Blogia

El blog de ace76

MADRID, UNA HISTORIA DE AMOR (¡Y ODIO!). Capítulo III: Bares, qué lugares

MADRID, UNA HISTORIA DE AMOR (¡Y ODIO!). Capítulo III: Bares, qué lugares

Cuando llegué a Madrid me propuse cumplir el segundo de los diez mandamientos. Sí, este que dice: "Aprovecharás las fiestas". Vivir solo, sin una madre que te obligue a levantarte los domingos por la mañana, ofrecía las mejores condiciones para traer a Madrid la muy sana y divertida constumbre norteña de la Gau-Pasa.

Pero, claro, uno se encuentra, de repente con una ciudad en la que las zonas de marcha se multiplican. En Pamplona, es todo mucho más sencillo: está lo Viejo, está San Juan y está Iturrama. Lo Viejo es para comenzar la noche (y cada calle es temática: Caldera, jevitrones; Jarauta, borrokas y despistados; San Nicolas... bueno, con decir que le llaman San Pijolas está todo dicho; Cuesta Labrit, territorio Audiovisual; y la Plaza de los Ajos, con ese local llamado "Los Portales", que ahora es un bar nostálgico de los noventa), San Juan es para los noctámbulos horteras (lo siento por si alguno de mis lectores va a San Juan, pero es que, por ahí los bares son lo peor: en el Mod´s hasta ponen a Alex Ubago... ¡¡¡¡Y eso que el bar se llama Mod´s!!!!), Iturrama es para padres marchosos... El panorama se completa con tres o cuatro discotecas.

Vamos, que es fácil decidir donde salir. Buscando analogías, los colonos pamplonicas decidimos equiparar Malasaña con lo Viejo y Huertas con San Juan. En otras palabras, y como en Madrid no hay borrokas, clasificamos Malasaña como "bohemio" y Huertas como "pijo". Después descubriríamos nuestro error... Porque Huertas NO es pijo, es cutre. De Huertas sólo salvo al Ducados Café, donde ponían música bastante decente. Bueno, y le tengo cariño a un local que no estoy seguro de que siga abierto: el Danza Madrid, donde ponían música bastante cutre, pero que fue, creo recordar, al primer bar al que fui en mi primera noche de juerga madrileña. Si buscas auténtico pijerío, os recomiendo la zona del Santiago Bernabeu y los bares temáticos de la Avenida de Brasil (que si uno está decorado en plan FarWest, que si otro está decorado como un submarino...), pero por ahí no me veréis. Y si lo que buscáis es cutrerío, entonces vuestra zona es Moncloa, con sus indescriptibles bares (atención al "Inn", auténtico terrirtorio "ejque"). Pero ahí tampoco me veréis.

He de confesar que llevo mucho tiempo sin salir de marcha, así que puede que los bares que mencione hayan cerrado o cambiado de estilo, pero es que uno se va haciendo mayor y perezoso... De todas formas, certifico que el Penta y su vecino, el Tupperware, siguen abiertos y al pie del cañón. En mi primer año Ecamico, la fiesta comenzaba en el Destino Malasaña, un local especializado en "bonocopas": tres combinados por mil pesetas. Muy barato, sí. Y más teniendo en cuenta que, al fin y al cabo, te cobren tres euros o doce, lo que te sirven en Madrid no es whisky ni vodka, es garrafón puro y duro. Luego íbamos al Penta (sí, el de la canción de Antonio Vega, el de "La chica de ayer", el que NO menciona Enrique Iglesias en su versión), o al "American Pie" o al "Hotel California" o al "Angie" (sí, todos estos bares abrieron en los setenta). De todas formas, mi local favorito era - y sigue siendo- el Tupperware, decoración pop y rock de todos los pelajes, psicodélico, progresivo y del de dar botes. No todo el mundo aguanta este tipo de música, así que siempre se puede confiar en el Penta, donde lo mismo suena Rafaela Carra que Duncan Dhu que Aretha Franklin, o caminar un poco hasta la glorieta de Bilbao e ir hasta "La chocita sueca", que es también muy democrática en música y en precios. Y ya puestos a caminar, os podeís acercar a la zona de Alonso Martínez, que es como de bares adolescentes. Ahí está el "Tunel", cutrebar cuya única ventaja es que cierra tarde y la entrada es muy barata.

Al lado de Malasaña esta Chueca, el parque temático gay. Allí es mejor ir con guía, porque si no, puedes acabar en algún local de oscura fama sin saberlo. Y prefiero no decir nombres... Por lo general, los mejores locales del barrio están siempre abarrotados, pero a veces es mejor hacer un poco de cola o dar unos cuantos codazos para hacerse un sitio en el Truco o en el Polana. La gran ventaja de estos locales es que puedes bailar sin complejos: ahí a nadie le llama la atención que los hombres también bailen. Y además, seguro que siempre hay alguien que lo hace peor que tú.

Si se sale un viernes, uno de los mejores locales para acabar la noche es el "8ymedio". Hace mucho tiempo que no voy, pero si leeis el blog de Er Manué, comprobaréis que ahi la gente se divierte. Eso sí, es mejor no ir si uno no le ve la gracia al tontipop indie español. También es muy recomendable la Sala Sol, donde uno puede bailar ritmos ethno-dance hasta que llegue la hora de desayunar.

Y que gusto da desayunar después de una divertida noche de sábado, a la luz del amanecer, y dormir todo el domingo...

MADRID, UNA HISTORIA DE AMOR (¡Y ODIO!). Capítulo II: Wake up and smell the coffee

MADRID, UNA HISTORIA DE AMOR (¡Y ODIO!). Capítulo II: Wake up and smell the coffee

En 1998, año cero de mi vida madrileña, Pamplona había descubierto la última moda en bares: ¡las tabernas irlandesas y los pubs ingleses! De repente, en menos de un año, abrieron media docena de locales hechos de supuesta madera y decorados con supuestos elementos pintorescos. Y se desato la locura: imposible encontrar sitio en O´Neills, The Jumping Jester, Gallipot (y eso que seguro que los que habían abierto el local en cuestión se apellidaban Pérez, López o Urrutikoetxea). El colmo llegó cuando se abrió una taberna australiana... y todos sabemos que no hay nada mejor que la cerveza australiana...

El caso es que cuando llegué a Madrid descubrí que ese tipo de locales estaban cayendo en decadencia (si es que las modas tardan en llegar a provincias) y que lo que se llevaban en ese momento eran las cafeterías. Por todas partes surgían Jamaicas, Cafés di Roma y Cafes y Te, con sus exóticas y aromáticas variedades de cafes, tes, infusiones, pastas, tartas... Todo a precios muy poco módicos... Y en efecto, no tardaron en abir algún local de este tipo en Pamplona. Sin embargo, yo echaba algo de menos en Madrid: las auténticas cafeterías, lugares donde reunirse en torno a una taza de café y hablar con los amigos, o pasar un rato solo mientras se lee un libro y se contempla el paisaje humano que te rodea, locales donde el café sabe a café y las tartas son realmente apetitosas. En Pamplona, por ejemplo, tenemos el Café Vienés, en medio del parque de la Taconera, uno de los lugares más recomendables de la Vieja Iruna (además del propio Café Iruña, donde estuvo el propio Hemingway).

El primer que encontré fue el Pepe Botella, en la plaza Dos de Mayo. ¿Qué es lo que me llevó ahí? O mejor dicho, ¿qué es lo que le ha dado fama al local? Que, quizás, te encuentres con Eduardo Noriega y Alejandro Amenábar (aunque lo más fácil es que veas a Mateo Gil, cosa que no tiene la misma categoría, la verdad). ¿Y por qué iban estos chicos al Pepe Botella? ¿Por la calidad del café? ¿Por la simpatía de sus camareros? Pues no, simplemente porque les pillaba al lado de casa... y es que Amenábar vivió en la casa en la que vivió el chico del carrusel, en la Calle San Vicente Ferrer (si queréis ver el interior del piso, consultad el "making of" en el DVD de "Tesis"). El caso es que, con el tiempo, ya me di cuenta que ir al mismo café que Amenábar no es el camino para triunfar en el mundo del cine...

El segundo descubrimiento fue el Café de la Palma, en la calle de idem. Recuerdo que una noche fui con Esti, su amigo Aimar y otros amigos suyos euskaldunes. Creo que es de las pocas veces que he hablado algo de euskera en público... Lo mejor de la noche fue cuando un mago se acercó a hacernos varios trucos con una baraja. Fue una buena experiencia cafetil. El problema es que, en aquella época, aun no me orientaba bien por el Centro y tardé en volver a encontrar el local. Yo lo recordaba cercano a Tribunal... y está más bien cercano a Noviciado. Por lo demás, ya tuve tiempo para hartarme de magos en una época oscura de mi vida en la que frecuentaba el Zaratán con mis compis de trabajo de la época...

El tercer hallazgo fue el Café Barbieri, al lado de la Plaza de Lavapies. Éste es un café muy grande, de techos altos, suelo de madera, ventanas sucias, paredes desconchadas e incómodas mesas... y es que no son mesas, son restos de viejas máquinas de coser. Me gusta ese local, tiene un cierto aire de decadencia, de lugar que conoció tiempos mejores, de historias auténticas y no impostadas. No sé por qué, pero cuando estoy en él, pienso en Cuba, en los locales que se abrían en las colonias para recuperar algo del lujo y de las comodidades abandonadas en la metrópoli.

El Diurno, el cuarto decorado de mi vida madrileña, no tiene nada que ver con el Barbieri. Todo lo que éste lo tiene de desvencijado, lo tiene el Diurno de sofisticación. Es un local chic, cool y a la última (es decir, que no tardara en pasarse de moda). Ahí no me extrañaría nada encontrarme con Carrie Bradshow, aunque, de momento sólo he visto por ahí a Inma del Moral... El café no es muy rico, y los muffins tienen mejor aspecto externo que sabor, pero a veces apetece sentirse moderno y cosmopolita. Además, el Diurno tiene hasta videoclub: puedes recorrerte la sala de cine independiente para presumir de culto y luego llevarte a casa el DVD de "Scary Movie 3".

De todas formas, no le pronostico una vida muy larga al Diurno... Mi quinto local se llamaba "Elfindelafán", estaba muy cerca de mi casa y tenía un salón en la planta baja decorado al más puro estilo poppy, con mesas y asientos de su padre y de su madre, incluyendo legendarios sofás de sky (¿como se escribe eso?) y no menos míticas sillas de fornica. Un buen día, apareció cerrado... De hecho, hasta se habían llevado el rótulo... Adiós "Elfindelafán", nunca supe si era "El fin del afán", o un juego tonto de palabras entre francés y español: "El fin de la fán".

Y por último, mi café favorito, descubierto gracias al Taller de Relatos al que asistí el año pasado: el Café Ajenjo. Es un local semioculto, en una calle estrecha y poco visible. Y el Ajenjo sí que es "un lugar donde reunirse en torno a una taza de café y hablar con los amigos, o pasar un rato solo mientras se lee un libro y se contempla el paisaje humano que te rodea, un local donde el café sabe a café y las tartas son realmente apetitosas". Y además, sirven deliciosos batidos naturales, comprobadlo por vosotros mismos.

(PD: Y la huelga de "handling" ha sido desconvocada. Una vez más, el heroico Ace76 vence a la maldición de LoMonaco)

MADRID, UNA HISTORIA DE AMOR (¡Y ODIO!). Capítulo I: Fuencarral Street

MADRID, UNA HISTORIA DE AMOR (¡Y ODIO!). Capítulo I: Fuencarral Street

Carrie Bradshow decía, en uno de los capítulos de "Sexo en NY", que su auténtico novio, con el que vivía su mayor romance, era el propio NY, "the city that never sleeps". Madrid también es una ciudad que nunca duerme y, desde luego, no creo que tenga nada que envidiar a Nueva York. Total, el sexo es igual en todas partes, y en Madrid hay mucho estilo. Estilo propio, pero estilo.

Es mucho más fácil admirar el "glamour" de Madrid si uno viene de una pequeña ciudad de provincias con la cesta de gallinas bajo el brazo. Más o menos, así llegué yo a la capital. Y si vine aquí, fue porque no tenía más remedio. Con lo bien que estaba yo en Pamplona, con su Casino Eslava, su Canal 4, su Universidad de Navarra, sus opusitas y sus borrokas... Pero decidí venirme a la ECAM y triunfar en el mundo del cine (que triunfaré, sí que sí). Y allí comenzó mi historia de amor (y odio) con esta ciudad a la que, de momento, no tengo ninguna intención de abandonar.

En nuestros comienzos, lo que más hubo fue odio que amor, si he de ser sincero. Claro, uno se viene a la ciudad a hacer unas pruebas de acceso cual casting de OT y acaba alojándose, junto con otros compañeros de facultad tan despistados como yo, en una miserable pensión de la Calle Fuencarral, muy similar a la que salía en "El día de la bestia". Yo pensé que sí la calle Fuencarral aparece en el Monopoly, no puede ser una mala calle, pero... Aun recuerdo la oscuridad que reinaba en la calle cuando salimos de la boca de metro de Tribunal, un miércoles a las once y pico de la noche. Las aceras desiertas, las farolas apagadas, gente extraña en las esquinas. ¿Serían drogadictos pinchándose? No nos paramos a descubrirlo, pero, por si acaso, apretamos el paso. Y yo me decía: "Si he sobrevivido a Estambul, ¿cómo no voy a sobrevivir a Madrid? ¿Pero esto es Madrid o el Londrés del siglo XIX?". Tampoco me olvido de la cena en el McDonalds de Gran Vía (para mí, en aquel tiempo, una hamburguesa era tan exótica como un kebab o un plato de cocina camboyana), y de como me quedé boquiabierto al contemplar ese gran monumento POP que es el rótulo luminoso de Schewppes... una nueva referencia a "El día de la Bestia" y una nueva demostración de que Madrid tiene el mismo potencial cinematográfico que Manhattan. Ellos tienen Times Square, nosotros la plaza de Callao.

Durante mi primer año en Madrid, al volver a casa después de una noche de sábado, atravesar la calle Fuencarral me parecía jugarme la vida. Sobre todo, al pasar por la esquina donde siembre había gente extraña. Al segundo año, alguien decidió abrir un centro comercial "alternativo" en Tribunal y Fuencarral pasó de ser el Bronx madrileño a convertirse en el SoHo, con sus tiendas de ropa de diseños, sus boutiques de Energie, Diesel, Adolfo Domínquez, Divina Providencia, Lois, Puma (¿Lois? ¿Puma? Sí, todo vuelve... ¡Reebok, te echamos de menos!)... Y en la esquina de los drogadictos terminó abriendo sus puertas una tienda de Custo Barcelona. Ahora ya no da miedo la gente extraña, pero sí los precios... Además de esa duda infernal que siempre me corroe en ese tipo de tiendas: "¿Esto es ropa para chicas o para chicos?"

MAS DISEÑOS

MAS DISEÑOS

¡¡¡Pac Man!!!

VIVIENDO EN LA ERA MOVIL

VIVIENDO EN LA ERA MOVIL

El Club Amena se disuelve y para no perder mis puntos, los he cambiado por este estupendo teléfono móvil Motorola V220. Aunque no soy nada amigo de los móviles y defiendo el retorno a la telefonía fija, con este minicelular me siento más a la última que nunca (Sí, sé que este móvil no es "lo último", pero yo soy estupendo y mis cosas también lo son). Más juegos, más sonidos polifónicos y reales, hacer fotos con la cámara, ver vídeos... chorradas de estas. Si por mi fuera, seguiría teniendo mi primer zapatófono, también de Motorola, marca a la que soy completamente fiel. ¿Nokia? ¿Qué es Nokia? ¿Acaso ha tenido alguna vez equipo ciclista?

En fin, vamos con cosas realmente interesantes.

El canal de TV británico ha hecho una encuesta a sus espectadores para hacer una clasificación de los mejores discos de la historia. Y esto es lo que ha salido:

1. Radiohead. "OK Computer"
2. U2. "The Joshua Tree"
3. Nirvana. "Nervemind"
4. Michael Jackson. "Thriller"
5. Pink Floyd. "Dark side of the moon"
6. Oasis. "Definetly Maybe"
7. The Beatles. "Sgt Pepper´s lonely hearts club band"
8. Madonna. "Like a prayer"
9. Guns´n Roses. "Appetite for destruction"
10. The Betales. "The White Album"

No es una mala lista, la verdad. Yo sólo quitaría el "Thriller" y el "Apettite for destruction", y cambiaría el "Like a prayer" por el "Ray of light", pero, bueno, no hay lista perfecta.

TARDE DE SÁBADO

TARDE DE SÁBADO

¿Y qué se hace una tarde de sábado cuando uno está solo en casa? Pues uno da un vistazo a su alrededor y, de repente, se da cuenta de que una capa de polvo cubre los muebles, que los azulejos del baño tienen incrustaciones de pelos y que los pelos de gato se han amontonado en las esquinas (o peor aun, atraviesan el salón como salicornios en una mala película del Oeste).

Solución: poner música de baile a todo volumen, coger el trapo, la escoba, el aspirador o lo que sea y empezar a limpiar.

Eso es lo que haré en pocos minutos... Pero antes os quería presentar al inquilino que ocupa mi casa este fin de semana: Punkita. No os recomiendo tener dos gatos en casa, puede llegar a ser un tanto estresante asistir a tantos combates de lucha libre felina, por muy amistosa que sea. Siempre hay daños colaterales en el mobiliario del hogar.

LA RED ESTÁ LLENA DE CHORRADAS

Navegando por este océano infinito que es la red de redes, uno se encuentra cosas tan absurdas como ésta.

Pero no me he podido resisitir y he adoptado una mascota virtual. Lástima que Blogia dé tan poco juego para este tipo de cosas.

my pet!

LA MALDICIÓN DE LOMONACO: Rebirth.

LA MALDICIÓN DE LOMONACO: Rebirth.

Ella nunca duerme... y va y me encuenta. Debió de ser porque llamá a American Airlines el martes para comprobar que todo estaba en orden. Y todo estaba en orden... pero el miércoles apareció esta noticia en la prensa:

Los sindicatos convocan paros en el «handling» de los aeropuertos para el 29 de abril y el 4 de mayo

Los sindicatos UGT. CC.OO. y USO convocaron ayer de forma oficial dos jornadas de huelga para los días 29 de abril y 4 de mayo en todas las empresas encargadas de la asistencia en tierra de aviones y pasajeros, actividad conocida como «handling», que operan en los 44 aeropuertos de la red española gestionada por Aena.

Según el preaviso de huelga remitido al Ministerio de Trabajo, el motivo de estos dos paros de 24 horas es «el rechazo a la política antisocial e insolidaria que el Ministerio de Fomento, a través de Aena, mantiene en cuanto a las concesiones de «handling», en concreto, la convocatoria de las nuevas licencias para operar en los aeropuertos españoles sin que se haya firmado un convenio colectivo para los 14.000 trabajadores del sector».

Los sindicatos, que vaticinan «una paralización absoluta en todos los aeropuertos durante las dos jornadas de huelga», denuncian que las convocatorias de dichas licencias, actualmente en fase de alegaciones, no contemplan «garantías de protección de los empleos de los trabajadores».


Por suerte, yo no vuelo el 29 de abril, sino el 30. Pero seguro que nos afectan las consecuencias de la huelga... Será bonito pasarse las vacaciones en el aeropuerto.

Sigo jugando a ser diseñador

Sigo jugando a ser diseñador

Este es el faldón de cuando toque recordar a los Beatles...

Si Google lo hace, ¿por qué no este humilde blog?

HAY DÍAS EN QUE ME SIENTO TONTO

HAY DÍAS EN QUE ME SIENTO TONTO

No sé por qué, pero hay días en los que me siento espeso, se me traba la lengua, es como si el cerebro tardara en reaccionar y no pudiera formar frases con la agilidad que acostumbra, como si se me mezclaran varias ideas y palabras sin conseguir articular un conjunto coherente. Lo peor de todo es la sensación de que mi interlocutor piensa que soy tonto, inútil e ineficaz. Y la verdad es que no me tengo por ninguna de las tres cosas... un poco indolente o excesivamente tranquilo sí que puedo llegar a ser, pero, ¿tonto yo?

Quizás sean restos de mi antigua timidez, de cuando me daba miedo hablar en las tiendas por si se reían de mí. Nunca me ha gustado mi voz, y aunque trato de no pensar en ello, a veces me resurgen la inseguridad y los bloqueos mentales. No son cualidades muy buenas para triunfar en el mundo del periodismo.

Aunque esto del triunfo laboral es muy relativo... ¿Qué significa exactamente eso? Algunos lo miden en términos económicos (a mayor sueldo, mejor trabajo), otros por su resonancia social (a mayor tamaño y fama de tu empresa, mejor trabajo)... Yo, que a veces creo que sí que soy un poco tonto, pienso que uno triunfa laboralmente cuando hace lo que verdaderamente le gusta. Y sí, he de reconocer que mi "triunfo laboral" aun está un poco lejos... Y quizás haya que pensar que no llegue nunca, pero, ¿no he dicho que soy un poco tonto? ¡Pues aun soy mucho más optimista!

Y de momento, no me quejo de donde estoy, ni en la vida laboral, ni en la vida personal, ni en nada de nada... Pero no lo puedo evitar, aunque tiendo a vivir el presente, no puedo dejar de levantar, de vez en cuando, la vista hacia el futuro.

STOP: Viviendo en la era pop

STOP: Viviendo en la era pop

Pues aquí estoy, jugando a ser diseñador.

NY

NY

Llevo unas semanas con el Kazaa echando humo mientras se baja capítulos de "Sexo en Nueva York". La primera vez que vi la serie no le vi la gracia. De hecho, sigo creyendo que los primeros episodios son bastante flojos. La redescubrí gracias a Esti, a quien le prestaron el DVD de la primera temporada y nos la vimos casi de un tirón. Ahora me he descargado, capítulo a capítulo, la quinta y la sexta temporada, y me los veo en mi ordenador por la noche antes de acostarme (y en inglés, y he de decir que lo entiendo casi todo, cosa que me sorprende y me satisface a partes iguales). Me gusta la ligereza con la que habla de cosas serias como las relaciones sexuales, la búsqueda del amor, la maternidad, la amistad, sin ningún tipo de moralina... en este sentido, los guiones son modélicos: desarrollar cuatro tramas completas en treinta minutos, con abundantes personajes secundarios, diálogos a cuatro bandas y una voz en off que no molesta tiene mucho más mérito del que parece (aquí, en España, por ejemplo, no sabemos hacerlo... Lo que ganaría "Aquí no hay quien viva" si le recortaran quince minutos). También me gusta el buen acabado final del producto, y como no, ese ambiente de pijerio ultramáximo en el que se desarrolla la serie. Yo también quiero ser columnista en un periódico y comprarme unos zapatos de seiscientos dólares cuando me dé la gana. Bueno, zapatos no, otras cosas... Dvds, libros, discos, un equipo de Bang & Olufsen...

Nueva York, más en concreto, Manhattan, es el quinto personaje de la serie. Es un Nueva York más idealizado que real, el Nueva York "como debería de ser", no el que realmente es. La última vez que estuve ahí hubo dos cosas que me llamaron la atención: lo mal que viste la gente y la poca gente joven que vi por las calles. Desde luego, esas señoras gordas, vestidas con camisetas que no disimulan sus tetas flacidas, peinadas con horrorosas permanentes, no suelen salir en las películas. Y la estación de Jamaica, el intercambiador que cogía todos los días, no tiene ningún encanto, suelos sucios, paredes llenas de graffittis. Claro, que ahí no se habla inglés, se habla español. Vayas donde vayas, en Nueva York siempre hay alguien que habla español. En cualquier lugar donde haya más de un taquillero, seguro que alguien te puede atender en castellano. Y por supuesto, en los restaurantes siempre hay un camarero latino, más simpático y servicial que la chef de turno. Por cierto, nunca pidáis pollo en un restaurante americano. No tiene ningún sabor. Renunciad a la línea y disfrutad de las delicias que os ofrece la comida yanqui: esos panqueques regados con litros de miel de arce, esas miles de variedades de galletas Oreo y Chips Ahoy, esos muffins que concentran en sí mismos media docena de magdalenas (con un par puedes sobrevivir todo un día entero), esa mantequilla de cacahuete que se pega al paladar... Sí, engordarás un kilo al día, pero tendrás las endorfinas a mil por hora. Además, ¿en qué otro lugar del mundo puedes encontrar queso Philadelphia con sabor a fresa o Nesquik de piña? Y el agua tiene sabores, muchos e inverosímiles sabores.

Y es que en Estados Unidos, todo es a lo grande. Los bricks de leche con foto de niño desaparecido o los de zumo Tropicana (con dos opciones: "Lots of Pulp" o "No Pulp", de las cuales a España sólo ha llegado la modalidad "The pulp is in the bottom") van en galones, no en litros. Y como no, los coches, los edificios, los electrodomésticos... El espacio les sobra y todo lo hacen en proporciones gigantescas. Fijaros bien en la cocina que sale en cualquier película o serie americana y comprobaréis que en el espacio que ocupa la lavadora podría vivir una familia de inmigrantes...

La impresión que me causó Estados Unidos la última vez que la visite es que ahí todo está pensado para hacer la vida lo más cómoda y placentera posible. Es como un mundo bañado en azucar, donde lo feo, lo desagradable, lo doloroso, lo problemático no tiene ninguna cabida. Es un modo de vida hedonista, anestesiado e inconsciente, una vida sencilla y fácil. Al menos, así viven las clases medias (que en España serían altas). Y aunque todo nos resulta familiar gracias al cine y a la televisión, Estados Unidos es un país tan diferente a Europa como Japón, India o Turquía.

Dentro de unas semanas, os cuento si mi opinión ha cambiado. Quizás San Francisco sea diferente...

Locusta

Locusta

Locusta

HE PASADO A LA POSTERIDAD

HE PASADO A LA POSTERIDAD

Uno de los anhelos del ser humano es dejar huella en este mundo, que su recuerdo se conserve por los siglos de los siglos, sobreviviéndole a su muerto. Por eso hay gente que escribe libros, que crea obras de arte, que se hace fotos en las Azores, que se presenta a los casting de Gran Hermano. Vanidad de vanidades, todo es vanidad.

Yo, por mi parte, he dejado mi huella en la red, aunque sólo sea durante una hora. Ahí arriba podéis ver este apasionante testimonio gráfico de mi gran éxito personal de la semana...

...así que, como podéis ver, no ha sido una semana demasiado intensa, ni en lo laboral, ni en lo personal...

..15 días, sólo faltan 15 días...

GRRRRR

GRRRRR

Últimamente, estoy gafado para esto de los conciertos. Me acabo de enterar en la web de los 40 que Oasis dará un concierto en Madrid el 1 de junio. "No puedo faltar", me digo. Entonces me fijo en que las entradas salieron a la venta ayer. Me temo lo peor. Voy a las webs donde se compran y... sí, las entradas están agotadas. Fkjdljg kdjglkjdf powieq endfabsnm!!!!!

Ahora entiendo porque ayer había esa cola en la taquilla de la FNAC...

En fin, esto es una minigira de presentación de su nuevo disco por locales de pequeño y mediano aforo (tocan en el Divino Aqualung), ya llegará "la gran gira". Aunque conociendo a los Gallagher, nunca se sabe si el concierto se cancelará en el último momento por alguna trifulca familiar.

UNA GOTA DE SANGRE

UNA GOTA DE SANGRE

Hoy es el último día para entregar los relatos del Taller de Todo Relativo, y no hay manera, no me llega la inspiración. Los elementos con los que hay que articular la historia son un tren y una gota de sangre, además de ambientarla en dos entornos diferentes. Y aunque vislumbro algo, veo una situación determinada y unos personajes más o menos perfilados, no termino de ver el final. Y yo, sin final, no puedo escribir. Es como navegar por el mar sin brújula.

Además, da la casualidad de que en la novela que ahora mismo estoy leyendo, "Tu rostro mañana II. Baile y sueño", de Javier Marías, uno de los motivos recurrentes es una gota de sangre hallada en el suelo de una casa, después de una fiesta, y esto hace que tenga la mente un tanto contaminada. Se me había ocurrido también la historia de un asesino que, tras cometer el crimen, va encontrando en su casa misteriosas gotas de sangre que parecen surgir de la nada, y aunque las va limpiando minuciosamente, siempre vuelven a aparecer, haciéndole enloquecer. Pero, claro, después me di cuenta de que esa historia no es mía, que ya la contó Edgar Allan Poe en "El corazón delator".

En fin, algo se me ocurrirá antes de las doce de la noche.

ESTA LUZ NUNCA SE APAGARÁ

ESTA LUZ NUNCA SE APAGARÁ

La verdad es que, al principio, pensaba hablar de la propuesta del Ministerio de Vivienda de construir pisos de veinticinco y treinta metros cuadrados, pero después de darme cuenta de que, actualmente, no puedo aspirar ni a comprarme un trastero de cinco palmos cuadrados, prefiero pensar en otras cosas menos deprimentes. Aunque, en el fondo, confio en que la situación cambie y algún día pueda tener un lugar que pueda llamar "mío".

De todas formas, prefiero pensar en que, a miles de kilómetros de aquí, en la estación de bomberos de la localidad estadounidense de Livermore, en California, hay una bombilla que lleva brillando ininterrumpidamente desde el año 1901. Y si no me creéis, la podéis ver aquí.

TODOS A RÉGIMEN

TODOS A RÉGIMEN

Primero comenzó la guerra contra el tabaco, y aunque todos sabemos que fumar provoca cancer y que fumar puede matar, al que le gusta fumar sigue fumando. Ahora comienza la lucha contra la obesidad. Y en poco tiempo, las hamburguesas vendrán con rótulos que nos indicarán que la grasa puede matar. Claro, al que le gusten las hamburguesas, seguirá comiendo hamburguesas, pero ahora lo que se lleva es comer sano, difrutar de las verduritas y abandonar las galletas. Y si no, mirad esta noticia que se publica hoy en la prensa nacional:

"Barrio Sésamo inicia esta semana su 36 temporada en la televisión estadounidense PBS con grandes novedades. Triki, el monstruo de las galletas, deja su alimento favorito para pasarse a la verdura y los filetes a la plancha.

Al grito de '¡Galletas!', el peludo glotón lleva más de 30 años engullendo su alimento favorito al tiempo que proclamaba las bondades de tomar este alimento a todas horas. Pues bien, a partir de ahora se someterá a las reglas de una estricta campaña contra la obesidad infantil, un mal que afecta a uno de cada tres niños en EEUU.

La nueva temporada de 'Barrio Sésamo' incluye como novedad un consejo sobre salud, alimentación y ejercicio al comienzo de cada entrega. Según un portavoz de Barrio Sésamo, Triki "ampliará sus hábitos alimenticios" en el futuro.

"No le estamos poniendo a dieta y nunca le prohibiríamos los dulces", ha declarado a la BBC la doctora Rosemarie Truglio, vicepresidenta de investigación y educación del programa. "Le estamos enseñando a moderarse", ha añadido.

Junto a esta medida, los responsables del espacio han incluido nuevos personajes -berenjenas y zanahorias parlantes- y las estrellas invitadas, como Alicia Keys, hablarán sobre la importancia de llevar una vida saludable".


Muy bonito, berenjenas y zanahorias parlantes. A ver, ¿alguien cree que una galleta grande, crujiente, con trocitos de chocolate es comparable a una berenjena a la plancha? Sí, está muy bien enseñar a los niños a comer de todo, pero noticias como ésta me hacen temer que estemos empezando a sacar las cosas de quicio. ¿Se llegará a estigmatizar a los obesos como se estigmatiza a los fumadores? ¿Se hará una identificación entre estar gordo y estar enfermo? Ahora se va imponer el estar delgado no sólo por criterios estéticos, sino por criterios médicos. Todos delgados por imperativo legal... y los gordos, recluidos a un rincón del restaurante, con los fumadores.

Me pregunto cuando se les ocurrirá actuar contra la industria del automóvil y limitar técnicamente la velocidad de los coches. Ya me veo los rótulos en las puertas: "La velocidad puede matar", ilustrado el slogan con fotos de accidentes terribles y sangrientos. Al fin y al cabo, son miles las personas que se dejan la vida en la carretera cada año. Y encima, sin poder disfrutar de las galletas.

VIVIENDO EN LA ERA BLOG

VIVIENDO EN LA ERA BLOG

Está de moda tener un blog. De repente, los medios de comunicación comienzan a dedicarles artículos, y hasta "El jueves" les dedica tiras cómicas en su último y muy divertido número especial.

En el último "Tentaciones", alguien decía que le aburrían las bitácoras que sólo hablan de la vida personal del autor. Qué cosas, esas son las que a mí más me gustan, dependiendo, eso sí, de que la vida del autor tenga algo de interés, o sepa contarla con interés. Hay blogs que son un auténtico striptease emocional y personal, auténticos confesionarios granhermanescos. Y sí, tener un blog tiene algo de exhibicionista, pero de ahí a perder todo sentido del pudor. Y por si fuera poco, nunca se sabe quién te va a llegar a leer (Google puede dar grandes sorpresas).

Hay otros que analizan los blogs como nuevos elementos de presión, medios de comunicación al margen de los ya establecidos y de gran influencia social, una especie de nuevo cuarto poder. De hecho, durante la última campaña electoral estadounidense, se invitaba a los redactores de algunos de los blogs más visitados a asisitir a los mitines para que luego publicaran su visión personal. Y creo que Kerry y Edwards tenían su propio blog y todo... En fin, dada la existencia de los contadores y las listas de bitacoras más populares, no negaré que sí, que da gusto pensar que tienes un puñado de lectores repartidos por todo el mundo. Pero no creo que Vinçon esté preocupada por mis críticas a su Garlic card (por cierto, se me olvidó comentaros que está disponible en varios colores).

Aparte de para desahogarme contra la incompetencia de los de LoMonaco y similares, yo me planteo mi blog como un lugar donde compartir cosas curiosas que me ocurren, cosas que piensas o que te llaman la atención y que sueles comentar tomando café con los amigos, o en una comida familiar, asuntos que te interesan sobre los que quieres llamar la atención de los demás sin importarte si les interesa o no. Jajajaja, que yo soy capaz de enrrollarme sobre cualquier tema... Los temas íntimos se quedan para mi diario, el personal, el intransferible, ese en el que escribo por las noches.

JESUS CHRIST SUPERSTAR

JESUS CHRIST SUPERSTAR

Y de repente, todo el planeta se ha vuelto católico...

Las colas kilométricas y los millones de peregrinos que han viajado hasta Roma para presentar sus respetos al Papa me traen recuerdos de los días que siguieron a la muerte de Diana de Gales. Otras muertes públicas como la de Lola Flores o Kurt Cobain se quedan en nada en comparación con este espectáculo retransmitido en riguroso directo desde el Vaticano.

La noticia, no lo niego, es importante. Pero creo que las televisiones nacionales se han dejado arrastrar a un remolino monotemático sobre una noticia que, en sí misma, tampoco da para tanto. Siempre que la religión aparece en los medios de comunicación, se termina hablando de asuntos tan triviales como el preservativo o la moral sexual de la iglesia católica, blablabla... En cualquier religión hay aspectos mucho más importantes que esos. Pero está claro que cualquier discusión profunda sobre temas como el alma, la trascendecia, la dimensión espiritual del ser humano queda completamente diluida. Pero es que ni siquiera hay ateos consecuentes como los de antes... Vivimos tiempos muy superficiales.

En fin, espero que el nuevo Papa sea un poco más moderno y que dé mucha más importancia a temas como la justicia social, la paz, el desarme, las desigualdades, en vez de preocuparse por si a la unión legal entre dos personas del mismo sexo se le puede o no llamar "matrimonio" o que si la asignatura de religión cuenta o no para el currículo... Ni que decir tiene que en la Biblia no se habla de esas cosas...

Y por favor, que empiecen a poner otra cosa por la tele.