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El blog de ace76

SUMMERCASE!

Todos aquellos que decían que el Forum de las Culturas no servía para nada se tuvieron que tragar sus palabras. La celebración del Summercase demostró que a toda capital le viene bien contar con un amplio espacio libre para este tipo de actividades culturales. (Ay, Madrid, Madrid, Barcelona te vuelve a ganar... aunque tu metro es mejor. Y el grupo VIPS ha empezado a invadir la ciudad junto con Rodilla).

El maratón musical comenzó el viernes, a las nueve y media, con Adam Green, quien dijo que "se acababa de levantar" y se le notaba. ¿Quién es este señor? Pues es una especie de mezcla entre trovador y bufón, con un vozarrón considerable y mucho sentido del humor. O quizás es que lo que acababa de desayunar no le había sentado bien del todo... Fue un buen aperitivo para el primer plato principal de la noche: Belle & Sebastian, el grupo de no éxito de mayor éxito de los noventa (siguiendo la estela de Velvet Undergorund y Sonic Youth, grupos de los que todo el mundo habla pero que nunca vendieron una escoba). Agradables melodías pop, muy de la campiña británica, aderezadas con ironía y algún devaneo con la electrónica. No conocía ninguna de sus canciones, pero me gustaron mucho. Después, Miguel y yo nos tumbamos en la hierba para descansar y escuchar desde lejos a los Super Furry Animals, rockeros al estilo de los setenta. Sin embargo, nos perdimos su mejor canción, nada rockera, la verdad: "Juxtapozed with you". Y como es un tema que deberías conocer y su video es muy bueno, aquí se inserta un momento Youtube.

A las doce comenzaba el concierto de The Cardigans. Apenas tuvimos tiempo de verles cantar cuatro temas antes de que mi hermano me arrastrara al concierto de unas grandes estrellas provenientes del quinto satélite de la luna de Neptuno (territorio también conocido como Islandia): Sigur Rös. A ver, ¿qué se puede decir de un grupo que canta un par de temas detrás de un telón en el que se proyectan sus sombras, toca las guitarras con arcos como si fueran violines y escriben sus letras en un idioma inventado? A su lado, Radiohead es un grupo de baile frenético y Bjork, una triunfita del montón. Personalmente, yo me sentí como si me hubieran invitado a la ceremonia de una secta cuyo culto desconozco. De todas formas, mi hermano me reconoció que una carpa desmontable no es el mejor recinto para un grupo de estas características, que es mejor verles en un teatro. "Sí, porque así te puedes quedar dormido en la butaca", fue mi respuesta.

Nada mejor para desperezarse que moverse frenéticamente con los robots de Daft Punk. Ritmos machaconamente irresistibles. Aquel que no baile al escuchar "Da fank", "Around the world" o "One more time" es que está muerto. El duo repasó, remezcló y reconstruyó sus mayores éxitos desde una pirámide truncada donde se proyectaban miles de luces de colores, imágenes y rayos laser. Espectacular. Sin embargo, desmontar todo el escenario hizo que la sesión de Fatboy Slim no comenzara hasta las cuatro de la mañana. Norman Cook parece un guiri, baila como un guiri... pero pincha como nadie. Sin embargo, resulta muy sencillo provocar el delirio de las masas recurriendo al "Born Slippy" de Underworld y otros temas ajenos. Muy mal, Norman. Aunque parezca mentira, los chicos de Daft Punk te ganaron la partida. Además, ¿a qué venía tanto Smily en las proyecciones? ¿Vuelve el Acid House y no nos habíamos enterado?

Aquel día también tocaba Massive Attack, pero sólo escuchamos de lejos "Angel"... No hay tiempo para todo.

El sábado la fiesta comenzó con The DandyWarhols. ¿Quiénes?, te preguntarás. Los de "Bohemian like you", te respondo. ¿Quienes?, volverás a preguntarte. Los de una canción de un anuncio de Vodafone, te responderé de nuevo. Y aunque ese tema está bien, los DandyWarhols tienen canciones mejores como "We used to be friends" y, sobre todo, "Not if you were the last junkie". Heroine is so passée... A estos chicos le siguieron la gran revelación de la noche: Starsailor. Ni Keane, ni Coldplay, ni mucho menos Travis, el grupo inglés que debería de estar conquistando las listas de ventas de todo el planeta son este cuarteto con un sonido contundente y dramático del que surgen joyas musicales como "Four to the floor", una canción producida por el mítico Phil Spector. Y ésta sí que es una canción que es IMPRESCINDIBLE escuchar y reverenciar.

 

Fue en este momento cuando el Summercase atravesó un pequeño bache. Happy Mondays, vale, fueron estandarte del "sonido Madchester" de finales de los ochenta y principios de los noventa junto con Stone Roses, Inspiral Carpets y Soap Dragons. Pero excepto una masa de treinteañeros ingleses afectados por el consumo de cerveza, poca gente parece acordarse de ellos. Y eso que iban a revolucionar el rock de su tiempo... menos mal que el BritPop los barrió del mapa. Cantaron "Hallelujah", que es como flipar sin consumir, y nos fuimos a ver a New Order. El concierto más multitudinario del festival fue también su mayor fiasco, al menos en mi opinión. La música sonaba bien, pero el cantante... o estaba cansado... o tenía mal el micro... pero daba la sensación de estar al borde del ahogo en todo momento. Temas como "Bizarre Love Triangle", "True Faith", "Blue Monday" y hasta el "Love will tear us apart" de Joy Division sonaron irreconocibles. Vergüenza debería darles a ellos y a toda la crítica que aun les tiene en alta estima... ¿Por qué no ensalzamos del mismo modo a Spandau Ballet, OMD, Duran Duran, Bronski Beat o Culture Club? 

(Miguel, este es el video de "Blue Monday", la canción que medio te sonaba)

Acabado el concierto-suplicio de New Order, pasamos de Primal Scream y nos volvimos a tumbar en la hierba a esperar a que comenzara el concierto de Keane. Los ingleses llegaron, tocaron y triunfaron. Se nota una gran diferencia entre los temas del primer y del segundo disco: han pasado de la melancolía a la rabia. Su directo es excelente, y, aunque en realidad no son gran cosa, es de agradecer su éxito en el triste panorama musical del momento. De todas formas, no sé hasta qué punto es lícito presentarse como un grupo de "rock sin guitarras" cuando el sintetizador suena como una. El teclista sudó -literalmente- la camiseta.

Y así terminó esta primera -y esperemos que no sea la última- edición del Summercase. Si has llegado hasta aquí sin saltarte una sola línea y viendo los tres vídeos, ¡enhorabuena! ¡Ya puedes solicitar tu carne VIP de lector de este blog!

¡TRES EN UNO!

 

 

Israel bombardea Líbano. ¿Está Líbano legitimado para defenderse? Si los de Hezbolá se llevan a los dos soldados secuestrados a Irán, ¿está Israel legitimado para atacar a este país? Y en ese caso, ¿Irán va a dejarse atacar? ¿Es cierto que hay una parte del ejército de Estados Unidos que se muere de ganas de atacar Irán? ¿Por qué resulta tan evidente este movimiento de piezas que desembocan en una sola posibilidad? La semana pasada, Corea del Norte ha estuvo ensayando con misiles, una prueba que Japón ha considerado una provocación y hace apenas tres días, Bombay sufrió un atentado terrorista con la marca evidente de "Al Qaeda". Si esto fuera un libro de historia o una novela de John Le Carré, el argumento de los meses siguientes estaría más que claro. Creo que esto ya lo he dicho otras veces, pero es que últimamente leer el periódico equivale a deprimirse por la estupidez humana.

Mejor pensemos en otra cosa. Mientras las bombas no exploten, podemos seguir haciendo nuestra vida cotidiana.

Éste es el menú por el que he optado en el buffet musical del Summercase:

-Viernes: Adam Green, Belle & Sebastian, Super Furry Animals, The Cardigans, Sigur Ros, Daft Punk, Massive Attack y Fatboy Slim.

-Sábado: The Dandy Warhols, Starsailor, Rufus Wainwright, Happy Mondays, New Order, Primal Scream, Keane, The Chemical Brothers.

Algunos se solapan, así que finalmente no veré a todos. Pero por lo menos, tengo la oportunidad de escoger.

 

Hace un par de días vi "Elizabethtown" en DVD. Hace varios meses, Esti habló de ella en su blog y título su comentario "Amelie en Kentucky". No le faltaba razón. El personaje interpretado por Kirsten Dunst es una Amelie a la americana, una chica joven, siempre con la sonrisa en los labios y una visión amable, simple, ingenua y sabia de la vida. La inspiración resulta evidente en una de las escenas, en la que Dunst reparte por un mercado objetos y mensajes que dirigen al personaje de Orlando Bloom hasta ella... como si estuvieran en el mismo Montmarte, a la sombra del Sacre Coeur.

Por lo demás, la película me produjo sensaciones encontradas. A Cameron Crowe siempre le traiciona su pasión por la música, cosa que a veces le viene muy bien a la película ("Casi Famosos") y otras, sencillamente, termina por ahogarla ("Vanilla Sky": ¿Qué pintaba el "Good Vibrations" de los Beach Boys en el momento en que Tom Cruise descubre lo que el espectador español ya sabía?). En "Elizabethtown" las referencias musicales están bien encajadas, aunque a veces resultan demasiado fáciles (por ejemplo, cuando Orlando visita el motel donde asesinaron a Mertin Luther King y suena el "Pride (in the name of love)" de U2). A Cameron Crowe se le distingue también por escribir diálogos más que notables (la larga conversación telefónica entre Orlando y Kristen, el arranque de la película en la fábrica de zapatillas, el encuentro de Orlando con el novio que celebra su boda en el hotel donde está alojado), aunque a veces rocen peligrosamente con lo ñoño. Se le agradece que sepa hablar de temas como el amor, el fracaso, la muerte, la familia... de una forma directa y cotidiana sin caer en el cinismo ni en la trascendencia (bueno, en esto, a veces, sí que cae). Sin embargo, a "Elizabethtown" le falta algo de chispa y hay personajes completamente fallidos (estoy pensando en Susan Sarandon y su baile de claqué, momento pretendidamente emotivo y realmente patético. Pocas veces he sentido vergüenza ajena por un personaje fictico). Esa supuesta Arcadia americana que es Elizabethtown no resulta creíble en absoluto y mucho menos esa facilidad con la que todo el mundo acepta la muerte del padre.

El principal problema de Cameron Crowe es que alarga sus películas hasta la extenuación. En "Jerry McGuire", el personajes triunfaba, fracasaba, volvía a triunfar, tenía novia, la dejaba, conocía a otra chica con un hijo, se enamoraba, se casaba, su matrimonio corría peligro, se reconciliaba... ¡la leche! ¡Eso no es una película, es una teleserie! En "Elizabethtown" pasa lo mismo: lo que sería el final de la película se convierte en otra película en sí misma. Una vez enterrado a su padre, Orlando, con un libro-mapa ilustrado con citas, canciones y polaroids que le ha regalado Kristen, vuelve a Oregon haciendo un recorrido en coche por las carreteras americanas. Lo que era una comedia dramática se transforma en una Road-Movie de 15 minutos que es, sin duda, la mejor parte de la película.

Y es que, aunque su presidente se empeñe en hacernos creer lo contrario, Estados Unidos es un hermoso país.  

LOS DÍAS QUE PASAN...

LOS DÍAS QUE PASAN...

Ayer erré en mis pronósticos. No llovió, ni refrescó. Y menos mal, porque según el hombre del tiempo, con este polvo sahariano en las nubes, habría llovido barro... Sólo habrían faltado unas ranas o unos peces y el espectáculo habría sido completo.

El mes de julio pasa volando... Miro el calendario y me doy cuenta de que el verano es demasiado corto.

Cristóbal me preguntó hace un par de días por lo de las bombillas. Ayer por la tarde me volvieron a llamar y me han dicho que a finales de agosto llegarán mis quince minutos (más) de fama catódica. Así que en septiembre, estrenaré coche y dinero, jajaja. En fin, a ver si hay suerte. Por lo menos, habré viajado gratis a Barcelona.

Hablando de Barcelona, este viernes voy para allá. Tanta música en directo, tantas noches sin dormir... Ya os contaré.

Y como diría Joserra, poco más. Con este calor, lo único que apatece es imitar a Flauta, que se pasa todo el día tirado en el suelo de casa, sin hacer más movimientos que los imprescindibles, como un león del Serengueti. 

DE COLOR MARRÓN

DE COLOR MARRÓN

Éste iba a ser un artículo intrascendete, típico de una tarde de guardia veraniega, pero tengo que destacar dos hechos:

-11J: siete bombas explotan simultáneamente en trenes de cercanías en Bombay. Más de setenta muertos y centenares de heridos. Creo que sobrán los comentarios. A ver cómo afecta esto a las tensas relaciones entre Pakistán y la India.

-EEUU reconoce como prisioneros de guerra a los recluidos en Guantánamo. Ya era hora. Esa prisión es una de las grandes vergüenzas de Occidente.

Mientras tanto, Madrid se derrite, las plantas se mueren y las hormigas han osado volver a aparecer por mi casa. Bloom acabó con ellas. Guerra química. Casi seguramente, esta noche caerá una buena tormenta. Yo estaré en la Filmoteca, viendo "El pequeño salvaje". Cuando salga del cine, habrá refrescado.

He enlazado trece duendes seguidos. Compré dos el viernes. Premio: 1 Euro. Lo cambié por otros dos. Premio: 2 Euros. Lo cambié por cuatro. Premio: 1 Euro. Lo cambié por dos. Premio: 1 Euro. Lo cambié por dos. Premio: 0´50 Euros. Lo cambié por otro: Gracias por tu generosidad. 

Esta mañana he ido a Hacienda a hacer gestiones burocráticas y presentar unos papeles para hacerle un favor al hermano de Pablo. Cuatro veces he hecho la cola y cuatro veces me han dicho que faltaba un papel, un documento, un certíficado, una firma, una comprobación. Tres horas allí y no he podido hacer la gestión que quería hacer. En el fondo, no me ha importado demasiado, he estado leyendo mientras esperaba. Estoy con "Llámame Brooklyn", de Eduardo Lago, la novela ganadora del Premio Nadal. Tiene una estructura compleja y me está costando entrar en la historia, pero parece interesante.

Me sorprende la capacidad que tiene el autor de recrearse en los detalles. Yo soy incapaz. Cuando escribo, voy siempre a la esencia. No hago apenas descripciones. No enumero las acciones de los personajes. No podría escribir una novela.

BUENAS COSTUMBRES

BUENAS COSTUMBRES

La llegada de la jornada intensiva trae consigo habitos propios de la cultura hobbit, tales como la siesta o algo tan fundamental como el Segundo Desayuno. Esta mañana, mientras veía el encierro, me he tomado mi zumo de naranja, mi colacao y mis tostadas con mantequilla. Y a media mañana, un café con leche y una napolitana de chocolate (o si estuviéramos en Pamplona, un garrote de chocolate). ¿Operación bikini? ¿Para qué? Esto es como el dicho repelente aquel de que "las matrículas de junio se sacan en octubre", los kilos que no has perdido en enero, no los pienses perder en junio. Basta con ir a la piscina un par de veces para darse cuenta de que los abdominales, o se nace con ellos, o nada.

Además, el chocolate produce serotonina y endorfinas (o algo así, me suena lejanamente, pero no me apetece ponerme a buscar en el Google) y te pone contento. Yo hoy me siento más feliz, ¿será porque es viernes? ¿Será porque me compré un bote de Nocilla con triple contenido en avellanas? ¿Será que brilla el sol y cantan los pajaritos? Atención, primer caso de Gripe Aviar en España: un somormujo (¿Mande? ¿Qué dice de los gamusinos? Bueno, para que nos entendamos: un pato de charca-estanque) ha muerto de eso en Vitoria. Puede que el canto de los pajaritos deje de ser un placentero sonido para convertirse en el estruendo de las trompetas del Apocalipsis.

Y eso que anoche me entristeció un poco el final de "Aquí no hay quien viva". Antena3 pasó de publicitarlo, pero fue un episodio de fin de temporada con sabor de despedida. Sí, vale, la serie había perdido calidad en las dos últimas temporadas, las tramas se alargaban demasiado, faltaban personajes carismáticos... pero siempre conservaba uno o dos momentos de carcajadas aseguradas, algo que, dentro del panorama de las series españolas, es digno de mención. Bueno, ya llegará la original serie original de Ana Obregón que seguro que produce carcajadas de... ¿estupor? ¿vergüenza ajena?

CONVERSACIÓN SOBRE PLANTAS

CONVERSACIÓN SOBRE PLANTAS

-Hace tanto calor en mi casa que se me están muriendo las plantas que planté en Mayo.

-¿Sí? Que pena.

-En cambio, el tronquito del Brasil no para de crecer.

-Claro, se siente como en casa.

-Como si estuviera en la jungla mismamente. Pues nada, he decidido comprar unos cactus, creo que pegan más.

-¿Con tu carácter?

SUEÑOS LOCOS

SUEÑOS LOCOS

Era un castillo grande, de piedra gris, con torreones almenados y ventanas pequeñas. El cuarto que me habían asignado los dueños de la fortaleza era la excepción, pues tenía un amplio balcón de piedra que se asomaba a un lago de aguas oscuras. Quizás fuera Escocía. No lo sé, nunca he estado allí. Por lo menos, creo que así es como Escocía debería ser.

Yo estaba asomado al balcón. Hacía algo de frío, puede que fuera otoño. Me fijé en que, manchas negras se movían velozmente en las profundidades del lago. Cada vez estaban más cerca de la superficie del agua, hasta que emergieron y echaron a volar. Sus cuerpos eran negros, excepto en su parte delantera, que era de un blanco inmaculado. Sus ojos eran brillantes y estaban rodeados de un contorno de plumas naranjas. Sus picos eran afilados. Sus alas parecían aletas. En otras palabras, eran pingüinos. Y venían hacía mí.

Entré en la habitación y cerré las puertas del balcón con rapidez. Estas no encajaban del todo y tuve que sujetarlas para que los golpes de los pinguinos no las abrieran. Veía sus siluetas revoloteando a través de las cortinas translucidas que cubrían las ventanas. Al final, se fueron. Entonces miré a mis pies. En el suelo, el cuerpo de un pato muerto.

Fue entonces cuando me desperté. 

ESCUCHO MÚSICA

Supongo que lo que más me gusta en este mundo es la música. Lo que no supongo, sino que afirmo, es que posiblemente sea lo peor que se me da en esta vida. Soy un inútil en muchos aspectos, pero en lo musical, soy un negado.

Para mí es un misterio por qué unas personas son capaces de entonar las siete notas por simple instinto y otros, por muchos que nos esforcemos, somos incapaces. Y eso que son sólo siete sonidos y sus combinaciones, a simple vista (¿a simple oido?) no parece tan difícil.

Por suerte, aunque no tenga oido para cantar, tengo orejas para escuchar. Las horas de oficina pasan más rápidas cuando me conecto a Accuradio. Además, así escucho las últimas novedades internacionales (la música nacional, bueno... no me gusta mucho, la verdad). Voy cambiando de canales de estilos musicales y hoy he descubierto que mi favorito es el de "Adult Contemporary". ¿Me tendría que preocupar porque me guste la música para adultos? Hombre, pues considerando que en este canal me libro de todo el arembi y el hiphop y me ponen a Rob Thomas, Sheryl Crow y Nickelback, ¡bienvenida sea la adultez!

Además, uno descubre canciones interesantes. Me gusta esta canción de Teddy Geiger, una especie de James Blunt adolescente que, seguramente, haya sido recibido por la crítica americana con el mismo fervor con que El País de las Tentaciones critica los discos de Bustamante. Pero mira, a mí me gusta. "For you I will" se llama el tema. 

También me gusta la canción "Over my head", de The Fray. Hasta la crítica de Amazon resulta un tanto despiadada: todas las canciones del disco se parecen, marcadas influencias de Coldplay, Keane, Counting Crows y Wallflowers pero carencia total de personalidad propia... Bueno, vale, pero descargársela de Kazaa es gratis.

Aunque el mejor momento de la mañana ha sido recordar este temazo de Nickelback, "How you remind me". Si yo pudiera robarle la voz a alguien, dudaría entre Rob Thomas, Chris Isaak, Bruce Springsteen, Tony Hadley y Chad Kroeger (aunque yo no llevaría esa horrenda melena rubia).

Si es que, como decía una promo de los 40, "sería terrible vivir sin música"

ORGULLO 2006

ORGULLO 2006

Pasó otro desfile del Orgullo Gay y ya está aquí la jornada intensiva. ¡Viva el verano madrileño!

Este año, Esti y Pablo nos fallaron. Sonia estuvo con nosotros un rato, al rato siguiente nos traicionó por las rebajas, y al rato más siguiente volvió con nosotros para cenar cañas y tapas (pero no en "Cañas y Tapas, casa fundada en 1999"). Incluso tuvimos un rato más con ella de "perdidos en la marabunta que trata de entrar en la Plaza de Chueca mientras acompañamos a nuestra amiga postoperada de hipermetropía a coger el metro". Yo no lo conseguí, ya que la masa me arrastró lejos, muy lejos, como si fuera el Chupinazo pamplonica. Y hablando de Pamplona, disfrutamos también de la compañía de Enesto, su novia y unas amigas de su novia que, a su vez, eran compañeras mías del colegio. Y mira que a mí todo lo que esté relacionado con esa época de mi vida me produce como repelús, asco o grima... pues no, me lo pasé bien con ellas. Es que, en el fondo, soy un chico encantador. Sólo hay que saber descubrime. También tuvimos un feliz y etílico encuentro con Alberto & Cía en las atestadas calles de Chueca. Tan atestadas estaban que acabamos en Malasaña, en el Penta.

La cabalgata no fue muy diferente de la de años anteriores: carne, plumas, famosos y camiones reconvertidos en carrozas publicitarias (podrían currarse un poco más el diseño, la verdad). En lugar de caramelos se repartieron condones. Y como siempre, lo mejor fue sentirse dueño de la calle para bailar.

THANK GOD, IT´S FRIDAY!

THANK GOD, IT´S FRIDAY!

Laura, una internauta brasileña, ha descubierto que Flauta es un doble de su gato. ¿O su gato es un doble de Flauta? La verdad es que se parecen bastante. ¿Será cierto que cada uno tenemos un doble repartido por el mundo?

Por fin es viernes! Por fin comienza la jornada continua! Las vacaciones se sienten más cercanas. Dentro de un mes, estaré tumbado sobre la hierba pirenaica, tomando el sol y comiendo solomillos en Isaba. Mientras tanto, a disfrutar de las tardes libres en Madrid: ir al gimnasio cuando está semivacío, acercarse a la Filmoteca, tomar cafés con los amigos habituales y los menos frecuentes, dormir la siesta viendo el Tour (si es que a algún ciclista le dejan correr el Tour este año), ver la tercera temporada de "Expediente X" en DVD, leer libros pendientes, vaguear... Me gusta Madrid en verano.

Igual hasta aprovecho para escribir algo que no sea blog...

(Voz de mi conciencia: Proyectos, proyectos, siempre proyectos que nunca se hacen realidad. Con lo fácil que es ponerse... si ya sabes que todo depende de ti.

¿Por qué mi conciencia habla con la voz de mi madre?

Bueno, a veces lo hace con la de Esti, jejeje)

TODA HISTORIA TIENE MORALEJA

Cuando un sueño se acaba...

...se pasa mal.

Pero hay que mirar adelante!

Dentro de dos años nos espera una Eurocopa!

Y dentro de cuatro, otro Mundial!

Aun quedan muchas más oportunidades para cantar GOL!

(Aplicable a cualquier aspecto de la vida)

¡¡¡TÓMBOLA!!!

¡¡¡TÓMBOLA!!!

Este fin de semana cumplí con una tradición pamplonesa de las de toda la vida, y que, generalmente, sólo aprecian los PTV ("Pamploneses de Toda la Vida"): ¡la tómbola de Cáritas! O "caritas", como decía yo de pequeño.

La inauguración de la tómbola era la primera señal de que el verano y las vacaciones se acercaban. Mis abuelos, o mi madre, nos llevaban a mi hermano y a mí un sábado por la tarde después de comer y en corrillo abríamos cada uno una decena de boletos mientras saboreábamos un helado de chocolate de "Los Italianos". Sorteo coche nº 4, sorteo coche nº 4, sorteo moto nº 7... ¡caja de galletas! ¡salvamanteles! ¡lata de conservas! ¡metalófono! Aunque en las estanterías de la tómbola se exhiben bicicletas, minicadenas y ordenadores, los premios no solían exceder de la categoría de juego de vasos, horrendo mantel, panera o cuaderno escolar, objetos que se acumulaban en cajones y que sirvieron para "amueblar" el apartamento en Isaba, mi primera casa madrileña o la actual residencia catalana de mi hermano. En caso de que el premio fuera de más categoría, como secador, walkman o máquinilla de afeitar eléctrica, el objeto en cuestión (generalmente de la marca Sunny) terminaba autodestruyéndose a los dos meses. El único premio digno de tal nombre fue una un dos tres Picadora Moulinex que me tocó a mí. Soy un chico con suerte.

En el fondo, el premio es lo de menos. Lo importante es la ilusión. Además, algo me dice que el Viaje a la India que sortean este año va a ser para mí. Más que nada porque, como me toque el "mobiliario de cocina", voy a tener que mudarme a otra casa.

Cambiando de tema, según el test que Lucía ha puesto en su blog, yo también soy la Rana Gustavo.

You Are Kermit
Hi, ho! Lovable and friendly, you get along well with everyone you know.
You're a big thinker, and sometimes you over think life's problems.
Don't worry - everyone know's it's not easy being green.
Just remember, time's fun when you're having flies!
The Muppet Personality Test

ESTOS DÍAS TAN ABURRIDOS

ESTOS DÍAS TAN ABURRIDOS

Al final, siempre llega la rutina...

Y hay veces en que se nota más. Todo transmite una sensación de usado, de ya conocido, de sobado y polvoriento.

No me extraña que, en estos momentos, haya gente que decida combatir el tedio yéndose de compras. Es una manera sencilla de que algo nuevo entre en nuestras vidas. Una camiseta nueva de color naranja, más libros para acumular en la estantería, más discos que no escucharé lo suficiente, nuevos cacharritos tecnológicos que realmente no necesito... y luego me quejo de que no soy capaz de ahorrar.

Una señal de que el tedio me invade es que la casa está más sucía y desordenada que de constumbre: la ropa limpia se acumula sin doblar y la ropa sucia se acumula. Las tazas usadas se acumulan en la fregadera (por suerte, Esti me dejó como legado -entre otras cosas- esta enseñanza esencial que nunca dejo de cumplir: el remojado es fundamental), hay manchas sobre la encimera. Las pelusas se desplazan por el salón como salicornios en una mala peli del Oeste.

Los minutos parecen horas y las horas... días.

Quiero irme de vacaciones.

Y ya que, últimamente, no me pasan cosas, tendré que ser yo el que haga que las cosas pasen. Pero estoy tan aburrido que no se me ocurre nada... Debe de ser cosa del calor...

LA GOTA QUE COLMA EL VASO

LA GOTA QUE COLMA EL VASO

Yo más que vaso, tengo una tinaja. Mi paciencia es (demasiado) infinita. Enfadarme requiere tanto consumo de energía que es algo que procuro evitar. No me compensa, prefiero mantener mi espíritu en equilibrio.

Pero, de vez en cuando, llega la gota que colma el vaso. Es sólo una gota, algo fútil e insignificante, con poca importancia, pero del tamaño suficiente para desbordar y desatar riadas de furia. Casi todos mis amigos han tenido que enfrentarse a estos momentos... Bueno, de hecho, todos mis amigos, ahora que lo pienso. Huy.

A lo que iba, hoy me han sacado de mis casillas y en vez de callar y sonreír guardándome mis pensamientos, me han rechinado los dientes y he dicho lo que pensaba. Y me he quedado tan a gusto.

PASEAR

PASEAR

Este mediodía me he acercado hasta Atocha a comprar los billetes para Pamplona de este fin de semana.

He salido del trabajo a las 14.30. El sol me ciega nada más salir. Entro un momento en el portal, veo que tengo un aviso de correos. Mañana pasaré a recogerlo: ¿Será un paquete de contenido Lostie de Amazon USA? ¿O será el Singstar Rocks de Amazon UK? ¿Qué será, será? Comprar en Amazon es como hacerse regalos.

Sigo caminando. Hace calor. Bajo por la calle Santa Isabel. Me gusta. Comienza en la Filmoteca y acaba en el Museo Reina Sofía, dos lugares que me gustaría frecuentar mucho más de lo que hago.

En el estanque del invernadero de Atocha, las tortugas se acumulan sobre las rocas. Me fijo en una pequeña tortuga que se ha subido encima de la concha de otra mucho mayor. Es uno de estos momentos en que uno lamenta no tener una cámara de fotos a mano. Mi número de cola es el 585. En el rotulo luminoso figura el 501. Pienso que no me va a dar tiempo y doy una vuelta por las tiendas de la estación. Atrapo dos duendes. Leo una guía de Londres. Media hora después, saco mi billete.

Vuelvo al trabajo subiendo por el Paseo del Praso. Al ver la monumental fachada del Ministerio de Agricultura me viene a la mente el paseo que me di por Europa el verano pasado. A veces aun me siento como un turista en Madrid.

En la plaza de Neptuno, un centenar o más de Víctimas del Terrorismo se manifiestan. Me acuerdo de las imágenes del juicio a los asesinos de Miguel Ángel Blanco que vimos ayer por televisión y me pregunto en que acabará la tregua y en cuantos sapos nos tendremos que tragar para alcanzar la paz.

Ha comenzado el verano.

ESTOY CAMBIANDO

ESTOY CAMBIANDO

Ayer me di prisa en hacer los ejercicios de abominables para estar en casa antes de las nueve. Antes nunca me había preocupado por el horario de los partidos de fútbol. Pero, claro, hasta el España-Ucrania no había disfrutado de verdad con un partido de la selección. Hasta ahora todo habían sido cantadas de Zubizarreta ante Nigeria, italianos que le rompen la nariz a Luis Enrique, "increíbles" jugadas de Julio Salinas, derrotas ante Chipre, Camacho sudoroso, Raul mandando penaltys a las nubes...

Pero ahora todo es diferente...

...aunque el Fantasma de los Mundiales Pasados se apareció en el minutos siete bajo la forma de gol tunecino. ¿Nuestra defensa es mala? ¿Puyol se acordó en ese momento de que no había mandado su voto por correo para el Referendum? ¿Alá es más fuerte que Dios? Claro, después Tunez hizo lo lógico: replegarse en su área al más puro estilo catennacio italiano. O peor, al estilo "muerte del fútbol" de Grecia.

Fueron setenta minutos de sufrimiento hasta que Raúl, Raúl de España, nuestro Raúl, El Gran Capitán, marcó el gol del empate. TomaTomaToma. Y después le tocó lucirse al Niño Torres que, claro, por ley de probabilidades, si tira veinte veces a puerta, alguna tiene que entrar. Me gustó su homenaje a Kiko, me hizo sentir que sé de Fútbol, jajaja.

Y sí, cuando los equipos juegan bien, el Fútbol es un deporte interesante... Pero es que por cada partido bueno, hay noventa y nueve que no lo son.

FINDE GUAY

FINDE GUAY

Pues ha estado bien el fin de semana.

El viernes, como quien no quiere la cosa, acabamos jugando con la Play, al Trivial y a las películas en mi casa a las cuatro de la mañana. Es lo que tiene "pensar en verde".

El sábado, Esti nos llevó a un restaurante chino "de calidad". "¡Con manteles de tela!", nos dijo. Debo decir que no nos engañó. Rollitos de primavera, arroz tres delicias, fideos tres delicias... y, como un día es un día, pato pekinés. La última (que fue la primera) vez que había tomado ese plato fue en un restaurante chino de Nueva York, en 1990. Aquella vez nos trajeron el pato recién sacado del horno y nos lo partieron en filetitos delante de nuestros ojos; en este caso, el pato salió ya troceado de la cocina y la camarera china, con sus endiablados palitos, nos fue enrollando en tortitas la salsa dulce, los tallitos de bambú y el pato mientras devorábamos el arroz. Delicioso. Eso sí, he de confesar que a mí me dio un poco de corte, porque parece que tienes una esclava personal a tu servicio...

Por la tarde quedamos con Joserra y Ernesto. Pasamos por ese templo del consumismo cultural llamado FNAC. Yo me compré el nuevo libro de Juanjo Sáez, "El arte. Conversaciones imaginarias con mi madre". Tiene momentos muy emotivos y, además, explica de una forma muy sencilla cómo entender y apreciar el arte contemporáneo. Muy recomendable. Nos refugiamos de la lluvia en el Diurno, donde el camarero nos engañó diciéndonos que no había magdalenas de chocolate (aparecieron quince minutos después: o la abuelita Diurna los acababa de sacar del horno o al camarero no le apeteció ir al almacén). Terminamos alquilando un par de películas. De "El jardinero fiel" ya os han hablado en El Carrusel: Ralph Fiennes debe de poner en sus contratos una clausula en la que sólo acepta su película si su personaje sufre por amor. Depués, Alberto y yo vimos "Terror en la Niebla", remake de "La Niebla", película que no he visto pero que dudo sea peor que esta basurilla protagonizada por el Superman de "Smallville" (que tiene un papel absurdo, ya que es un protagonista que no hace NADA en toda la película) y la Shannon de "Perdidos" (que está, dentro de lo que cabe, bastante bien).

El domingo fue día de piscina en Lago, punto de encuentro de las minorías sociales (manera fina de decir que el cesped estaba lleno de grupitos gays y el agua, llena de grupitos inmigrantes). Aunque Esti nos riñe, Joserra y yo nos dedicamos a lo que se hace en estos casos: el critiqueo. Si la gente se pone esos bañadores, luce esos cuerpos o se encaja la tanga hasta la rabadilla, es para que nootros nos fijemos y les señalemos. ¿O no? Por cierto, por lo visto, la moda de llevar bañador Y calzoncillo sigue estando vigente. Después nos acercamos al Centro Comercial Príncipe Pío para echarle un vistazo a la nueva mercancia de Inditext traída expresamente para rebajarla en un par de semanas. La tarde terminó en la bonita casa de Sonia (ha hecho maravillas con ese armario que tiene por cuarto de baño) con CocaCola, patatas fritas y conversación existencial treintañera.

Y esta noche, no os olvideis: ES-PA-ÑA-ES-PA-ÑA!!!!

COMPARATIVA

COMPARATIVA

El karaoke mágico de la PlayStation (es decir, el Singstar) ha sacado una edición rockera. Es España, éste es el listado de canciones con las que podemos marcar "pésimos" o "guays":

AmaralRevolución
BarricadaNo hay tregua
BlurSong 2
Christina y los Subterráneos Voy en un coche
ColdplaySpeed of Sound
DoverSerenade
El canto del locoBesos
ExtremoduroSo payaso
Fito y FitipaldisLa casa por el tejado
HamletAntes y después
Héroes del SilencioMaldito duende
Joaquín SabinaEl blues de lo que pasa en mi escalera
KeaneEverybody's Changing
Loquillo y TrogloditasRitmo de garaje
Los PiratasPromesas que no valen nada
Los RodríguezPalabras más, palabras menos
M ClanSopa Fría
Mägo de OzLa Costa del Silencio
MareaCiudad de los gitanos
Medina AzaharaNecesito respirar
NirvanaCome As You Are
PerezaPienso en aquella tarde
Platero y Tú Juliette
PorretasPongamos que hablo de Madrid
RosendoVaya ejemplar de primavera
Seguridad SocialQuiero tener tu presencia
Siniestro Total¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adonde vamos?(Versión 2002)
SôberArrepentido
The OffspringSelf-Esteem
The Rolling StonesPaint It, Black

Pero si viviéramos en Inglaterra, éste sería el listado de temas:

Bloc PartyBanquet
BlurSong 2
Bowling For Soup1985
ColdplaySpeed Of Sound
Deep PurpleSmoke On The Water
Franz FerdinandDo You Want To
Gwen StefaniWhat You Waiting For?
Hard FiHard To Beat
HoleCelebrity Skin
JetAre You Gonna Be My Girl
KasabianClub Foot
KeaneEverybody's Changing
Kings of LeonThe Bucket
KT TunstallBlack horse and the Cherry Tree
Maxïmo ParkApply Some Pressure
NirvanaCome As You Are
QueenDon't Stop Me Now
Queens of the Stone AgeGo With the Flow
RazorlightSomewhere Else
ScorpionsWind of Change
Snow PatrolRun
SterophonicsDakota
The BraveryAn Honest Mistake
The CardigansMy Favourite Game
The HivesHate To Say I Told You So
The KillersSomebody Told Me
The OffspringSelf-Esteem
The Rolling StonesPaint It, Black
The UndertonesTeenage Kicks
Thin LizzyThe Boys are Back In Town

La pregunta es: ¿Los juegos de Play comprados en Reino Unido valen en una consola española?

ES-PA-ÑA

ES-PA-ÑA

Los milagros ocurren y ayer tuvimos una prueba. Yo estaba convencido de que España iba a perder contra Ucrania, Schvenko metería dos goles y España, uno de chiripa en el minuto 87. Pero, como queda demostrado, entre mis poderes no se encuentra el del vaticinio (¿Presciencia? ¿Sirve la palabra esa en este contexto? ¿Qué leches quiere decir "Presciencia"?). Apenas me habían servido el café con leche que me ayuda a ser persona humana por las tardes cuando, zas, Xabi Alonso golpea el balón, éste va rebotando en las espaldas de los jugadores ucranianos y, como quien no quiere la cosa, ¡gol! Dos minutos después, Villa tira una falta y, anda, otro gol. No llevamos ni veinte minutos de partida y la selección de la nación de naciones ya va ganando por dos goles. Increíble. Así da gusto ver el fútbol. Y ya cuando, al inicio de la segunda parte, Villa mete su gol de penalty... vamos, el delirio (tanto delirio como para que en EL PAIS digan que Villa se perfila como máxima goleador del Mundial, ay que risa). Y por si fuera poco, el cuarto gol fue un gol precioso. No sabía yo qué Pujol jugara tan bien.

Lástima que Raul no marcara un quinto gol. Raul puede mandar los penaltys decisivos a las nubes, pero es un icono.

Eso sí, los ucranianos jugaron muy mal. A Schevenko no se le vio. Y alguna jugada un tanto "OliverBenji" me hizo sospechar que en Ucrania no conocen el concepto "Fuera de juego". Sí, vale, ya sé que a mí me costó pillarlo, pero yo no juego a fútbol.

A ver qué hacemos contra Túnez y Arabia Saudi, grandes potencias del deporte rey... ¿Y si esta vez llegamos a semifinales?

UNA HISTORIA REAL

UNA HISTORIA REAL

Cuarenta años antes, cuando Asunción llegó a Trillo, el sanatorio era un complejo de varios pabellones en el que vivían cientos de enfermos y un ejército de médicos y enfermeras. Ahora aquello no era más que un lejano recuerdo. Apenas quedaban tres decenas de ancianos enfermos y el personal que les atendía no superaba la docena. Todos se alojaban en un desvencijado pabellón, de suelos de terrazo y paredes cuya pintura se iba desconchando lentamente bajo el sol manchego. Las malas hierbas habían invadido el descuidado huerto y las peludas orugas de la procesionaria devoraban los pinos del jardín. La decadencia del lugar había ido pareja a la de Asunción. Era una sensación triste, pero hasta cierto punto la tranquilizaba. Parecía natural que si ella envejecía, también lo hicieran los objetos que la rodeaban.

 

A Asunción le detectaron la enfermedad un mes después de volver a España. Cuando tenía seis años, sus padres metieron todo lo que tenían en una maleta atada con cuerdas, la cogieron de la mano y subieron a un barco. Venezuela se convirtió en su nuevo país. Ahí creció, ahí dio su primer beso, ahí se casó, ahí tuvo a su hija Isabel, ahí enviudó, ahí murió su padre. Fue entonces cuando su madre dijo que ya tenía suficiente Venezuela y que quería volver a su auténtico pueblo. Asunción decidió acompañarla, pero lo que iba a ser un viaje de ida y vuelta se convirtió en un camino sin retorno.

 

Manchas en la piel, ampollas que duelen toda la noche, la nariz sangra y un diagnóstico. Un culpable, el bacilo de Hansen. Una consecuencia: la lepra. La mente de Asunción se inundó de imágenes bíblicas: miembros que se desprenden, llagas y cuerpos cubiertos de vendas. Se vio a sí misma condenada a errar por caminos solitarios anunciando su llegada con una campanilla.

 

Sentada en un banco de piedra junto a la puerta del sanatorio, al calor del sol veraniego, Asunción se miró las manos y las piernas. Cuatro décadas después, seguían estando allí. Nada la diferenciaba de los ancianos que veía jugar a las cartas en el bar del pueblo en las muy raras ocasiones que se acercaba hasta ahí. Sin embargo, se daba cuenta de que ellos la seguían mirando con cierta prevención. Nada más llegar a Trillo descubrió que aunque la enfermedad fuera controlada hasta casi desaparecer, ella sería una leprosa para toda la vida. El sanatorio se convirtió en su hogar, en su pequeño mundo.

 

Un gorrión revoloteó hasta situarse a pocos centímetros de sus pies, picoteando el suelo. Aquello le hizo pensar en los loros y guacamayos de Venezuela que llenaban las ramas de los árboles que crecían junto al río, en Venezuela. Cuando ella iba a lavar la ropa al río, las coloridas aves se le acercaban hasta que el ruido de la pala contra las sábanas las hacía echar a volar. El recuerdo la hizo sonreír. Asunción entró en el pabellón. Subir las escaleras le costó más de lo habitual. Aquellos días se sentía más débil, como si su corazón latiera más despacio. Había tenido que dejar de jugar al parchís porque los colores de las fichas se le mezclaban en el cerebro.

 

Aquella noche un búho cantó junto a la ventana de su cuarto. Asunción soñó que era niña otra vez y que estaba en la selva. Correteaba detrás de un gran pájaro de plumas verdes, rojas y azules que la conducía hacía una brillante luz.