Blogia
El blog de ace76

Personal

¡Tengo logotipo!

¡Tengo logotipo! Y todo gracias a Locusta, que me ha hecho un link en condiciones... Yo también aprenderé algún día, lo prometo. Entonces, me diseñaré mi propio logotipo... De momento, me quedo con éste, con Marlon Brando en "Salvaje". Porque, aunque no lo parezca, soy el Leader of the Pack. Dicen que vengo del lado equivocado del pueblo y me encontrarás en la tienda de caramelos...

...aunque yo prometo no estrellarme.

I don´t like mondays

I don´t like mondays Ésta era una canción de los Boomtown Rats (el grupo de San Bob Geldolf, creador de Live Aid y Do they know it´s Christmas?). A ellos no les gustaban los lunes por algún atentado del IRA, creo recordar (oh, Sunday bloody Sunday... aunque Bono se haya disfrazado de diablo alguna vez, a él también se le ve el aura de santidad). En realidad, yo no les tengo demasiada manía a los lunes, pero me he acordado de la cancioncita...

¿Qué me encuentro al llegar a mi mesa y encender el ordenador? Que Manuel Alejo también ha abierto un blog... Ya se lo he dicho en un comentario, los blogs son el futuro, muerte a los foros. Internet se va llenando, poco a poco, de contenidos personales, aunque el 95% de ellos sean relativos al sexo, jejeje... (bueno, este porcentaje, como casi todos, es inventado). Pero tranquilos, yo no voy a hablar de sexo, de momento... Vaya, me temo que voy a perder a unos cuantos lectores.

He de confesar que este domingo NO vote... Me da rabia, porque siempre me ha gustado votar. No sé, es como elegir al rey y la reina del baile, ¿no? Y ya que en España no lo hacemos en nuestras fiestas de promoción, lo hacemos por motivos políticos... aunque yo creo que los ojos azules de Zapatero le han ayudado a conseguir algunos votos. Que la gente es muy frívola, en el fondo... yo también, aunque no lo parezca (Ahora me dirán que SÍ lo parezco). Porque, la verdad, he comenzado el blog con unos aires profundo-filosóficos que me sorprenden hasta a mí mismo.

Así que nada, espero que mi prometido artículo sobre Eurovisión, el festival de festivales, ponga el necesario contrapunto Pop (de cultura Pop, la de Warhol y Lichtenstein... el país no, el pintor. Yo, en el fondo, quiero ser un chico Jordi Labanda para luego renegar de ello), esencial para la vida.

Ale, nos seguimos leyendo.

ISTAMBUL IS NOT CONSTANTINOPLA (It´s Bizancio, maybe)

Esta canción bastante estúpida de They Might Be
Giants (Típico grupo del que uno nunca escuchana nada
pero cuyo nombre solía salir en las revistas para
entendidos. Eso sí, hicieron la canción de "Malcom in
the middle") me estuvo rondando por la cabeza durante
todo el viaje a Estambul. Ésa y una de Tarkan, "Salina
Salina Sinçine", aunque el descubrimiento
musical del viaje fue Sakis Rouvas (pero de Eurovision
ya hablaremos otro día). En fin, basta de
preámbulos... todo para explicar el título de esta
parrafada filoturca...

Hace poco tuve la suerte de volver a Estambul, la
ciudad más hermosa del mundo. Algunos se sorprendieron
de que volviera a un lugar donde ya he estado. Pero es
que hay sitios a los que se debe regresar, porque se
han convertido en una parte importante de nuestras
vidas... Poniéndome cursi, podría decir que en
Estambul hay un pedazo de mi alma, o que en mi alma
hay un pedazo de Estambul. En fin, lo que quiero es
compartir unas frases que escribí estando allí, un
fragmento de mi diario, el que escribo cada noche y
que muy pocas veces comparto.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

14 de mayo de 2004

He saldado una deuda pendiente con el pasado: he ido
al baño turco, al Haman. Ahora me siento con una piel
nueva, ligero, limpio, como en una nube. Ha tenido
algo de iniciático, como un bautismo. Es como ir más
allá, penetrar en el misterio, saborear la esencia de
Estambul. Es el placer, es el dolor, es el frío y el
calor, es un contraste, es la armonía en el
desequilibrio. Los extremos se tocan en esta ciudad.
Resulta lógico: aquí se encuentran dos continentes,
dos civilizaciones, dos maneras de entender el mundo.
Quizás los que estén perdidos; los que no están
centrados y, sin embargo, lo están; los que han
aprendido a vivir con un desgarro interno; los que
tienen dos caras que chocan y se enfrentan sin
vencedores ni vencidos; los que, en definitiva, son
como yo, equilibrados entre dos extremos... quizás
todos ellos se puedan encontrar mejor a sí mismos
aquí, en Estambul.

Esta ciudad es así, un mundo con dos caras, la pausada
y la que hierve. Del silencio de la Mezquita de
Solimán y su tumba, recogida, humilde pero solemne, a
la agitación sin freno de las tiendas del Gran Bazar.
Una marea humana llena la calles y mientras, el moecín
llama a la oración, ya no desde lo alto de un
minarete, pero como si lo hiciera. Dios en las alturas
y el hombre a ras de tierra establecen un diálogo
cinco veces al día. Aunque son pocos los que responden
(y entre los que responden, no todos han escuchado, o
han entendido lo que escuchan).

Pero Estambul tiene sus puntos de equilibrio. A la
sombra de la torre de Gálata hay una cafetería con una
terraza muy agradable. Sobre las mesas un porche, y
enroscada en el porche, una vid. Mi amiga Ana y yo
hemos tomado té allí, ayer y hoy. Hoy hemos hecho como
otros clientes, y hemos jugado al Backgammon. Parece
que es uno de los juegos típicos de esta zona (Jeffrey
Eugenides lo menciona en su estupenda novela
"Middlesex"), una combinación de azar y estrategia.
Todo es mezcla en Estambul, como los gatos callejeros,
con la piel cubierta de manchas. ¿Hay algo puro en
esta ciudad? Puede que la verdad, lo auténtico, esté
en el mezclar sin prejuicios, experimentar,
equivocarse y acertar.

RECOMENZANDO

Hola a todos. Ya he distribuido la dirección de este blog entre algunas personas selectas. Espero vuestras visitas y vuestras opiniones.

Como veis, llevaba varias semanas sin actualizar este diario cibernético. Mayo ha sido un mes bastante intenso. En primer lugar, hice realidad un sueño: volver a Estambul. Fue con motivo del Festival de Eurovisión. Próximamente, hablaré de ambas cosas, de la ciudad dividida entre dos continentes y del evento musical más importante de Europa (sí, sí, pese a quien pese, ningún festival tiene tantos seguidores en el continente como Eurovisión. Temblad, Benicassim, Sonar, Festimad y demás…).

Pero también hice realidad un segundo sueño: cambiar de trabajo. El 1 de junio comencé a trabajar como Asistente de Diputado para el Grupo Parlamentario Socialista. Aquí estoy, tecleando estas palabras en el corazón político del país… Y la verdad, no estoy echando demasiado de menos mi antiguo trabajo, salvo a algunas personas. Bueno, también os hablaré de mis aventuras en el Congreso…

Siempre he dicho que basta un segundo para que tu vida cambie… Mayo ha tenido muchos segundos de estos.

MOMENTO DE DESAHOGO (1)

Llega un momento en que escribir agota. Estoy haciendo un reportaje sobre la costa de Vizcaya, con lugares que me traen muy buenos recuerdos, como Plentzia, Bermeo o Guernica. Sin embargo, cuando uno lleva horas delante de la pantalla del ordenador, el cerebro parece secarse.

Una de las ideas que tengo de este weblog es convertirlo en un lugar para desahogarme. Escribir cuatro frases sueltas y relajarme un poco. Me imagino que éste el principal problema de todos los trabajos: el desgaste, esta sensación de estar desaprovechando el tiempo, las ganas de levantarse de la silla y salir a la calle para respirar aire fresco. En fin, todo pasa por convertir estos minutos vacíos de contenido en algo provechoso. Leer el periódico, alguna revista, consultar alguna información por Internet... charlar con los compañeros... Hay tantas cosas que hacer.

(Tengo pensado presentar algo para dos concursos de guiones de cortometrajes... ¿seré capaz?)

Dar el primer paso

Siempre he pensado que lo más difícil es comenzar. Tomar la decisión de hacer algo es una cosa, hacerlo de verdad, es otra. Esta tarde he leido un artículo en El País Semanal sobre weblogs. No me ha costado mucho hacer esta página. En esta ocasión, el primer paso ha sido sencillo. El único problema es que el primer paso conlleva el último... y todos los que llevan de uno al otro.

Son estos pasos los que me preocupan. Proyectos, ideas y propósitos para rellenar este diario cibernético no me faltan. Sólo espero tener constancia para hacerlos realidad. Y hacerlos bien.

¿Quiénes serán mis lectores? ¿Cuál es el futuro de este rincón de la red? Es como lanzar una botella con un mensaje al mar. Soy un náufrago en las autopistas de la información... Curioso.