será por algo. Me haría gracia que ganara Natacha, esta chica tan suelta. Además, sería la primera vez que gana un reserva (que este año han llegado más lejos que nunca, esta ha sido una edición muy rara...). Y en Interviu le harían un desnudo en condiciones, digo yo, que la chica bien se lo merece. Aunque como gane Conrad... juas, eso va a hacer más por el acercamiento entre España y Estados Unidos que todos los esfuerzos de la diplomacia española.
Ya es Navidad... Y la paga extra, la de los regalos navideños, la de los pequeños caprichos, la de ahorrar el resto del año, está ya camino de mi cuenta corriente. Como este año he sido muy bueno, los Reyes Magos van a colmar mis zapatos con ricos presentes... ¿O será que este año los Reyes Magos cuentan con más presupuesto? En fin, yo ya he pensado algún regalito que otro... Sólo me falta idear algo para mi Amigo Invisible y ya habré resuelto esa parte de las fiestas. La verdad es que me gusta mucho hacer regalos, prepararlos con ilusión, ver como sorprendes al regalado. Cuando encuentras "ese regalo ideal", sientes una gran satisfacción.
Mi hermano y su novia, Amaya, vienen a pasar el puente a Madrid. Esto me obliga a limpiar la casa para que esté presentable y a pensar dónde les llevaré durante estos días.
Mi dramática relación con LoMonaco concluyó ayer por la tarde. Adiós somier eléctrico feo y equivocado, hola somieres de 67´5. Enrosqué las patas, junté ambos somieres, coloqué el colchón sobre ellos, y ale, por primera vez en cinco años tengo una cama digna de tal nombre en mi casa de la calle Príncipe. Ayer lo estrené, y dormí realmente bien.
Bueno, pues al final he tenido que ausentarme durante media hora de mi puesto de trabajo para abrirles la puerta a los de Seur (que, por si fuera poco, vienen en furgonetas de Atesa... LoMonaco contrata a Seur, Seur contrata a Atesa. Al final, nadie se responsabiliza de nada, como con el Prestige). Precisamente, en una semana en la que hemos tenido una reunión para decirnos que somos poco eficaces y disciplinados... Pues nada, el Antonio, coge y se va. En fin...
Ayer me llamaron tanto los de la caldera como los que me van a traer la cama (Seur). Como trabajo todo el día, les dije que vinieran a mediodía, de dos a cuatro. Vale, sin problemas. Pero yo estaba seguro de que sí, de que habría problemas.
Estaba revisando viejos mails y me he encontrado con éste. Lo reciclo para compartirlo con vosotros:
No tengo palabras... Y luego pretenden que vayamos a ver cine español como si fuera el más mejor del mundo mundial.
Los obreros me han puesto la casa perdida, me han colocado una salida nueva (la que debían haber puesto desde el primer día, chapuceros) y, por supuesto, la caldera NO funciona. Y los técnicos de Cointra no vendrán hasta el lunes... Rectifico, el lunes por la mañana me llamará el técnico para decirme a que hora puede venir. Más risas, su jornada de trabajo termina a... tachán... ¡a las seis de la tarde! Y seguro que cobrará ojos de la cara y riñones del costado. Porque mi caldera está en garantía. Pero yo no sé qué pasa con las garantías que luego siempre te toca pagar algo... Bueno, como lo paga el casero... Claro, que el hombre es muy listo y en lugar de descontármelo del alquiler del próximo mes, dice que "ya me lo dará". Así que, ale, tendré que verle en persona... Iré con carteles de "Lavadora nueva, YA" y "Pínteme la sala, YA".
Hace poco vi la última película de Woody Allen, "Melinda y Melinda". De las películas que ha hecho en estos años, es la que más me ha gustado. Quizás la que más desde "Desmontando a Harry" y "Balas sobre Broadway" (que, junto con "Manhattan", puede que sea la que más me guste... aunque me faltan bastantes por ver). Se trata de un análisis de como, a partir de una misma situación narrativa (una mujer que trata de suicidarse por un desengaño amoroso irrumpe inesperadamente en una cena formal), se puede elaborar tanto un drama como una comedia. Así pues, la vida puede ser drama o comedia, todo depende del cristal con el que se mire. Y no hay más verdad en el drama que en la comedia, ni viceversa, porque ambos géneros hablan de lo que nosotros somos, de nuestra realidad. La película es, ciertamente, brillante y creo que estará en mi lista de "experiencias cinematográficas más satisfactorias" del año 2004, junto con títulos del calibre de "Kill Bill" o "El día de mañana".
Me repito, yo sé que me repito, pero es que hay cosas que claman al cielo.
Ayer, Irán renunció a enriquecer el uranio. Pero hoy dicen que la decisión es temporal y que no renuncian a la producción de combustible nuclear.