TENGO PODERES
Creo que hay una expresión en inglés que, traducida a nuestro idioma, más o menos significa esto: "He sentido como si alguien caminara sobre mi tumba". Me parece una bonita expresión, encuentro muy gráfica la imagen de alguien pisando el lugar donde vas a estar enterrado. Yo entiendo que se refiere a estas repentinas sensaciones de desasosiego que nos asaltan de vez en cuando.Ayer me sucedió.
Estaba colocando las cartas recibidas esa mañana en sus carpetas correspondientes y, de repente, sentí vértigo. Fue algo así como una perturbación en la Fuerza que me desconcerto profundamente. No es la primera vez. A veces, tengo la sensación de que algo malo va a suceder. Recuerdo que en una ocasión salía del metro de Sol y, subiendo las escaleras automáticas, miré las pantallas de televisión y sentí que alguien se iba a morir. También recuerdo que, hace un par de años, sentado en mi mesa de la oficina, tuve una clara sensación de hundimiento, como si el edificio estuviera viniéndose abajo. ¿Y quién no ha tenido "Déjà-vues" alguna vez en su vida?
Pensándolo fríamente, no es tan raro sentir que va a pasar algo malo. A todas horas, en todo momento, algo malo está pasando. Lo que tendría verdadero mérito es saber a quién le va a pasar.
¿O será verdad que sólo usamos un diez por ciento de nuestro cerebro y que, con un adecuado entrenamiento, podríamos desarrollar asombrosas cualidades mentales?
¿O será, sencillamente, que mis conexiones neuronales me juegan malas pasadas? ¿Nunca habéis tenido miedo a volveros locos? A mí me parece que es mucho más fácil de lo que parece: un buen día, algo hace "clac" en la cabeza y empieza a confundir imaginación y realidad. Esto me pasa a mí cuando tengo miedo irracional por las noches: si empiezo a creer que hay fantasmas en el ático o que un OVNI va a posarse en mi tejada, ¿llegará un momento en que REALMENTE los oiga, vea o sienta?
En fin, antes de pensar que deliro, prefiero ser un superhéroe. ¿Qué es ese ruido que oigo? ¿Sirenas de ambulancia? ¿Vienen del manicomio?
Hace un par de noches, acostado, antes de dormirme, volví a tener la sensación de estar en un tranvía de San Francisco. Volví a sentir su movimiento, lento y traqueteante. Volví a ver los antiguos edificios a ambos lados de la calle, las viejas tiendas, las aceras semivacías. Al final de la calle, a lo lejos, el puerto, la bahía, la isla de Alcatraz. Todo ello bañado por la luz del sol de California. Y tuve ganas de volver a esa ciudad.
Hay momentos en los que me pregunto si soy demasiado listo o demasiado tonto para el mundo actual.
Osasuna no ganó la Copa del Rey. ¿Tristeza? Sí, pero que nos quiten lo bailado. Así que Pamplona se echó a la calle para celebrar el subcampeonato y la clasificación para la Copa de la UEFA. ¿Que es una competición devaluada que exige un fuerte desembolso económico y que luego pasa factura a la pantilla con el consiguiente riesgo de volver a Segunda División? Sí, pero -lo dicho- que nos quiten lo bailado.

Llevo varios días sin escribir en profundidad. Quizás sea por el calor, que quita las ganas de pensar. Lo único que me apetece es llegar a casa, quitarme toda la ropa y ponerme la parte de abajo del pijama. La buhardilla es un horno, donde el calor se acumula durante todo el día, recalentando las habitaciones. Pero Flauta y yo ya estamos acostumbrados a no recibir visitas durante el verano.
Se acabó "El País de las Tentaciones", después de varios años de agonía. Y lo han sustituido por algo que tiene un nombre diferente, "EP3", y que anuncian como "lo más de lo más", cuando en realidad es "lo más de lo mismo". Ya he hablado en otras ocasiones de que el "EPT" fue algo así como la guía espiritual de mis viernes universitarios. Sito lo compraba por las mañanas y lo comentábamos en los intermedios de la facultad, previo intercambio de cintas pirateadas de nuestros artistas favoritos y planes para ir a ver películas extrañas a los Golem Yamaguchi. Casettes, sí. Cuesta imaginarlo, pero hubo un tiempo en que los ordenadores no grababan CDs, no exisitía Kazaa (por no existir, no existía Internet), y a la SGAE se la sudaba que la gente se hiciera copias piratas.
La France a dit NON! Nous sommes perdus!
En mi otro diario, el que escribo con mi puño y letra, esos cuadernos que guardo en un cajón y que nadie ha leido, recojo de vez en cuando algo que llamo "polaroids mentales", pequeñas descripciones de escenas u objetos que veo en mis paseos por Madrid. Un espejo roto abandonado en una acera vacía, un payaso que asusta a una niña pequeña, una pintada en la pared, una modelo posando para una sesión de fotos en la Gran Vía... momentos fugaces que habría capturado si llevara conmigo una cámara de fotos. Pero como es así, no me queda más recurso que mi mente y mi escritura para rescatarlos del olvido.
Éste es el anuncio que voy a poner en el Segunda Mano:
Como diría Bisbal, "esto es increible". Por una vez -y sin que sirva de precedente- mis predilecciones respecto a temas musico-televisivos, se han hecho realidad.
Suelo leer el periódico todos los días, y muchas veces tengo la impresión de que es "más de lo mismo". Las mismas noticias, día tras días, repetidas hasta la saciedad: Irak, Oriente Medio, políticos españoles discutiendo... A veces, pasan cosas puntuales, generalmente relacionadas con demasiados muertos y buenas imágenes, y durante unos días aparecen en los periódicos palabras como "tsunami" o "Uzbekistán". En esos casos, tiendo a pensar "¿y por qué no hemos oido hablar antes de este sitio?" o "¿y por qué ya no oimos hablar de este sitio?". O peor aun, "la de cosas que estarán pasando en el mundo y no no estamos enterando".
Ayer fui al cine a ver "Tapas", la película dirigida por Jesús Corbacho que ha ganado varios premios en el Festival de Málaga. Es una comedia dramática social, por definirla de algún modo. En mi opinión, le falta cierto encanto y algo de garra en la dirección, pero es una película sencilla, poco pretenciosa, con un guión muy claro, muy limpio (y eso se agradece, yo lo definiría como un "guión de manual", con una estructura clara, con sus subtramas temáticas, con sus "leit-motifs", sus implantaciones y todas esas cosas que vienen en los libros). Eso sí, que nadie espere humor alocado al estilo "Homo Zapping" porque no lo va a encontrar. Vamos, que es una película en la que se puede reir tanto como se puede llorar.
Aun sigo luchando contra los efectos del jetla... zzzzz...zzzz..¿eh? Ah, perdón, es que me he quedado dormido sobre el teclado... zzzzzz...
Aquí estoy, sí...
If you're going to San Francisco